Los bancos están dando una vuelta de tuerca a su oferta de productos para sobrevivir a un entorno de tipos de interés del 0%, que impacta directamente en su rentabilidad. «El sector atraviesa una situación difícil -tipos de interés cero o negativos, debilidad de la actividad crediticia, aumento de coste por la regulación, reestructuración de plantillas- que nos obliga a reaccionar para ser rentables y más eficientes. Y el objetivo último es lograr clientes cada vez más vinculados y, por tanto, que generen más margen para la entidad», reconoce un alto directivo de un banco.

La banca ha lanzado en los últimos tiempos numerosas campañas de ‘comisiones cero’, que buscan atraer nuevos clientes y premiar a los antiguos, siempre y cuando contraten el pack completo de servicios: cuenta, tarjetas, domiciliación de nómina, recibos y, si es posible, algún producto de ahorro e inversión, como fondos o pensiones. Las entidades calculan que, en términos generales, un cliente es rentable cuando contrata cuatro productos.

Por debajo de este umbral es complicado que salgan las cuentas, de ahí que, cada vez con más frecuencia, los bancos carguen comisiones elevadas y disuasorias a los clientes que no les interesan, aquéllos a los que no logran vincular y que suponen una carga para la cuenta de resultados, en un momento en el que ser eficientes es una premisa clave. Se trata, en cierto modo, de invitar al usuario que no deja margen al banco a que se vaya a la oficina de la esquina. Y es que, como explican fuentes del sector, las cuentas corrientes en las que apenas se ejecutan transacciones -cuentas zombies– generan un coste a la entidad. Y, por tanto, o éste se le carga al cliente, o se cancelan.

El Banco de España ampara, en cierto modo, esta práctica. Las entidades están obligadas a publicar en un folleto las comisiones máximas que están autorizadas a cargar por cada servicio. Son tarifas desmesuradas que, en realidad, no se suelen aplicar con carácter general, pero sí les sirven de marco para respaldar cualquier movimiento en esta dirección.

CaixaBank, por ejemplo, puede cargar hasta 180 euros por una cuenta y entre 23 y 250 euros al año por la cuota de mantenimiento y renovación de cada tarjeta, en función de la tipología. En el caso de Banco Popular, el coste de mantenimiento de la cuenta es de 30 euros al mes, es decir, 120 euros al año.

Condiciones más exigentes

De momento, muchos bancos han modificado las condiciones de sus cuentas para reducir los costes: CaixaBank, por ejemplo, ha reducido el coste del incentivo para captar a los clientes de su cuenta nómina. El año pasado, los clientes podían escoger entre una Tablet LG o una TV Led Samsung, dos productos que suponían para el grupo un coste de en torno a 300 euros. Este año, sin embargo, el gancho para contratar este producto son la Cafetera Nespresso Krups, el Smartphone LE o el Smartwatch Sony, con un coste muy inferior que, en el caso de la cafetera, ronda los 50 euros.

Santander eliminó el año pasado el programa Queremos Ser tu Banco, que suprimía las comisiones por domiciliar la nómina, la hipoteca o tener acciones del banco. Los clientes de la entidad que preside Ana Botín tuvieron que optar por suscribir la Cuenta 1,2,3, que, si bien ofrece hasta un 3% de rentabilidad nominal por el saldo y hasta un 3% de bonificación por los recibos, exige el el pago de comisiones de 36 euros por tarjeta de crédito y 36 euros por mantenimiento de cuenta. Por tanto, no compensa a todos los clientes.

La otra opción fue acogerse a la Cuenta Día a Día, que no cobra comisiones a quien tiene la nómina, domicilia tres recibos y hace seis operaciones de tarjeta. Sin embargo, la tarjeta de débito es sólo es gratuita el primer año. A partir del segundo, carga 28 euros por el plástico de débito y 40 euros, al de crédito. En el caso de no domiciliar la nómina, las comisiones de mantenimiento se duplican de 4 a 8 euros mensuales.

El primer banco de España ya subió las comisiones mensuales de su Cuenta 1,2,3 en Reino Unido de 2 a 5 libras y rebajó la remuneración del  3% al 1,5%, un movimiento que se espera llegue a España en los próximos meses.

El otro gran banco español, BBVA subió la comisión de mantenimiento de la cuenta corriente a los clientes no vinculados un 33%, de 36 a 48 euros anuales, y la de transferencia de 0,25% a 0,40%, el año pasado.

Sabadell también ha modificado hace apenas unos días las condiciones de la Cuenta Expansión.  Mantiene el compromiso de no cobrar por ningín servicio, pero ha reducido la retribución en la devolución de recibos domésticos del 3% al 1%. El grupo catalán, Popular y Santander son las únicas entidades que efectúa este tipo de retribuciones.

Por su parte, Bankia, eliminó el año pasado las comisiones de todas las cuentas de los clientes vinculados. Al que no lo era le subieron los cargos por el mantenimiento de cuenta de 44 a 48 euros anuales.

El banco online ING devolvía hasta 2014 el 2% del importe total de los recibos básicos. El nuevo contexto de tipos movió al banco naranja a eliminar esta bonificación y no se espera que vuelva a incorporarla en el corto o medio plazo.