Ya lo decía Sabina: “Sólo en Antón Martín hay más bares que en toda Noruega”. Es difícil saber si la cita del cantautor más grande que ha dado este país, de su tema Como te digo una co te digo la o, es cierta o si alguien ha decidido embarcarse en la ardua tarea de hacer un censo de los bares de que tiene el país nórdico. Sea como fuere, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que, si se trata de bares, les ganamos por goleada.

Ahora, hay otro campo en el que no vamos a salir bien parados: las bibliotecas. Es muy posible que el poeta de Úbeda tenga entre sus ripios alguna referencia a estos silenciosos edificios, si bien no ha sido publicado. En este campo aún nos queda mucho por caminar para ponernos al nivel de muchos de nuestros socios continentales, pero todo se andará.

De momento, las matemáticas dictan que en España hay 21 bares y restaurantes por cada biblioteca, según datos del Ministerio de Cultura y del Anuario Económico de La Caixa en su última edición correspondiente al año 2013.

Madrid, nido de bares

Madrid es la comunidad autónoma con la proporción más abultada de bares por biblioteca. Si un madrileño comienza a pasear por la capital y se toma una caña en cada bar que se encuentre antes de llegar a una biblioteca y abrir un libro, es muy probable que antes de avistar un mísero índice no sea capaz de juntar la m con la a. Nuestro incauto caminante se habrá tomado 68 cervezas antes de poder darse de bruces, literalmente, con alguna biblioteca.

Los habitantes de Castilla-La Mancha sí que mantienen un mínimo de prudencia y sólo tienen seis bares por cada biblioteca, la proporción más baja de toda la geografía española. El motivo está en la densidad de población y en la dificultad para atraer grandes cifras de turistas.

Precisamente tres de los territorios que más turistas reciben comparten la misma proporción. En los dos archipiélagos y en la Comunidad Valenciana hay 24 bares por cada biblioteca, unas cifras que no parecen demasiado elevadas si se comparan con otras regiones españolas.

Mirando un poco más al sur nos encontramos con otro gran foco de turismo: Andalucía. En esta comunidad hay casi 20 bares por cada biblioteca, una cantidad que debería servir para ir acabando con el mito de que los andaluces casi viven en las tabernas. Que haya bibliotecas no significa que la gente entre en ellas, pero es un comienzo.

En el norte las cifras son mucho más modestas, y van desde los 13 bares por biblioteca a los 15 de Navarra o los 17 que tiene Galicia.

Reina la cerveza

Sólo en el año 2015 los españoles bebimos 37 millones de hectolitros de cerveza, un millón de hectolitros más que en 2014. Haciendo el cálculo tocamos a más de 47 litros por persona y año, según los datos del Informe Socioeconómico 2015 de la Asociación de Cerveceros de España.

Lo importante de esta estadística es que el 90% de ese total se consume en los bares. El dorado brebaje no es sólo el más popular, sino que toda la industria que lo rodea es responsable del 1,4% del Producto Interior Bruto (PIB) español.

Por regiones, y siempre atendiendo a las conclusiones del informe antes mencionado, la región con más consumo de cerveza es la que componen Andalucía, el sur de Extremadura, Ceuta y Melilla, que se bebieron el 24% de toda la cerveza que pasó por las gargantas españolas.

Por aquello de los clichés, el cinturón del norte de Cantabria, País Vasco, Asturias, Navarra y La Rioja es el que menos consume teniendo en cuenta la cantidad de población que vive allí. Apenas un 7,3% de la cantidad total se consumió en esta región.