Let Love Rule, con este inventario hippie-rock lanzado en 1989 consiguió Lenny Kravitz dar sus primeros pasos en una industria musical en la que siempre destacó por permitirse ser original y transgresor. “Géminis y bipolar, judío y cristiano, blanco y negro, de Manhattan y de Brooklyn": una dualidad que se presenta de manera transparente en Que rule el amor, las memorias de Kravitz que honran su primer trabajo y su carrera musical, y que han llegado a las estanterías de la mano de Libros del Kultrum.

“Veo la historia de mi vida como una suite ininterrumpida de canciones entrelazadas por una ultramundana conexión mágica”, con estas palabras describe su periplo vital el cantautor, compositor, productor y actor americano. Que rule el amor es la narración de una vocación musical temprana y la búsqueda de una voz que buscaba alejarse de lo común y preexistente.

Veo la historia de mi vida como una suite ininterrumpida de canciones entrelazadas por una ultramundana conexión mágica

LENNY KRAVITZ

Escrita por David Ritz; confesor de otras grandes voces como Ray Charles, Aretha Franklin, Marvin Gaye, Etta James o B.B. King; las memorias cantadas por Lenny recorren la travesía de Kravitz hacia el Olimpo del rock americano.

Aunque rechazó ofertas de grandes discográficas con el objetivo de dar con su propio sonido, Lenny Kravitz no solo terminó encontrando su estilo musical con hits como Fly Away, American Woman, It ain’t over til it’s over o Again, sino que escribió para grandes iconos del gremio como David Bowie, Madonna, Mick Jagger o Michael Jackson.

Sus famosas rastas y su estilo hippie y desenfadado dieron con la tecla de un sonido que mientras se curtía tocando, sobrevivía a base de pinchar en fiestas, rebozar pescado y alquilar el asiento trasero de su coche. Solo la música permaneció en una vida “que tiene que ver con los opuestos. Led Zeppelin y Jackson Five, Puro Géminis”, relata Kravitz.

Apoyado por una grandiosa narración visual que recorre sus grandes momentos vitales, Que rule el amor es un canto a la vida recorrido por acordes y música.

“Mi primer retrato"

«¿Quién era más feliz? El Eddie de Brooklyn o el Lenny de Manhattan?”. Con estas palabras reseña Kravitz una infancia marcada por dos mundos totalmente dispares de los que aprendió una lección vital: como Walt Whitman, era un hombre que contenía multitudes y que estaba atravesado por una dualidad y oposición constantes.

Un pequeño gran paso

Lenny Kravitz en su primer día de parvulario en Bed-Stuy, Brooklyn.

La música, su vida

Lenny Kravitz tocando la guitarra en un campamento de verano en Roscoe, Nueva York.

Cerrando etapas

Ceremonia de graduación de tercero de secundaria de Lenny Kravitz en el Instituto John Adams, acompañado de su madre y su amigo Shannon Brock.

La clave familiar

Lenny Kravitz acompañado por su madre y su tía Joan en su 21 cumpleaños, en el 4061 de la calle Cloverdale, en Nueva York.

"Romeo Blue” se promociona en Los Ángeles

En busca del éxito musical y teniendo como inspiración al inigualable Prince, Lenny adopta el sobrenombre de «Romeo Blue”. Con él no consiguió ningún contrato con ninguna casa discográfica y decide dejar la ciudad del sol y las palmeras para volver a Nueva York.

El más ‘cool’ del barrio

Lenny Kravitz en el metro de Nueva York.

Con la guitarra siempre en su mano

Sesión fotográfica en el patio trasero de la casa de Lenny Kravitz en la avenida Milwood de Venice, California.

¡Que el champán haga pop!

Lenny Kravitz y Steve Smith, su manager, se embadurnan en la casa del último para celebrar que el cantante había conseguido un contrato con la discográfica Virgin Records.

1, 2, 3... ¡flash!

Lenny Kravitz posa por primera vez para un anuncio con este retrato.

¡Que rule el amor!

Lenny Kravitz y su padre en la grabación del videoclip de Let love rule en Central Park, Nueva York.

¡Cámaras grabando!

Lenny Kravitz y su banda preparadas para rodar el videoclip de Let love rule en Central Park.

Skater boy

Lenny Kravitz desciende con su skate por la avenida Ashland de Santa Mónica, California.

Firmado y cerrado

Lenny Kravitz comparte imagen con Jeff Ayeroff, el copresidente de Virgin Records que apostó por él y le contrató.