El fútbol femenino en España sigue avanzando. La disciplina goza hoy de una fama, un respeto y una visibilidad que hace años parecían impensables. Sin embargo, este crecimiento no viene "de la nada". Para recordar el verdadero origen de este avance, y coincidiendo con el Mundial masculino, se acaba de estrenar Pioneras: solo querían jugar. El proyecto, que llegó al cine el pasado viernes 12 de junio, se presenta como un homenaje sin filtros a la primera generación de futbolistas que se plantó ante el desprecio de una dictadura entera.

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¿De qué habla 'Pioneras: solo querían jugar'?: la historia detrás de los inicios del fútbol femenino

Dirigida por Marta Díaz de Lope Díaz (Mi querida cofradía, Los buenos modales) y coescrita junto a Zebina Guerra, esta producción es un drama deportivo basado en hechos reales, construido tras un proceso de documentación con las protagonistas originales. La trama se sitúa en la España de 1970, un contexto donde se dictaba que la principal aspiración válida para una mujer eran las tareas del hogar. Es ahí donde se conecta el relato con el presente. Si hoy jugadoras como Aitana Bonmatí, Alexia Putellas, Olga Carmona o Jennifer Hermoso son referentes capaces de ganar Balones de Oro, es gracias a que aquellas adolescentes de barrio obrero abrieron la puerta a base de constancia.

La dirección elude el melodrama convencional para construir una comedia con un fuerte componente de drama social. Logra una recreación muy cuidada y nostálgica del Madrid periférico de aquellos años, transportando al espectador de forma directa a esos descampados donde se forjó el equipo. Además, la cinta, que además cuenta con la participación de RTVE, integra la recreación de ficción con imágenes y documentos audiovisuales reales de la época. Este equilibrio favoreció que la producción se alzara con la Biznaga de Plata Premio del Público en el Festival de Málaga.

"Se nos hizo mucho daño": las exfutbolistas que inspiran la película explican cómo fueron esos años

La película destaca también tras la reciente visita de sus protagonistas reales al plató de La Revuelta. Carmen Arce "Kubalita" y María Ángeles Pérez "Quilla", dos de las leyendas que inspiran la historia, se sentaron con David Broncano para recordar que, detrás de la ficción, existieron trabas institucionales muy reales.

Según relataron las exfutbolistas, las instituciones reaccionaron intentando frenar la expansión del fútbol femenino al comprobar que los partidos generaban interés y congregaban hasta a 10.000 espectadores en estadios como La Rosaleda. En la entrevista denunciaron que la FIFA llegó a dar órdenes de tapar la disciplina y que se difundieron informaciones que alertaban de supuestos riesgos médicos relacionados con la fertilidad.

El testimonio más duro llegó al rememorar la cobertura que sufrieron por parte del NO-DO tras un partido contra Italia. Siendo adolescentes, las jugadoras se vieron retenidas en el vestuario por un reportero del régimen que forzó una entrevista orientada a ridiculizarlas públicamente. "Se nos hizo mucho daño y sigue doliendo verlo", confesaron visiblemente emocionadas.

Aprovechando el altavoz del programa, lanzaron una reflexión dirigida a las nuevas generaciones: "Hay chicas ahora que piensan que antes se vivía mejor... Virgen Santa. Pensar eso es por desconocimiento e incultura. Nos creemos que los derechos siempre han estado ahí, pero nos costó muchísimo".

Cuatro razones para ver 'Pioneras'

Teniendo en cuenta este trasfondo real y el impacto que ha tenido su historia, la propuesta de Marta Díaz de Lope Díaz se convierte en una de las citas obligadas de la temporada cinematográfica por varias razones.

1. El contraste con el cine de la época

El cine de los años 70 trataba de forma distinta el deporte femenino. En 1971, se estrenó Las Ibéricas F.C., una comedia que utilizaba el fútbol femenino como objeto de burla. Congregó a más de un millón de espectadores en su momento y nació precisamente como una respuesta paródica a las hazañas de jugadoras reales. Ahora, 55 años después, Pioneras se alza como la respuesta en clave de dignidad.

2. La interpretación "cuidada" de un reparto joven

El pulso dramático de la película se sostiene en la química y naturalidad de su elenco juvenil. Las debutantes Sofía de Iznájar y Bruna Lucadamo (hija de Aitana Sánchez-Gijón), que interpretan a Nati y Belén, reflejan la evolución de un vestuario de barrio. Muestran cómo la competitividad se va transformando en una alianza inquebrantable.

Junto a ellas, Daniel Ibáñez (La edad de la ira) equilibra la trama encarnando las contradicciones de Javier Poga, el entrenador inspirado en Rafael Muga, un personaje que transita del interés puramente personal al compromiso absoluto con la causa de las chicas.

3. El homenaje a las primeras periodistas deportivas

    La mirada de la directora expande el foco narrativo para analizar la situación laboral de las mujeres en otros sectores. A través del personaje de Edelmira, interpretado por Aixa Villagrán (Vida perfecta, La chica de nieve), la obra rinde tributo a comunicadoras pioneras de la información deportiva en España como Mari Carmen Izquierdo o Sara Estévez.

    Aixa Villagrán y Daniel Ibáñez en 'Pioneras: solo querían jugar' | RTVE

    El guion plasma el día a día de una profesional en un entorno profundamente hostil, mostrando el cansancio acumulado de una redactora acostumbrada al ninguneo diario que se veía obligada a camuflar su identidad firmando bajo el seudónimo masculino de "Maratón".

    4. La muestra de un esfuerzo real por parte de las futbolistas

    Pioneras no dibuja a sus protagonistas como heroínas, sino como adolescentes de entornos humildes. Tal y como recordaron Kubalita y Quilla en La Revuelta, la plantilla compaginaba sus entrenamientos clandestinos y los precarios viajes en autobús con jornadas laborales en fábricas textiles o metalúrgicas.

    La película refleja el desgaste de unas jóvenes que, en sus propias palabras, "cobraban en goles" porque no existían salarios. Tras el cese forzoso de las competiciones por el bloqueo federativo, muchas de ellas pasaron décadas en un duelo personal absoluto. Se les hacía complicado consumir fútbol por el dolor que les supuso ser borradas del mapa. Conocer su historia en la pantalla grande permite acercarse a una generación que contribuyó a abrir camino en el fútbol femenino y que, por encima de todo, "solo quería jugar".