Después de hacerlo desaparecer durante más de 24 horas, el régimen que encabeza Delcy Rodríguez ha llevado al opositor venezolano Juan Pablo Guanipa a su casa de Maracaibo, en el estado de Zulia. Allí ha de cumplir arresto domiciliario. El domingo el ex vicepresidente de la Asamblea Nacional fue excarcelado pero horas después le apresaron de nuevo.

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"Confirmo que mi papá, Juan Pablo Guanipa, está en mi casa en Maracaibo. Estamos aliviados de saber que mi familia estará junta pronto", ha escrito en X el hijo de Juan Pablo, Ramón Guanipa, que actúa de portavoz. Ha agradecido al Gobierno de Estados Unidos, al presidente Donald Trump y al secretario de Estado, Marco Rubio, "por su labor a favor de la libertad de Venezuela y de todos los presos políticos".

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Y ha añadido: "Mi papá sigue injustamente preso, porque casa por cárcel sigue siendo prisión y exigimos su libertad plena y la de todos los presos políticos". Es la misma posición que defienden las ONG de derechos humanos que se ocupan de las familias de los presos políticos. No pueden aceptarse como liberaciones las excarcelaciones con medidas cautelares o una cambio de casa por cárcel.

Con anterioridad, el hijo del opositor había exigido una prueba de vida y la liberación inmediata del dirigente. A Juan Pablo Guanipa le interceptaron una decena de hombres armados sin uniforme cerca de la medianoche del domingo.

Desafío al régimen

Guanipa, exdiputado y colaborador cercano de la líder opositora y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, había salido de la cárcel el domingo, al igual que hasta unos 40 opositores, entre ellos el ex concejal Jesús Armas. Guanipa fue arrestado en mayo de 2025 por desafiar al régimen, que le acusó de terrorismo sin pruebas. Armas y Guaipa fueron juntos a recorrer las cárceles donde están los presos políticos para apoyar a las familias y pedir su excarcelación.

Guanipa abogó por la reconciliación en Venezuela, pero "con la verdad", y dijo que Venezuela "tiene derecho a ser un país libre". También recordó que el vencedor de las presidenciales de julio de 2024 había sido Edmundo González.

En su programa, Diosdado Cabello, ministro del Interior y de Justicia, se jactó de que poco importaba que hubiesen detenido de nuevo a uno de los casi 900 excarcelados. También le acusó de querer dividir a los venezolanos y montar bronca. De esa forma, se hizo cargo del arresto. Cabello no quiere renunciar al poder de la represión arbitraria. Le acusó de violar las medidas cautelares pero no lo hizo: solo tenía obligación de presentarse ante el juez cada 30 días y la prohibición de no salir del país.

Tensión en el delcynato

Esta detención pone de manifiesto las tensiones en el régimen de Delcy Rodríguez, que tiene que estar a bien con Estados Unidos y con partidarios de la mano dura como Cabello. Sin embargo, han tenido que excarcelarlo aunque en condiciones que no se corresponden con un país que se encamine hacia una transición a la democracia.

La ONG Foro Penal, que lidera la defensa legal de los presos políticos en Venezuela, informó el lunes de que ha verificado 426 excarcelaciones desde que se anunció el proceso de liberaciones el pasado 8 de enero. Cabello sostiene que son el doble pero no divulgan listas así que pueden incluir a presos comunes.

Mientras tanto, tiene lugar avanza el proyecto de ley de amnistía, impulsado por el Gobierno encargado y aprobado en primera discusión por el Parlamento, que debe someterlo a un segundo debate para que quede sancionado como ley. Hay muchas dudas de que la ley recoja las demandas de la sociedad civil.