Jerónimo Contreras, el último niño mimado del Real Madrid, se salta un par de entrenamientos justo antes de un Clásico. Nadie le ha visto en tres días y la atención mediática se centra en la búsqueda del delantero colombiano. Todos quieren saber dónde está, incluido, Giordano Merisi, un periodista italiano afincado en Madrid que está trabajando en la biografía del entrenador merengue, Eduardo Castro.
De la noche a la mañana, Merisi se verá metido de lleno en un juego, inofensivo al principio pero muy peligroso después, que lo terminará llevando a un recorrido que nunca hubiera imaginado por los agujeros más sombríos del deporte rey.
El rastro de la libélula es una novela sobre los trapos sucios de las estrellas del deporte y la impunidad que les rodea. Un thriller que quizás se parezca al mundo en que vivimos.
Giordano Merisi es el pseudónimo de un autor que se gana la vida escribiendo sobre fútbol, y de su agente. Ambos son amantes de la literatura, la poesía y la buena cocina. El nombre de cada uno, aunque no es secreto, no tiene mayor importancia.
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