El sector petrolero está de enhorabuena. La decisión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de recortar la producción de crudo en 1,2 millones de barriles ha desencadenado una escalada de los precios del crudo, del entorno del 9%, que dibuja un escenario mucho más propicio para el sector.

Y las muestras de optimismo no han tardado en reflejarse en los parqués. Sólo en la jornada de este miércoles, el índice sectorial energético del Stoxx 600 ha remontado un 3,39%, en lo que representa su segunda mejor sesión de los últimos siete meses y se sitúa a tan sólo un 0,5% de sus mejores niveles desde el verano de 2015. Las veinte compañías que componen el índice han visto elevarse, de este modo, su valor en bolsa en más de 21.590 millones de euros, hasta un total de 608.429 millones.

Grandes petroleras, como Royal Dutch Shell, BP y Eni han registrado avances en el entorno del 4%. Y también la española Repsol ha firmado un alza del 4,3%, hasta los 12,6 euros, su mayor nivel en tres semanas. Más destacado ha sido de algunas pequeñas compañías del sector, varias de ellas especializadas en servicios de ingeniería energética. Así, las británicas Tullow Oil y Amec Foster se han anotado avances del 13,3% y el 6,9%, respectivamente, mientras la italiana Saipem ha remontado algo más del 9,5%.

Incluso las firmas de energías renovables del sector, como Gamesa, recibieron la noticia con alzas, aunque mucho más modestas. A priori, un incremento de los precios de la energía hace más atractiva la inversión en energías limpias.

La alegría que inundó al sector petrolero en Europa también tiene su reflejo en Estados Unidos. El índice energético del S&P 500, firmas como Marathon Oil, Anadarko Petroleum y Halliburton registraban avances entre el 19% y el 13% y otros gigantes del sector, como Chevron y Exxon Mobil registraban ganancias más modestas, de en torno al 2,5%.

Remontada del sector en 2016

La mejora de los precios ha sido un notable estímulo para las petroleras a lo largo de todo 2016. El índice energético europeo ha recuperado más de un 30% desde los mínimos que registró el pasado 20 de enero. En el conjunto del año la ganancia ronda el 13%. Pero, esta remontada apenas ha servido para aliviar los pesares de un sector que acumula aún un recorte del 28% desde los niveles en los que se movía en el verano de 2014.

Los inversores han ido tomando posiciones en el sector esperanzados ante la posibilidad de que un repunte de los precios del crudo favoreciera una recuperación del negocio de unas compañías que en los últimos tiempos han visto menguar sus beneficios, forzándoles, en muchos casos, a replantearse sus atractivos dividendos.

Al mismo tiempo, las apuestas bajistas han ido aflojando su cerco sobre las compañías petroleras, tras sacar abundantes réditos del desplome de los ejercicios anteriores. Sin ir más lejos, en Repsol las posiciones cortas se han reducido a poco más del 0,5%, frente al más del 3,3% en que se encontraban hace un año, lo que ha ayudado a la compañía a remontar cerca de un 28% en 2016.

En cualquier caso, los expertos advierten sobre el exceso de optimismo hacia el sector, ya que las posibilidades de una remontada sostenida de los precios del crudo parece limitada. Como observan en Lloyds, existen factores que «podrían mantener controlados los precios del crudo. Entre éstos se encontraría la posibilidad de un resurgimiento más rápido de lo previsto de la producción de shale oil a medida que los precios comiencen a subir o el riesgo de que unos precios más elevados desincentiven la demanda.

Amenazas que se mantienen latentes sobre un sector que, no obstante, ha recibido ya un nada desdeñable regalo de 21.500 millones de euros en bolsa de la mano de la OPEP.