Los contactos de hantavirus que sigan asintomáticos y con PCR negativas podrán pasar los últimos 14 de los 42 días de cuarentena en casa, siempre y cuando reúnan las condiciones para garantizar el aislamiento y la seguridad sanitaria, y serán sometidos a controles diarios por parte del personal de Salud Pública.
La Comisión de Salud Pública acaba de aprobar un nuevo protocolo de seguimiento del brote de hantavirus del crucero MV Hondius, que en España ha dejado a 14 pasajeros en el Hospital Gómez Ulla, uno de ellos positivo, además de las dos mujeres de Alicante y Barcelona que compartieron avión con una de las fallecidas.
El nuevo documento fija las condiciones de la cuarentena de los 15 considerados contactos, que será de 42 días. Mientras, el único positivo confirmado seguirá en la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (Uatan) hasta su recuperación clínica, recogido por EFE.
La cuarentena será hospitalaria durante los primeros 28 días contando a partir del "día 0" que se establezca para cada contacto, que en para los del Gómez Ulla es el 10 de mayo y para las dos mujeres, el 28 de abril.
A partir de ahí, podrán completarla en sus casas si siguen siendo negativos y asintomáticos como hasta ahora, pero siempre y cuando las viviendas dispongan de una habitación individual bien ventilada y, preferentemente, baño propio, y pueda garantizarse una comunicación permanente con las autoridades sanitarias mediante teléfono o internet.
De no ser así, o si el contexto social/familiar no es el adecuado, las autoridades de Salud Pública de la comunidad de residencia activarán los recursos necesarios para ofrecerle la posibilidad de aislarse en otro lugar específicamente designado para ello.
Evitar traslados en transporte público y aplazar citas médicas
El traslado a sus domicilios deberá hacerse en transporte sanitario convencional, evitando el público, y sus ocupantes, tanto el contacto como el conductor, que permanecerán separados, deberán utilizar mascarilla FFP2 y extremar la higiene de manos.
Una vez en casa, se someterán a dos controles de temperatura, uno por la mañana, de 8 a 10, y otro por la tarde, entre las 20 y las 22 horas.
Si aparecen síntomas como fiebre, tos, disnea, mialgias, vómitos, diarrea o lumbalgia en cualquier momento, permanecerá en el domicilio y contactará inmediatamente con el responsable de Salud Pública autonómico designado. Si siguen asintomáticos, no se les hará PCRs de seguimiento.
Durante la cuarentena domiciliaria, las citas médicas no urgentes deben postponerse; de presentarse una urgencia sanitaria no relacionada con el hantavirus Andes, deberá informar al personal sanitario que está en seguimiento por ello.
Asimismo, el protocolo recoge medidas de prevención e higiene tanto para los contactos como para sus convivientes: uso de mascarilla FFP2 en espacios compartidos, limitación de visitas, distancia interpersonal y pautas específicas de limpieza y gestión de residuos.
En el hospital, con mascarilla y a un metro de las visitas
Los contactos negativos pueden ya recibir visitas en el horario establecido en el hospital, preferentemente en su habitación, y limitándolas "a un círculo estable de relaciones cercanas" hasta un máximo de dos a la vez.
Por precaución, deben abstenerse los más vulnerables: embarazadas, bebés, personas con enfermedades de base o con movilidad reducida que no puedan ponerse y quitarse el EPI de forma adecuada.
En todo momento se debe mantener una distancia interpersonal de al menos 1 metro. Tanto la persona en cuarentena como las visitas llevarán mascarilla FFP2, pero los segundos se pondrán además un EPI suministrado por el personal del hospital, que supervisará que se pone y quita de forma correcta.
Igualmente, realizarán higiene de manos con antiséptico hidroalcohólico después de retirarse el EPI.
Debido a la posibilidad de que el hantavirus Andes se transmita por vía aérea, la mascarilla no debe quitarse en ningún momento, por lo que las personas aisladas deben estar solas mientras comen.
Sí que pueden salir ya a espacios compartidos del hospital, que serán los que el centro determine, con otras personas aisladas, siempre que se garantice el uso de mascarilla FFP2 de forma constante y la misma distancia interpersonal de al menos 1 metro, y habiendo usado previamente gel hidroalcohólico.
"Este protocolo está guiado por el principio de precaución y por ello se establecen medidas de prevención máximas, justificadas por la transmisibilidad de persona a persona y la alta letalidad de la infección por virus Andes", asegura el documento, que especifica que, aunque a las 4 semanas de cuarentena hospitalaria, la probabilidad de contagiarse es menor, la enfermedad "podría aparecer en cualquier momento" hasta los 42 días.
Te puede interesar