Leemos más que hace 15 años pero leen menos personas. O por lo menos así lo asegura el informe presentado por la Federación de Gremios de Editores de España. Según La lectura en España, del 2001 hasta hoy, se ha registrado un incremento del 11,2% de los lectores frecuentes, es decir, de personas que abren un libro por lo menos una vez a la semana pero casi 40% de la población asegura no leer nunca (y de ellos más de un 38% asegura no tener intención de cambiar de hábitos). Es decir, los que ya eran lectores aumentan el tiempo que dedican a esta actividad pero no se consiguen nuevos adeptos.

El CIS alerta de esta situación, aunque desde la FGEE argumentan que crece el número de lectores pero siempre que tengamos en cuenta las webs y los comics, los libros pierden interés. “El informe que hemos realizado es el paisaje tras la batalla de la durísima crisis económica y social que hemos sufrido. Una crisis que, en el caso del libro, ha implicado que los hábitos lectores de los españoles no hayan experimentado el fortalecimiento que desearíamos”, explica Daniel Fernández, presidente de la federación.

El gasto en adquisiciones bajó de 1,50 euros por habitante a 0,56 en cinco años

La mala situación económica ha desgatado tanto a las bibliotecas como a las librerías. Las primeras han visto afectados tanto su número de prestamos como la calidad de los mismos. “Aunque el número de bibliotecas desciende poco en términos relativos, durante la etapa de la crisis, si que se reducen los horarios de apertura y se produce un envejecimiento de los colecciones”, aseguran desde FGEE. El gasto en adquisiciones bajó de 1,50 euros por habitante a 0,56 en tan sólo cinco años, de 2009 a 2014.

Una falta de inversión que ha repercutido directamente en el número de prestamos. En 2014 se registraron ocho millones menos que en 2010 aunque el número de habitantes inscritos en las bibliotecas sufrió un crecimiento de casi un 6%. “Pasa de 28,72 a 34,49, algo que también ocurre con el número de visitas por habitante y año”, afirman.

Por su parte, los puntos de venta se resienten. De 2012 a 2013 desaparecieron 700 librerías y en la última década se han esfumado más del 25% de los establecimientos que venden prensa. La edición web, además, no ha conseguido salvar las cuentas. Aunque el modelo de negocio se ha democratizado, no ha aglutinado a más clientes, por lo menos “de pago”.

El modelo educativo sitúa a la lectura en un ambiente difuso”

Para la FGEE nos encontramos ante un problema “de importancia trascendental en el desarrollo y progreso social de los países” y intentan buscar soluciones a través de la educación. El sistema educativo actual, que se impuso a la LOE, sitúa a la lectura, según los expertos que han participado en el informe, “en un ambiente difuso, sin concretar”.

Algo que ha ratificado el secretario de estado de Cultura, Fernado Benzo, durante la presentación de La lectura en España en la Biblioteca Nacional. “Deberíamos darle a la lectura el mismo tiempo, por ejemplo, que le damos a la Educación Física”, aseguró. “Estamos preocupados por que nuestros chicos hagan deporte, pero hemos perdido esa preocupación por la lectura, un elemento fundamental para la formación”, añadió.