La implantación del vehículo eléctrico en España avanza con paso decidido, aunque todavía de forma lenta comparado con otros países europeos. Pero poco a poco va calando en el potencial comprador porque los tres principales obstáculos que le frenaban, autonomía, puntos de recarga y precio, van remitiendo con bastante celeridad. Los precios son cada vez más competitivos y accesibles debido a la feroz competencia que existe entre fabricantes, una tendencia muy espoleada por las marcas chinas. Por otra parte, las tan reclamadas ayudas a la compra de eléctricos por fin son ya una realidad.

El nuevo Plan Auto+, con una dotación de 400 millones de euros para 2026, aporta una novedad crucial para el usuario con respecto al anterior Plan Moves III, en el que los importes de las ayudas se percibían después de la compra del coche con unos tiempos de espera de 12 meses e incluso más. Ahora, con el nuevo Plan Auto +, estas ayudas son directas, es decir se descuentan de la factura en el momento de la adquisición del vehículo. El descuento máximo puede llegar hasta los 5.500 euros; 4.500 euros es el importe máximo de la ayuda oficial por la compra de un turismo de hasta 9 plazas (categoría M1), siempre y cuando cumplan una serie de requisitos, al que se suma un mínimo obligatorio de 1.000 euros que tiene que aportar el concesionario. Los mencionados requisitos para percibir 4.500 euros pasan por un precio del coche inferior a 35.000 euros (sin IVA), que su montaje y terminación final se haya realizado en la UE y que una parte del proceso de fabricación de la batería se haya ejecutado asimismo en la UE.

Con la batería Long Range de 81,4 kWh de capacidad, el Kia EV3 se convierte en un auténtico devorador de kilómetros gracias a su autonomía de 605 km

Las ventajas de conducir un vehículo eléctrico

La tenencia de un coche eléctrico aporta muchas ventajas al usuario, desde económicas a  facilidad de utilización. Las ventajas económicas ofrecen varias vertientes, desde las derivadas de su uso debido al coste de la electricidad  (precio del kWh) hasta las fiscales, pasando por la exención del pago por aparcar en las zonas SER de muchos municipios, sin olvidarse del menor mantenimiento que llevan aparejado estos vehículos. La conducción de un coche eléctrico es sumamente placentera por lo sencilla que resulta y por el confort así como silencio de marcha que brinda. Además no hay barreras en la ciudad para su libre circulación por las zonas de bajas emisiones al portar la etiqueta medioambiental 0 emisiones de la DGT.

Toda esta serie de beneficios no solo los recoge a la perfección la gama de vehículos eléctricos que ofrece Kia,  sino que además echa por tierra tradicionales prejuicios como autonomía, tiempos de recarga de la batería o red de cargadores. El catálogo de Kia recoge una surtida y amplia paleta de coches eléctricos capaces de satisfacer las necesidades de cualquier potencial cliente. La marca coreana presta especial atención al universo de los SUV, crucial por el protagonismo, por el liderazgo que actualmente ostentan en el mercado. A este respecto, Kia cubre con su gama SUV todos los segmentos del mercado, desde el B-SUV con el nuevo  Kia EV2 hasta el E-SUV con el gigantesco EV9. Tampoco descuida el sector de las berlinas (EV4) ni el de los crossover (EV6), y últimamente también ha acaparado la atención, dentro de esa especie de renacer del monovolumen, con el original Kia PV5.

El Kia EV2, encuadrado dentro del segmento B-SUV, constituye el modelo de acceso a la gran familia de SUV eléctricos que ofrece la marca coreana

Autonomía y tiempo de recarga

Pero si importante es poner a disposición del cliente una amplia variedad de siluetas y tamaños, en el mundo de los eléctricos resulta fundamental ofrecer una autonomía en consonancia con sus requerimientos. No todos tienen las mismas necesidades. Así, por ejemplo, el nuevo urbano Kia EV2 monta una batería de 42,2 kWh de capacidad (Standard Range) que le otorga una autonomía de 317 km, más que suficiente para el día a día en la ciudad, con un consumo combinado WLTP de 15,1 kWh/100 km. Pero próximamente también estará disponible con una de mayor capacidad, la Long Range de 61 kWh que estirará la distancia que podrá recorrer con una carga hasta los 453 km. Una opción ideal para aquellos que decidan abandonar  el entorno urbano y emplear asimismo su EV2 en viajes más largos. En la misma línea que su hermano pequeño, el Kia EV3 se comercializa con dos opciones de batería: 81,4 kWh de capacidad (Long Range) y 58,3 kWh (Standard Range). La autonomía de 605 km que autoriza la Long Range convierte a este EV3 en un devorador de kilómetros, mientras su consumo combinado WLTP es de 14,9 kWh/100 km.

Bajo el capó delantero de muchos vehículos eléctricos hay habilitado una especie de maletero adicional, un espacio que suele utilizarse para guardar el cable de carga

A la hora de recargar  la batería entra en juego un factor importantísimo que suele asustar, el tiempo. Factor que a priori echa para atrás a potenciales usuarios de eléctricos. El tiempo de recarga depende de varios factores: capacidad de la batería, potencia de carga, cargador de a bordo (OBC), porcentaje de batería inicial y temperatura, tanto ambiente como de la propia batería. Es evidente que cuanto más grande sea una batería más tiempo empleará en cargarse, y la velocidad dependerá directamente de la potencia (kW) que pueda entregar el punto de suministro, teniendo en cuenta el papel primordial que juega el OBC o cargador de a bordo. Este dispositivo electrónico convierte la corriente alterna de fuentes externas en corriente continua para cargar la batería del vehículo. Así, por ejemplo, si un coche monta un OBC que admite un máximo de 11 kW en corriente alterna de nada servirá cargarlo en un poste de 22 kW, pues no reducirá el tiempo de carga. En la velocidad de carga también hay que considerar que la batería carga muy rápido cuando está casi vacía, pero el sistema reduce la velocidad a partir del 80%, del mismo modo que tanto el frío como el calor extremos asimismo ralentizan el proceso.

El Kia EV4 5p es un turismo eléctrico compacto (segmento C) que mide 4,43 m de longitud

Cabe apuntar que para sacar el máximo partido a un coche eléctrico es muy recomendable contar con un punto de suministro en casa o en el garaje para beneficiarse de las ventajosas tarifas que ofrecen las compañías eléctricas, dejando las recargas en corriente continua, más rápidas y caras, para cuando se efectúen largos viajes y haya que utilizar la red pública. El Kia EV2 en corriente alterna a una potencia de 11 kW tarda en cargar su batería 4 horas y 5 minutos. Este intervalo de tiempo no interfiere para nada en el quehacer del usuario, pues la recarga se efectúa en casa y durante la noche. Por el contario, en un viaje largo, el Kia EV3 dotado con la batería Long Range cargando a la máxima potencia en corriente continua (128 kW) emplea 31 minutos en pasar del 10% al 80% de capacidad. Un tiempo razonable y llevadero que puede utilizarse para tomar un café o estirar las piernas.

Sin miedo al cambio de manguera, la economía se impone

Para Kia no constituye ningún problema el número de puntos de carga. Mediante su servicio Kia Charge pone a disposición de sus clientes 1.131.300 puntos distribuidos por toda Europa (27 países), mientras en España suman 30.835. Por otro lado, Kia es copropietaria de la red de carga Ionity, poniendo al alcance de su clientela, a través de Kia Charge, acceso a recargas de alta potencia a precios reducidos  en 772 estaciones distribuidas por 24 países europeos.

En este puerto de carga se ven perfectamente, en la parte inferior, los dos pines adicionales para cargar directamente la batería con corriente continua

Pero quizá parte de las reticencias hacia el coche eléctrico estén motivadas por desconocimiento y miedo hacia lo que no se conoce ni se controla muy bien, como puede ser el simple hecho de pasar de la manguera del surtidor de combustible a la de un cargador eléctrico. El cable de carga que suele venir con el vehículo es un conector Tipo 2 (Mennekes) para la recarga en corriente alterna a un máximo de 22 kW de potencia. Por el contario los cargadores rápidos (corriente continua) llevan siempre el cable incorporado. Para este tipo de recarga se utiliza un conector Combo 2, que combina el conector Tipo 2 con dos pines adicionales en la parte inferior para alimentar directamente la batería con corriente continua y potencias de hasta 350 kW. Cabe apuntar que prescinde del OBC o cargador de a bordo.

Las tarifas que ofrecen las compañías eléctricas para los puntos de carga domésticos (Wallbox) son sumamente atractivas y resultan extremadamente económicas. El Wallbox monofásico con una potencia de hasta 7,4 kW es el de mayor difusión en España. Hay tarifas específicas para eléctricos en horario nocturno a un coste entre 0,06 y 0,12 euros/kWh. Así, por ejemplo, cargar la batería Standard Range de 42,2 kWh (317 km) del Kia EV2 a 0,12 euros/kWh costaría 5,06 euros. Poder recorrer 100 km por menos de 2 euros constituye toda una alegría para el bolsillo. Fuera de casa, en la red pública, los precios de las recargas son más elevados, pero siguen siendo tremendamente competitivos en corriente alterna. En cargadores públicos hasta 22 kW el coste se sitúa entre 0,25 y 0,45 euros/kWh. Pero la carga rápida en corriente continua a 350 kW puede llegar hasta los 0,79 euros/kWh.