La Policía canadiense mantiene abierta la investigación para determinar qué llevó al autor del tiroteo del martes en la escuela secundaria de Tumbler Ridge, en la provincia de Columbia Británica, a matar a ocho personas antes de quitarse la vida. Las autoridades han reconocido que, por el momento, no pueden explicar el móvil de uno de los ataques más graves registrados en el país en las últimas décadas.

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Ken Floyd, superintendente de la Real Policía Montada de Canadá, ha señalado en una comparecencia en vídeo que los investigadores creen haber identificado al autor, pero que no divulgarán su identidad “por razones de privacidad y por el desarrollo de la investigación”. Pese a ello, las redes han difundido fotografías y el nombre de un joven de 17 años como presunto responsable del tiroteo. Añadió que “no estamos en condiciones de entender qué motivó esta tragedia”.

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El balance oficial asciende a diez fallecidos. Seis víctimas y el presunto tirador fueron hallados sin vida en el interior del instituto. Otra persona murió mientras era trasladada a un hospital y dos más fueron localizadas en una vivienda cercana. Al menos 27 personas han resultado heridas, dos de ellas en estado crítico. La Policía ha indicado que el sospechoso falleció por una herida autoinfligida.

En una primera alerta difundida tras los hechos, los agentes describieron al autor como “una mujer con un vestido y pelo castaño”, aunque posteriormente no han facilitado más datos sobre su identidad.

Conmoción en una comunidad aislada

Tumbler Ridge es una localidad remota del noreste de la Columbia Británica, cercana a la frontera con Alberta y situada en las estribaciones de las Montañas Rocosas. Cuenta con unos 2.400 habitantes. Su economía, basada durante décadas en el carbón, se ha reorientado en los últimos años hacia el turismo de naturaleza. El ataque ha tenido un impacto especialmente profundo en una comunidad donde prácticamente todos sus vecinos se conocen.

Durante el tiroteo, alumnos y profesores permanecieron encerrados durante horas. Jarbas Noronha, profesor de mecánica, ha relatado que se encontraba dando clase cuando un estudiante regresó del aparcamiento tras escuchar disparos. Poco después, la directora del centro ordenó el confinamiento. El docente y quince alumnos bloquearon puertas y accesos y permanecieron resguardados más de dos horas, hasta que agentes policiales los evacuaron al centro recreativo municipal.

Las autoridades provinciales han enviado equipos de apoyo psicológico y el distrito escolar ha cerrado el instituto y la escuela primaria de la localidad durante el resto de la semana.

Mark Carney cancela su viaje a Europa

El primer ministro, Mark Carney, ha cancelado el viaje que tenía previsto realizar a Alemania para participar en la Conferencia de Seguridad de Múnich. Visiblemente emocionado, ha declarado en Ottawa que “esta mañana, padres, abuelos, hermanas y hermanos en Tumbler Ridge se despertarán sin alguien a quien aman. La nación está de luto con vosotros. Canadá está con vosotros”.

Carney ha anunciado que las banderas en el Parlamento y en los edificios federales ondearán a media asta durante siete días. También ha informado de que varios líderes internacionales le han trasladado su solidaridad.

Entre ellos, el rey Carlos III, jefe de Estado de Canadá, quien junto a la reina Camila ha expresado “nuestra más profunda simpatía a las familias que están llorando la inimaginable pérdida de sus seres queridos y a quienes esperan noticias desde el hospital”.

Un episodio excepcional en el país

El tiroteo de Tumbler Ridge es el segundo con mayor número de víctimas mortales en un centro educativo canadiense desde la matanza de la Escuela Politécnica de Montreal en 1989, en la que murieron 14 mujeres. En términos generales, se trata del tercer ataque más mortífero en la historia reciente del país.

La peor matanza registrada en Canadá tuvo lugar en abril de 2020, en la provincia de Nueva Escocia, cuando un hombre mató a 22 personas en varios puntos antes de suicidarse. A raíz de aquel ataque, el Gobierno federal impulsó una reforma del control de armas que incluyó la prohibición de numerosos modelos de armas de asalto y la puesta en marcha de un programa de recompra de rifles de estilo militar, aún en fase de aplicación y objeto de controversia política.

Por ahora, la Policía no ha facilitado información sobre el arma o las armas utilizadas en Tumbler Ridge ni sobre cómo fueron obtenidas. La investigación continúa abierta mientras el país asimila este episodio de violencia masiva, poco frecuente en comparación con el vecino estadounidense.