Seguían en pie oteando el horizonte. Una a 290 metros de altura y la otra a 270 metros. Las dos chimeneas lo han hecho hoy por última vez. 1.074 kilos de explosivos se han encargado de demolerlas para poner fin 53 años después a dos de los referentes de lo que fue la central térmica de carbón de Compostilla II, en León.

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La infraestuctura, propiedad de Endesa, afronta un proceso de desmontaje y la central de generacion eléctrica ha llevado a cabo hoy una de sus fases más complejas. Además de las dos chimeneas, con alturas equivalentes a un edificio de 70 metros en una de ellas, también ha sido demolido la nave de tolvas, el depósito al que llegaba el carbón y con el que se hacía funcionar la central térmica. En este caso el inmueble también se había convertido en un reto técnico importante para hacer caer del modo más adecuado su estructura de 50 metros de altura y 170 metros de longitud.

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Detalles de la demolición: 44.000 toneladas y precisión técnica

Las dos chimeneas pertenecían al complejo térmico. La más alta a los Grupos 1, 2 y 3. Sólo su base tenía un diámetro de 26,6 metros. La segunda chimenea, correspondiente a los Grupos 4 y 5 de la central, era algo más estrecha, 22,5 metros de diámetro. En ambos casos se ha llevado a cabo un sistema que debilitará la estructura para que se plegara a la mitad en su caída y se desplomara hacia la zona prevista.

La demolición ha generado 44.000 toneldas de residuos que se valorizarán en un 95%. Ese es uno de los compromisos adquiridos por Endesa en la operación, dentro de su apuesta por una economía circular que pasa por valorizar el máximo de los residuos generados.

El fin de una era: Historia de la central térmica Compostilla II

La operación llevada a cabo también ha procurado que se minimizara el polvo generado. Para ello, además de instalar pantallas de protección se han activado cañones nebulizadores y aspersores de riego. Además, se han instalado simógrafos para medir en todo momento el impacto de las ondas. El acceso ha estado controlado por los servicios municipales del Ayuntamiento de Cubillos de Sil y con el apoyo de Fuerzas de Seguridad del Estado.

Con esta intervención se afronta la recta final del desmantelamiento de la planta y que se espera completar antes de final de año. La central de Compostilla II fue inaugurada en 1972 y ampliada en 1985. En junio de 2020 se cerró la instalación por su falta de competitividad, cuando su capacidad rondaba los 1.000 MW.

Todo el complejo en el que se interviene abarca una superficie de 375 hectáreas. En el operaban hasta cinco centrales térmicas. Las unidades 1, 2, 4 y 5 ya han sido desmanteladas. Restan los trabajos relativos a la unidad 3 que concluirán este año.