El rey Felipe VI ha presidido este jueves los actos conmemorativos del centenario del Museo Geominero, una institución que se consolida como el gran referente en la investigación, conservación y divulgación del patrimonio geológico y minero en España. Durante su visita a las instalaciones del Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC), el rey ha recorrido la nueva exposición temporal “Un siglo entre millones de años”, que permanecerá abierta al público hasta mayo de 2027. Esta visita real da continuidad a la estrecha relación de la corona con el museo, cuya emblemática sede central fue inaugurada formalmente por el rey Alfonso XIII el 24 de mayo de 1926 con motivo del XIV Congreso Geológico Internacional. Cien años después, el espacio no solo mantiene intacto su valor científico, sino que se ha convertido en un fenómeno arquitectónico y estético capaz de deslumbrar a las nuevas generaciones.
Una joya arquitectónica y viral
Proyectado por el arquitecto Francisco Javier de Luque, el edificio del Museo Geominero destaca por una monumental escalinata de mármol blanco procedente de las canteras de Macael, en Almería, y, muy especialmente, por las deslumbrantes vidrieras con juntas de plomo de su techo. Esta estructura, una obra maestra de los artesanos franceses Maumejean, proveedores históricos de la Casa Real, inunda de luz natural una nave central de 19 metros de altura. En ella se combinan el gran escudo real, los motivos alegóricos del Cuerpo de Minas y los escudos de las antiguas Jefaturas provinciales. Este imponente espacio visual ha propiciado que el museo viva una segunda juventud en el entorno digital, convirtiéndose en una inesperada "estrella de Instagram" y atrayendo a un público cada vez más joven y numeroso, según destaca su directora, Ana Rodrigo.
Tesoros entre vitrinas talladas a mano
Las colecciones del Geominero, cuyo origen se remonta a 1849 con los trabajos de la primera cartografía geológica nacional encargada por Isabel II, figuran hoy entre las más importantes de Europa. Aunque los fondos totales de la institución superan las 100.000 piezas, entre ellas 65.000 fósiles y 35.000 minerales, la exposición permanente exhibe más de 19.000 ejemplares. Los visitantes pueden contemplar esta riqueza a lo largo de 1.370 metros cuadrados de exposición, distribuidos en 250 vitrinas históricas de madera tallada a mano y vidrio.
Entre las piezas más singulares y populares del centro destaca el conocido como "meteorito jamonero", una muestra original de una pieza de hierro y níquel de 100 kilos hallada en Retuerta de Bullaque (Ciudad Real), bautizada así porque la familia que lo descubrió lo utilizaba como prensa para curar jamones. Asimismo, una réplica a tamaño real de la cabeza de un dinosaurio se alza como uno de los principales atractivos para el público infantil, compartiendo protagonismo con adquisiciones recientes de gran valor científico, como los materiales volcánicos procedentes de la erupción de Montaña Rajada en La Palma. Por su parte, la muestra conmemorativa del centenario añade a este recorrido una selección exclusiva de lavas, estromatolitos, celestinas, ópalos, un huevo de dinosaurio y fascinantes muestras del mundo microscópico y de microfósiles.
Geología para los retos del futuro
Más allá de su valor histórico, el Museo Geominero se reivindica como un "museo vivo" gracias a la labor de sus áreas de conservación y restauración, situadas entre las mejores del mundo. La institución cumple un papel clave a la hora de conectar la ciencia con la ciudadanía, visibilizando la importancia de la geología en aspectos cotidianos y en la gestión de grandes retos contemporáneos como el cambio climático o las emergencias naturales.
Asimismo, la exposición pone el foco en la posición estratégica de España dentro de la cadena de suministro de la Unión Europea. El país cuenta con importantes explotaciones de recursos como la celestina, fluorita, cuarzo, feldespato, magnesita o wolframita, fundamentales para industrias clave. En este marco, el museo no solo conserva los materiales tecnológicos que sitúan a España en una posición relevante, sino que contribuye a explicar su papel en la sostenibilidad, la innovación y el desarrollo económico, un escenario de futuro en el que los geólogos y el IGME-CSIC continúan desempeñando un papel fundamental.
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