El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones que dirige Elma Saiz ha publicado este viernes los datos de afiliación extranjera correspondientes al mes de diciembre. Con esta actualización, el balance completo de 2025 muestra que 204.659 trabajadores foráneos se incorporaron al mercado laboral español, lo que supone el 40,4% del total de nuevas afiliaciones. Por nacionalidades, los trabajadores procedentes de Venezuela concentraron el 19,8% del incremento (40.614 personas), liderando la afiliación extranjera a la Seguridad Social durante el año.

PUBLICIDAD

La evolución de la afiliación de trabajadores venezolanos muestra una tendencia ascendente a lo largo de la última década, con una aceleración significativamente intensa en el último ejercicio. Entre 2024 y 2025, el número total de afiliados pasó de 175.121 a 215.735 personas. De hecho, respecto a 2012 —primer año con datos disponibles en la serie del Ministerio—, el número de trabajadores venezolanos inscritos en la Seguridad Social se ha incrementado en un 1.201%, hasta convertirse en la cuarta comunidad extranjera más numerosa del mercado laboral. Tan solo por detrás de Marruecos (373.436 afiliados), Rumanía (336.530) y Colombia (250.248).

PUBLICIDAD

En los primeros compases de la serie, todavía marcados por los efectos de la crisis económica sobre el mercado de trabajo de España, la afiliación de trabajadores venezolanos registró descensos en 2013 y 2014, con caídas de 1.674 y 152 personas, respectivamente. A partir de entonces, la incorporación de venezolanos al mercado laboral inició una senda de crecimiento sostenido.

Desde las 2.081 altas registradas en 2015, las incorporaciones anuales han ido ganando intensidad hasta superar las 20.000 a partir de 2019, a excepción del año de la pandemia y 2022. No obstante, el punto de inflexión ha llegado en 2025, cuando las nuevas afiliaciones se han disparado hasta las 40.614 personas, casi duplicando el ritmo de crecimiento previo. En términos económicos, esta aceleración refleja cómo la falta de expectativas políticas y económicas en el país de origen acaba traduciéndose en una decisión clara: abandonar el país, porque no hay mayor expresión de desafección que al 'votar con los pies'.

Colombia y Marruecos, a distancia del liderazgo venezolano

Muy por detrás del salto registrado por Venezuela —que concentra casi una de cada cinco nuevas afiliaciones extranjeras— se sitúan el resto de nacionalidades, encabezadas por Colombia, con 28.929 nuevas altas, y Marruecos, con 26.839. Por debajo del umbral de las 20.000 afiliaciones aparecen Perú (13.226), Italia (12.658) y Malí (10.152), mientras que entre las 3.000 y las 10.000 nuevas altas se encuentran Senegal (6.549), China (6.437), Ucrania (5.872), Pakistán (3.735), Argelia (3.532) y Rusia (3.468).

Además, este reparto evidencia la concentración de la afiliación extranjera por nacionalidades. Las doce principales comunidades de origen —desde Venezuela hasta Rusia— suman en conjunto 162.011 nuevos afiliados, lo que equivale al 79% del total de la afiliación extranjera registrada durante el año, frente a un 21% correspondiente al resto de países.

Un mercado laboral en expansión sostenida

El avance de la afiliación extranjera en 2025 se inscribe en una fase de expansión del mercado laboral que se ha cerrado con 21,8 millones de afiliados a la Seguridad Social, un máximo histórico. De este total, algo más de 18,7 millones son trabajadores de nacionalidad española y 3,1 millones son afiliados extranjeros.

La comparación con el período previo a la pandemia revela un crecimiento desigual entre ambos colectivos: desde 2019, la afiliación nacional ha aumentado un 7,9%, mientras que la afiliación foránea lo ha hecho en torno a un 45%, casi seis veces más. En consecuencia, el diferencial se ha traducido también en un mayor peso de los trabajadores extranjeros sobre el total, que han pasado de representar el 11% de la afiliación en 2019 al 14,1% en 2025.

Este peso creciente de la afiliación extranjera se produce, además, en un contexto de elevada creación de empleo en los últimos años. Desde la salida de la pandemia, la Seguridad Social ha registrado aumentos anuales de afiliación que se han situado en el entorno del medio millón de trabajadores, con una aportación extranjera cercana a los 200.000 nuevos afiliados al año. Un patrón de crecimiento que podría ayudar a solucionar los retos demográficos a largo plazo a los que se enfrenta la economía española.

El envejecimiento de la población, la jubilación progresiva de la generación masiva del baby boom y la baja natalidad reducirán el número de trabajadores en relación con el de pensionistas en las próximas décadas. Y, según las proyecciones de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), para evitar un fuerte aumento del gasto en pensiones y mantener el equilibrio de las arcas públicas, sería necesario sostener flujos migratorios elevados, hasta el punto de que en 2050 la población de origen extranjero debería representar en torno al 45% del total de residentes en España.