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Génova, aliviada, descarta que Aznar construya otro proyecto político

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Génova, aliviada, descarta que Aznar construya otro proyecto político
El ex presidente del Gobierno, José María Aznar.

El ex presidente del Gobierno, José María Aznar. Europa Press

Resumen:

Génova respira entre aliviada y dolida tras la decisión de Aznar de rechazar el cargo de presidente de honor del PP para no acudir al Congrso nacional, pero descarta que existan movimientos para constituir otro proyecto político.

El entorno del ex líder del PP está trufado de críticos a Rajoy, amén de las plataformas y foros que se han ido constituyendo en los últimos años, pero, todavía al menos, sin la suficiente fuerza como para eclosionar en algo orgánicamente más serio.

“Cualquier proyecto que se ponga en marcha ahora necesita como mínimo de diez años para fructificar; no creo que tengan tanta paciencia”, afirma, con cierta sorna, un destacado diputado popular de los tiempos de Aznar.

Ya lo dijeron de forma muy gráfica a El Independiente: “Nosotros no queremos que Aznar venga al Congreso del PP y él no quiere venir”. Pero en lugar de escudarse en su intensa agenda internacional, el ex presidente del Gobierno José María Aznar ha optado por un gesto mucho más efectista que revela el grado de deterioro que han alcanzado sus relaciones con la actual dirección popular: rechazar su cargo de presidente de honor del PP.

La gran pregunta que se plantea ahora es si el ex líder popular puede estar acariciando la idea de poner en marcha otro proyecto político. Un veterano popular indica que en otra situación, con el PP fuera del Gobierno si hubiera habido investidura de Pedro Sánchez, “no podríamos haber descartado ningún escenario, pero ahora no se dan las circunstancias”, asevera.

Otros dirigentes populares y miembros del grupo parlamentario coinciden en que el ex líder del partido “no está en eso”, pero si lo estuviera “pocos le seguirían en dicho proyecto”, sin dejar de mostrar el malestar por los modos de su ex jefe de filas, aunque el tono de la carta remitida a Mariano Rajoy resulte hasta cordial.

No hay hueco” para otro partido conservador, aducen en Génova

“No hay hueco”, afirma un dirigente popular con despacho en Génova en relación a la posibilidad de que surja una nueva formación política conservadora capitaneada por Aznar. Y a los antecedentes se remiten: Vox. Estas fuentes no ocultan cierto alivio con la decisión del ya ex presidente de honor. Con su ausencia en el XVIII Congreso del PP “nos ahorramos el espectáculo que se crea en torno a su intervención, a sus gestos, a sus saludos…”.

En definitiva, centrado en la presidencia de FAES y en sus actividades como conferenciante, nadie ve al ex jefe del Ejecutivo volviendo a la primera línea política y, además, en contra del partido que ayudó a refundar en 1990. Una cosa es manifestar su profunda discrepancia por cómo se están abordando asuntos de la entidad del órdago independentista y otra muy distinta embarcarse en un nuevo proyecto de fin incierto, aunque nada está escrito.

El entorno de Aznar está trufado de críticos a Rajoy

Sin embargo, no tienen tan claras las pretensiones del entorno del ex presidente, trufado de ex dirigentes populares que salieron muy mal parados con Rajoy. Cayetana Álvarez de Toledo, Jaime Mayor Oreja, Ángel Acebes, Eduardo Zaplana, Gabriel Elorriaga, Alberto Ruiz-Gallardón, Manuel Pizarro o María San Gil son algunos de los damnificados. Que todos o alguno de ellos tenga intención de moverse a medio o largo plazo no es descartable, pero “cualquier proyecto que se ponga en marcha ahora necesita como mínimo de diez años para fructificar; no creo que tengan tanta paciencia”, afirma, con cierta sorna, un destacado diputado popular de los tiempos de Aznar.

Aznarismo con o sin Aznar

Pero por mucho que desde Génova se quiera minimizar la existencia de un sector crítico, éste existe, está latente, es aznarismo aunque no necesariamente con Aznar, pero sí muy inspirado en su figura. En un partido que prohíbe las corrientes internas, los contestatarios suelen situarse en thinks tanks o foros de debate. La más conocida es la red Floridablanca, presidida por Isabel Benjumea, que pasó por FAES, y que acoge en su consejo asesor al ex dirigente popular y ex embajador Javier Rupérez y al ex diputado Eugenio Nasarre, inspirador en su momento del giro al centro aznarista. Floridablanca ha hecho bandera de la necesidad de un congreso abierto, petición que, en su momento, también formuló Aznar.

Compromisarios del XVIII congreso se estaban planteando pedir la supresión de la figura del presidente de honor

Precisamente Hablan las bases nació en Baleares tras la iniciativa del ex presidente del PP de las islas José Ramón Bauzá de celebrar un congreso regional asambleario, donde votaron directamente los militantes que quisieron. Foro de pensamiento también propugna un partido más abierto mientras que Iniciativa Regeneración responde al movimiento del ex presidente de Nuevas Generaciones de Valencia José Luis Bayo en respuesta a los sucesivos casos de corrupción que han asolado al partido en la región. Los partidarios de la fórmula un militante, un voto, -que Génova ha convertido en un proceso a dos vueltas– también están organizados vía twitter en @forobasesPP.

En todo caso, no parece que tengan la suficiente masa crítica para convertirse en un problema serio para el PP a corto y medio plazo y menos contra un PP instalado en el Gobierno, por lo que el efectista gesto de Aznar no provocará ningún maremoto de contestación interna. De hecho, al igual que Génova sopesaba responder a Aznar con la creación de su propia fundación tras el divorcio de FAES, algunos compromisarios del XVIII congreso estudiaban la presentación de enmiendas para reclamar que desapareciera la figura del presidente de honor a modo de castigo contra el ex líder popular.

Ayer se instaló el silencio en FAES tras el anuncio de su jefe de dejar su cargo honorífico para no acudir al XVIII Congreso de los días 10, 11 y 12 de febrero del año que viene. Ya lo romperá para dejar clara su posición respecto a cualquier asunto que moleste al presidente del Ejecutivo. La fundación que preside Aznar, cortado su cordón umbilical con el PP, ha dejado claro que quiere volar sola.

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