La ciudad palatina que Almanzor (938-1002) mandó levantar a finales del siglo X en el apogeo del Califato de Córdoba ha estado durante siglos envuelta en una mezcla de referencias literarias, conjeturas historiográficas y ausencia casi total de restos materiales. Ese vacío comienza ahora a llenarse. Un investigador de la Universidad de Córdoba ha localizado la posible ubicación de Madinat al Zāhira gracias al análisis de datos topográficos de alta resolución obtenidos mediante tecnología LiDAR.

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El hallazgo sitúa la ciudad en el extremo oriental de Córdoba, a unos doce kilómetros de la Mezquita, en las inmediaciones de la actual barriada de Alcolea. Se trata de una hipótesis que ya se había planteado en 2023 y que ahora queda reforzada por nuevos datos, más precisos, procedentes de la tercera cobertura LiDAR del Instituto Geográfico Nacional.

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La investigación, firmada por Antonio Monterroso Checa, de la Universidad de Córdoba y de la Unidad Patricia, amplía además de forma notable la dimensión atribuida al enclave. La superficie estimada alcanza unas 120 hectáreas, una extensión comparable a la de Madinat al Zāhra, o Medina Azahara, la ciudad palatina de Abderramán III situada en el extremo opuesto de la capital califal.

Un entramado urbano complejo bajo la superficie

El área identificada corresponde a los llamados cabezos de las Pendolillas, un topónimo documentado desde el siglo XV, tras la Reconquista. Desde entonces, la zona ha estado vinculada al realengo de la corona y ha funcionado como dehesa y sede de las yeguadas reales desde tiempos de Felipe II, un uso histórico similar al que tuvo el entorno de Medina Azahara tras su abandono.

La propuesta se apoya en el análisis de modelos digitales de elevación generados a partir de datos LiDAR de acceso abierto. En un tramo de más de 1.200 metros lineales, el relieve presenta una serie de anomalías que, según Monterroso, solo pueden explicarse por la presencia de un gran yacimiento arqueológico. Bajo la superficie se dibuja un entramado urbano complejo, con edificaciones de planta rectangular o cuadrangular, dispuestas de forma aterrazada y ordenada, aunque con algunas construcciones que rompen la trama ortogonal para orientarse hacia el sureste.

Cómo funciona LiDAR

El sistema LiDAR (Light Detection and Ranging) es una tecnología de teledetección que emite pulsos de luz láser desde el aire –normalmente desde aviones o drones– y mide el tiempo que tardan en rebotar al chocar con el suelo. A partir de esos millones de pulsos, se generan modelos digitales del terreno de alta precisión, capaces de eliminar virtualmente la vegetación y revelar microrelieves invisibles a simple vista. En arqueología, esto permite detectar trazas de edificios, terrazas, caminos o murallas enterradas, incluso cuando no hay restos visibles en superficie.

El trabajo ha sido publicado en la revista Meridies. Estudios de Historia y Patrimonio de la Edad Media y plantea una nueva línea de investigación sobre uno de los grandes enigmas topográficos de la Córdoba andalusí. Según subraya el autor, se trata de la única de las veintidós propuestas formuladas hasta ahora sobre Madinat al Zāhira que se apoya en datos físicos contrastables y no solo en fuentes textuales o reconstrucciones teóricas.

La ciudad de Almanzor, símbolo del poder político y militar que ejerció entre 978 y 1002 como ḥāŷib (primer ministro) del califato y líder de facto en nombre de Hisham II, desplazó el centro de gravedad del poder en sus últimos años y dejó una huella decisiva en las crónicas medievales, pero ninguna localización había logrado hasta ahora un respaldo empírico sólido. La tecnología LiDAR, utilizada ya para identificar cientos de yacimientos en la provincia de Córdoba, permite ahora devolver a ese episodio una base territorial concreta. El misterio no se ha cerrado del todo, pero por primera vez parece tener coordenadas.