Bad Bunny ha protagonizado el descanso de la Super Bowl con una actuación íntegramente en español y una puesta en escena construida como un relato visual sobre Puerto Rico y la experiencia latina en Estados Unidos. El cantante abrió el espectáculo con Tití me preguntó, vestido de blanco por Zara y con un balón de fútbol americano bajo el brazo, y desplegó una escenografía que combinaba un cañaveral, escenas de barrio, campesinos, jugadores de dominó y la ya característica “casita”, integrada como eje del montaje. El repertorio avanzó entre Yo perreo sola, Mónaco y El apagón, alternando reguetón, salsa, plena y bomba, con referencias explícitas a la vida cotidiana en la isla.

El espectáculo incorporó varios momentos destacados: una boda celebrada en pleno escenario, la aparición sorpresa de Lady Gaga para interpretar Die With a Smile con arreglos latinos y la entrada de Ricky Martin, sentado en las sillas blancas que remiten a la portada del álbum Debí tirar más fotos, para cantar Lo que le pasó a Hawaii. En el tramo final, Bad Bunny reapareció con NUEVAYoL y DtMF, pronunció en inglés “God bless America” –las únicas palabras en ese idioma durante toda la actuación– y enumeró países del continente mientras aparecían sus banderas sobre el césped, antes de lanzar un balón con la inscripción “Together, we are America”.