La polémica por las declaraciones de Timothée Chalamet sobre el ballet y la ópera sigue creciendo justo cuando el actor se encuentra en la recta final de la carrera por el Oscar a mejor actor. A las críticas de bailarines, compañías líricas y comentaristas televisivos se ha sumado ahora Juliette Binoche, que respondió con ironía al actor durante el Festival Internacional de Cine Documental de Tesalónica: “Pensaba que el cine era un arte moribundo”.

La frase llegó cuando la actriz francesa participaba en una conversación pública sobre su debut como directora, In-I In Motion. En el turno de preguntas, un asistente le pidió su opinión sobre las declaraciones virales de Chalamet. Binoche restó importancia a la polémica, pero dejó un comentario que resonó en la sala: “No importa lo que esté diciendo. No importa. No lo hagamos grande”. Y añadió: “Lo que alimenta tu corazón y tu alma es lo que importa. Puedes ver muchas películas vacías que te dejan seco al final. Lo que cuenta es lo que nutre tu alma y tu vida”.

El episodio se suma a lo sucedido en unas semanas incómodas para el actor estadounidense, que hasta hace poco parecía el favorito claro al Oscar por Marty Supreme. Sus palabras surgieron en una conversación pública con Matthew McConaughey organizada por CNN y Variety, en la que reflexionaba sobre el futuro de las salas de cine. En ese contexto afirmó que no querría trabajar en un ámbito como “el ballet o la ópera”, donde, según dijo, los artistas intentan “mantener vivo algo que ya no le importa a nadie”.

"Ten cuidado, chico"

El comentario desencadenó una reacción inmediata en el mundo de las artes escénicas.

La Royal Ballet and Opera de Londres respondió con un vídeo en redes sociales que recordaba que “cada noche, miles de personas se reúnen en la Royal Opera House” para asistir a funciones. “Si quieres reconsiderarlo, Timothée Chalamet, nuestras puertas están abiertas”, añadía el mensaje. La English National Opera también le invitó públicamente a una representación. En un tono más irónico, la Seattle Opera lanzó una promoción para su producción de Carmen: un 14% de descuento con el código “Timothée”, en alusión a la broma del actor sobre haber perdido “14 centavos de audiencia”.

Las críticas han llegado también desde dentro del mundo del ballet. La bailarina Misty Copeland, que participó en la promoción de Marty Supreme, cuestionó directamente las palabras del actor. “Es interesante que me invitara a promocionar la película en relación con mi forma de arte”, señaló, antes de añadir que el ballet y la ópera “han existido durante más de 400 años” y que todas las disciplinas artísticas “tienen su lugar”.

En televisión, el tono ha sido aún más duro. En el programa estadounidense The View, la presentadora Sunny Hostin dijo sentirse “ofendida y decepcionada” por las declaraciones del actor. Whoopi Goldberg le lanzó además una advertencia en directo: “Ten cuidado, chico”. Y añadió: “Cuando desprecias la forma de arte de otra gente, no sienta bien”.

Un apretado sprint por el Oscar

La controversia llega en un momento delicado para Chalamet. A pocos días de la gala de los Oscar, su nombre sigue siendo uno de los más citados en las quinielas a mejor actor, aunque en las últimas semanas la carrera se ha estrechado con el ascenso de Michael B. Jordan por Sinners.

Mientras tanto, Binoche ha intentado rebajar la temperatura del debate desde Tesalónica. La actriz, que presentó en el festival griego su primer largometraje como directora, defendió la importancia de las distintas formas de creación artística y el valor del cine europeo. “Creo que el cine europeo es increíblemente rico. Nuestras diferencias son nuestra fuerza”, afirmó durante la charla.

Su comentario sobre Chalamet, sin embargo, ha terminado circulando con la misma velocidad que la polémica original. Y en medio de una temporada de premios todavía abierta, el actor se encuentra ahora gestionando un ruido mediático que nada tiene que ver con su interpretación en pantalla.