El precio del aceite de oliva en origen ha entrado en una espiral descendente que preocupa especialmente al sector productor. Tras varias campañas marcadas por la sequía y la escasez, la disponibilidad de aceite ha crecido con fuerza, las existencias se han acumulado y los costes de producción siguen presionando la rentabilidad de las explotaciones.

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Ante ese escenario, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha activado por primera vez un mecanismo diseñado para regular la oferta y frenar una caída de precios que, según el sector, ya se sitúa por debajo de niveles sostenibles. El objetivo es evitar que el exceso de producto deprime todavía más las cotizaciones en origen y agrave la situación económica de agricultores y cooperativas.

El porcentaje que se retira

El Gobierno ha fijado en el 12% el porcentaje de aceite de oliva que las almazaras deberán mantener fuera del mercado durante la campaña 2026/2027. Ese porcentaje se aplicará sobre la producción declarada mensualmente por cada almazara y comenzará a computarse con la producción correspondiente a noviembre de 2026.

En la práctica, la resolución del MAPA supone inmovilizar temporalmente alrededor de 188.000 toneladas de aceite de oliva. El producto deberá permanecer almacenado en instalaciones propias o ajenas hasta el 30 de septiembre de 2027, fecha en la que concluye la campaña de comercialización.

La obligación no afecta al aceite declarado en octubre de 2026 ni al producido en meses anteriores. La norma se activa, por tanto, de forma progresiva a medida que las almazaras declaren su producción mensual desde noviembre.

¿Por qué ahora?

La retirada obligatoria se activa porque se ha cumplido el umbral previsto en la norma de comercialización. El MAPA estableció que la medida podía ponerse en marcha si las existencias iniciales de la campaña más la estimación de producción alcanzaban, como mínimo, el 120% de la media de ese mismo sumatorio durante las seis campañas anteriores.

Según las primeras estimaciones, España producirá alrededor de 1,6 millones de toneladas de aceite de oliva en la campaña 2026/2027, un 23% más que en la anterior. A ello se suman unas 357.000 toneladas de existencias finales de la campaña precedente, también un 23% superiores.

El sector afronta además una caída de los precios en origen. Según Poolred (sistema de información de precios en origen del aceite de oliva), las cotizaciones han retrocedido un 6% en el último mes. Mientras, el Observatorio de Infaoliva sitúa el precio medio del virgen extra en 3,2 euros por litro y el del virgen en 2,8 euros. Hace un año, el virgen extra llegaba a pagarse cerca de 5 euros por litro.

Una medida inédita

Aunque la norma de comercialización ya se publicó en la campaña 2025/2026, no llegó a aplicarse la retirada porque no se alcanzaron las condiciones de sobreoferta. Esta es la primera vez que el Gobierno pone en práctica el mecanismo desde su creación.

La normativa fija un límite máximo de retirada del 20% de la producción estimada. El 12% decidido por el MAPA se encuentra, por tanto, dentro de ese techo legal.

La medida ha dividido al sector. Las organizaciones agrarias llevaban semanas reclamando su activación ante el descenso de los precios en origen y el aumento de los costes de producción. Para los productores, retirar volumen del mercado es una forma de evitar ventas por debajo de costes y de dar aire a una campaña con una oferta muy abundante.