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Ana Mato niega que la red de Correa le haya pagado sus gastos

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Ana Mato niega que la red de Correa le haya pagado sus gastos
Ana Mato, al salir de la Audiencia Nacional.

Ana Mato, al salir de la Audiencia Nacional. EFE

Resumen:

Ana Mato asegura que su ella y su ex marido Jesús Sepulveda eran “independientes econonómicamente” y que compartían los gastos familiares.

Asegura que la decoración de una fiesta familiar fue encargada por su ex marido y que si “alguien” pagó estos gastos fue a su ex esposo y no a ella.

Niega que haya recibido regalos De Francisco Correa y afirma que no le “llamó la atención” que su marido tuviera un jaguar.

El PP se niega a declarar y la fiscal le advierte de que su silencio puede ser interpretado como la asunción de que Correa le pagó gastos electorales en dos campañas municipales.

Francisco Correa y Pablo Crespo están preparados para que el Tribunal Superior de Justicia de Valencia decrete este martes su ingreso en prisión.

Ana Mato se ha presentado ante el tribunal, que juzga el caso Gürtel, como una mujer que ha trabajado toda su vida, que era independiente económicamente de su ex marido Jesús Sepulveda, ex alcalde de Pozuelo de Alarcón (Madrid) y que se ha responsabilizado de pagar todos sus gastos. Por ello, ha negado que la red que dirigía Francisco Correa le haya abonado fiestas familiares o regalos. Por su parte, el PP se ha negado a contestar a la fiscal anticorrupción Concepción Sabadell, que ha interpretado este silencio como la asunción de que esta red de corrupción le pagó los gastos de dos campañas municipales del 2003 por un importe de casi 250.000 euros.

La dirigente popular ha explicado a los jueces que se separó de su marido en 2005. También ha presentado su matrimonio como un reparto de cargas familiares, pero en la que no se hablaba de dinero porque, por no saber, desconocía hasta el sueldo que su ex esposo percibía como dirigente del PP o como ex alcalde de Pozuelo.

Gastos compartidos

A pesar de ello, compartían los gastos de la familia y ella se encargaba de pagar los colegios de sus hijos y la intendencia de la casa, mientras que Sepúlveda se hacía cargo de los viajes familiares que, según la fiscalía, fueron abonados por Correa. Mato se ha esforzado para intentar convencer a los jueces de que ella “ha pagado todos sus gastos”, incluidos los ocasionados en las fiestas familiares que se organizaban en su casa.

Su ex marido, en este reparto de papeles, se ocupaba de contratar y pagar la decoración de estas fiestas infantiles como ocurrió en el aniversario de una de sus hijas que según la fiscalía fue pagada por Correa. Por ello, ha matizado: “Si alguien le regaló la decoración, fue a él, no a mí”.

También ha admitido que encargó viajes particulares en la agencia de Correa, Viajes Pasadena, porque “era la del partido”, pero ha asegurado que se hizo cargo de estos pagos. Y que cuando viajaba sola “no rendía cuentas a nadie”. Además, ha reconocido que conocía al jefe de esta red de corrupción, a Pablo Crespo y Álvaro Pérez por “las actividades del partido”.

El Jaguar era “un gasto particular”

Mato, durante los 45 minutos de su declaración, se ha dedicado a marcar distancias con su ex marido hasta el punto de que llegó a afirmar que “no le llamó la atención” que Sepúlveda fuera dueño de un Jaguar y otros coches de alta gama, que según la fiscalía fueron pagados por la red de corrupción. “Nunca me dijo que los coches eran regalos de Correa” señaló y añadió: “Su coche era un gasto particular”.

La dirigente popular ha recordado a los togados que en este juicio no se le acusa “de ningún delito”. Y agregó: “A mí nunca me han regalado nada, yo he pagado todos mis gastos”. La dirigente popular se sienta en el banquillo como responsable a título lucrativo por haberse beneficiado en 28.000 euros de los delitos cometidos por su ex marido.

Por su parte, Gema Matamoros, esposa del ex alcalde de Majadahonda (Madrid) Guillermo Ortega, ha reconocido a los jueces que ganaba “un sueldazo” y que junto a su marido ingresaban mensualmente 12.000 euros. Y también ha afirmado que “ella se pagaba sus gastos”, aunque ha admitido que Correa le regaló un bolso de Loewe por su cumpleaños, pero “no era mucha cosa porque era de tela y no de cuero”. También ha mantenido que no hablaba de trabajo con su marido con el que sigue casada.

El PP se niega a declarar

La sorpresa de esta jornada la ha protagonizado el PP. Este partido está también acusado como responsable a título participativo por un importe de cerca de 250.000 euros porque Correa pagó gastos de las campañas municipales de Sepúlveda y Ortega en el 2003. Su abogado, Jesús Santos, se ha negado a contestar a las preguntas. La fiscal anticorrupción Concepción Sabadell le ha hecho ver que, según la ley de enjuiciamiento civil, este silencio debe ser entendido como la asunción de la culpabilidad.

Sin embargo, Santos, ex teniente fiscal de la Audiencia Nacional, ha justificado esta posición porque afirma que ya han negado estas acusaciones en su escrito de defensa y que uno de los testigos que ha propuesto, el auditor del partido, demostrará que no hubo esos pagos.

Preparados para volver a prisión

La atención de esta breve sesión de una hora y media estaba centrada en Francisco Correa y Pablo Crespo, que no han parado de cuchichear en el banquillo de los acusados. Ambos junto a Álvaro Pérez, El Bigotes, están citados este martes en el Tribunal Superior de Justicia de Valencia después de que fueran condenados el pasado viernes a 13 años de cárcel en el caso Fitur.

Correa se ha mostrado más tenso que otros días y se ha limitado a decir al abandonar la Audiencia Nacional que “no es agradable volver a la cárcel” y añadió: “Qué le vamos a hacer”. Por su parte, Crespo aseguró que está preparado para ingresar en prisión e incluso ha desvelado que el pasado viernes acudió a la Audiencia de Valencia con una maleta por si ese mismo día se decretaba su vuelta a la cárcel.

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