Un gesto simple que conlleva un beneficio gigantesco. Si los productores hortofructícolas españoles decidiesen sustituir las cajas plegables de plástico por las de cartón ondulado para el transporte de sus productos, la rebaja de las emisiones de C02 sería equivalente a la que generan 400.000 vehículos. Esta es una de las conclusiones a las que ha llegado un estudio elaborado por la Universidad Politécnica de Valencia por encargo del Instituto de Producción Sostenible (IPS).

Siguiendo su objetivo de promover una cultura empresarial menos contaminante, esta organización sin ánimo de lucro ha centrado su análisis en uno de uno de los sectores económicos más importantes del país. Con un volumen de 12,3 millones de toneladas de productos, España es el primer exportador de frutas y verduras de Europa. El estudio se ha centrado en seis referencias representativas –tomate, berenjena, calabacín, melón, pepino y pimiento-, que suponen el transporte de 1.875 millones de toneladas anuales a Francia y Alemania.

Partiendo de esa base, se ha comparado la huella de carbono que genera cada tipo de envase a lo largo de su ciclo de vida, que en el caso de las cajas de cartón ondulado es más corta porque son de un solo uso, mientras que las de plástico reutilizable están diseñadas para 20 y 50 usos. Es decir, se ha tenido en cuenta la huella ecológica que deja a su paso la fabricación de las cajas, pero también su transporte (las de plástico han de devolverse al lugar de origen para su reutilización, mientras que las cajas de cartón se quedan en el destino para ser recicladas), así como el uso, mantenimiento y tratamiento de residuos.

Los resultados son llamativos, ya que la UPV ha calculado que el cartón produce un 69,22% menos de emisiones de CO2 que su equivalente en plástico. En otras palabras, si las exportaciones de esta pequeña muestra se realizaran exclusivamente en cajas de cartón ondulado se ahorraría hasta 70.000 toneladas de CO2, lo que equivale a retirar de la circulación casi 50.000 vehículos.

El estudio que ayer presentó el IPS no es vinculante para los productores, dado que la Ley de Residuos de 2011 fomenta la utilización de embalajes sostenibles, pero no prohíbe la utilización de cajas de plástico. En cualquier caso, estos nuevos datos pueden acelerar la sustitución completa del plástico (cuya cuota de mercado es actualmente del 25% aproximadamente) por envases de madera, cartón ondulado y cartón compacto. Es sin duda una información que España no puede soslayar si queremos alcanzar el objetivo europeo de reducir al menos un 40% las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030.


La foto de este artículo es de Cajeando

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