El 2016 no ha sido un buen año para salir a bolsa. El fallido salto al parqué de Telxius, la filial de infraestructuras de Telefónica, a inicios del pasado de octubre, representa la prueba más palpable de las dificultades que han atravesado este ejercicio las firmas que se han planteado dar el salto al parqué.

Las turbulencias que han azotado los mercados casi desde el arranque del año han dado lugar a un escenario poco propicio para aventurarse a dar los primeros pasos en bolsa. Los datos son elocuentes: según un reciente estudio elaborado por EY, en 2016 el volumen global de operaciones de salida a bolsa se ha reducido un 16%, hasta 1.055, y el capital captado en las mismas se ha situado en 132.500 millones de dólares, un 33% menos que en el ejercicio anterior.

En España, la situación no ha sido más favorable. De hecho, según los datos de EY, el volumen -en dólares- captado en las operaciones de salida a bolsa en 2016 ha experimentado un declive del 84%.

Según un informe de EY, el monto de las salidas a bolsa en España se ha reducido un 84% en 2016

A lo largo del ejercicio, sólo cuatro compañías se han animado a estrenarse sobre el parqué. Parques Reunidos y Telepizza, que ya habían tenido experiencias previas en bolsa, Dominion y Coca-Cola han sido los nuevos inquilinos del mercado español en el año. Las turbulencias del mercado no han sido especialmente indulgentes con ellas y, salvo Dominion, todas saldan con recortes sus primeros compases en bolsa.

Casi más largo que el de los estrenos es el listado de compañías que acabaron desistiendo de su intento de hacerse un hueco sobre el parqué. Además de Telxius, Volotea, Borges, Cortefiel o Unicaja son algunos de los nombres que con más o menos fuerza llegaron a barajarse como nuevos inquilinos de la bolsa española, pero cuyas intenciones se vieron frustradas por un entorno muy poco propicio.

Mayor estabilidad

Sin embargo, ahora que 2016 llega a su fin son varias las firmas que vuelven a confiar en encontrar el próximo año la ventana de oportunidad necesaria para comenzar a cotizar en la bolsa española. EY, por ejemplo, prevé que «la actividad prolongue en 2017 la senda de recuperación observada en los últimos meses de 2016, en los que la volatilidad ha descendido de forma significativa reduciendo la percepción de riesgo del mercado. En términos generales, se prevé que en el próximo año la actividad supere las cifras de 2016».

En Europa, estas favorables perspectivas están matizadas por la incertidumbre política. En este sentido, Javier Redonet y Alfonso Ventoso, socios especializados en el área de Capital Markets del bufete Uría Menéndez, creen que un elemento clave en la evolución de las salidas a bolsa durante el 2017 será el devenir de las negociaciones para la salida de Reino Unido de la Unión Europea.

Con todo, «se espera que la actividad supere las cifras registradas en 2016 gracias en gran parte a que las valoraciones son mayores y a la política monetaria del BCE», señala EY en su informe Global IPO Trends 2016 4Q.

La mayor estabilidad política en el país podría favorecer que en 2017 se reactiven las salidas a bolsa

La mayor estabilidad política, tras la formación, a finales de octubre, de un nuevo gobierno encabezado por Mariano Rajoy es otro de los aspectos que podría favorecer un incremento de la actividad de salidas a bolsa en los próximos trimestres. «La situación económica es propicia para las salidas a bolsa y operaciones corporativas: tipos de interés en mínimos históricos, máxima liquidez, ciclo económico expansivo y reciente, precios atractivos», explica Daniel Pingarrón, estratega de mercados de IG. En este contexto, «la formación de Gobierno podría desbloquear muchas salidas a bolsa que están pospuestas», sostiene.

Este optimismo parece confirmado por los responsables de la bolsa. «La lista de espera de empresas está muy bien y algunas están en la prensa. Algunas son pequeñas y otras son más grandes y son muy interesantes, de nivel que pueden alcanzar ser de las primeras en volumen y relevancia de las que se pueden hacer en el mundo», señalaba esta semana Antonio Zoido, presidente de Bolsas y Mercados Españoles (BME), en una entrevista con Estrategias de Inversión.

Pujanza de las inmobiliarias

En los últimos meses, hasta siete empresas han dejado entrever algunas señales de que se preparan activamente para dar el salto al parqué español el próximo año.

Entre éstas, el sector inmobiliario parece destinado a tener de nuevo un papel destacado. «Todavía hay mucho interés por parte de inversores extranjeros. Aunque los precios ya no son tan atractivos como hace unos años, la recuperación parece ahora más afianzada, por lo que presenta menos riesgos», confirman en Uría.

En este ámbito, la promotora inmobiliaria Neinor es una de las firmas que parece tener más avanzadas sus intenciones de salir a cotizar durante el primer semestre de 2017. La antigua filial inmobiliaria de Kutxabank, que adquirió Lone Star a finales de 2014, ha contratado al banco Lazard como asesor y a Citi y Credit Suisse como colocadores para vender en bolsa entre un 25% y un 50% de su capital. Las primeras estimaciones valoraban la compañía en unos 2.000 millones de euros. De este modo, se situaría como una de las mayores inmobiliarias del parqué español, sólo por detrás de Merlin y Colonial.

Con un valor de unos 2.000 millones, Neinor podría situarse entre las mayores inmobiliarias de la bolsa

Precisamente Merlin podría estar involucrada en otra de las operaciones que podría protagonizar el sector. Testa Residencial, la socimi de viviendas en alquiler surgida de la fusión de la propia Merlin con Metrovacesa, estudia dar el salto al parqué durante 2017. La firma, presidida por Miguel Oñate, miembro del equipo de dirección de Merlin, cuenta con una cartera de unos 4.700 pisos en renta, aunque está previsto que las entidades que forman parte de su capital -Santander, BBVA y Popular- le traspasen nuevos lotes de inmuebles.

También Popular está muy directamente implicado en otra de las salidas a bolsa que está previsto que se ejecute en los próximos trimestres. La entidad trabaja en la escisión de una parte de sus activos inmobiliarios en cartera, el denominado Proyecto Sunrise, que, una vez ejecutada, contempla poner a la venta en bolsa. No obstante, el relevo en la dirección que el banco tiene previsto llevar a cabo durante el primer trimestre de 2017, cuando Emilio Saracho sustituya a Ángel Ron en la presidencia, podría dilatar este proceso e incluso variar la hoja de ruta actual.

En opinión de Felipe López-Gálvez, analista de Self Bank, «tiene más sentido que Popular venda esos activos a inversores privados y no mediante una colocación en Bolsa. En cualquier caso, el hecho de que Popular los autodenomine activos improductivos no parece un gran reclamo de cara a potenciales inversores».

Aunque de forma más discreta, otra firma inmobiliaria que podría estar planteándose su aterrizaje en la bolsa es Aedas, según apuntaba recientemente El Confidencial.  La compañía, surgida de los restos de Vallehermoso -antigua filial de Sacyr-, está controlada por la estadounidense Castlelake y cuenta con un millón de metros cuadrados de suelo.

El creciente sector industrial

En el ámbito industrial también se esperan movimientos, una noticia que es bien recibida por los expertos, dado que podría reforzar un sector con muy poco peso en la bolsa española.

Entre las compañías que parecen llevar más avanzados los trámites para empezar a cotizar se encuentra Gestamp. El fabricante de componentes para el automóvil ha anunciado su intención de colocar en el mercado entre un 30% y un 35% de su capital. El banco Lazard es el encargado de dirigir la operación.

Según las primeras estimaciones, Gestamp, presente en más de 20 países y con una plantilla que supera los 33.000 empleados podría saltar al mercado con una valoración en el entorno de los 3.200 millones de euros, muy por encima de los 2.372 millones que capitaliza su competidor Cie Automotive.

Prosegur Cash ultima los preparativos para su estreno en el parqué, tras equilibrar su posición de deuda y capital

También Prosegur avanza en su propósito de colocar en bolsa su filial de gestión de efectivo Prosegur Cash. Esta misma semana, Expansión publicaba que varias entidades han concedido a la firma un préstamo sindicado de 600 millones para financiar su crecimiento y equilibrar su posición de deuda y capital, para lo que también asumirá parte de la deuda de la matriz.

Goldman Sachs, Citi, BBVA y Santander serán los bancos encargados de dirigir la venta, que, si las condiciones del mercado lo permiten, debería cerrarse durante el primer semestre. La intención de Prosegur es colocar entre un 25% y un 49% de su filial, de forma que mantendría el control en todos los casos. Algunas estimaciones iniciales fijan el valor del 100% entre 3.000 millones y 4.000 millones de euros, una cantidad que incluso es superior a la capitalización bursátil de Prosegur (3.635 millones de euros), lo que lleva a los expertos a estimar que el precio final se situará más cerca del rango bajo.

«De cara a un inversor hay dos aspectos que pueden ser un hándicap en la salida a bolsa de Prosegur Cash. Su matriz tiene intención de seguir manteniendo el control. Y aunque sea uno de los líderes de su segmento, con al auge de los medios electrónicos de pago el negocio de transporte de efectivo se irá reduciendo progresivamente», advierte López-Gálvez.

El fabricante aeronáutico Aernnova figura igualmente en el listado de posibles salidas a bolsa para 2017. La compañía, controlada en un 41% por el grupo suizo de capital riesgo Springwater, ha ido dilatando a lo largo de 2016 sus intenciones de debutar en bolsa y finalmente parece apuntar al próximo año para cumplir su objetivo. Para ello, los socios de la compañía se han marcado una valoración en el entorno de los 1.000 millones de euros.

Sin embargo, en las últimas semanas, los accionistas de Aernnova parecen estar planteándose otras opciones, por si la salida a bolsa no resultara satisfactoria. Así, habrían encomendado a Citi la misión de buscar inversores interesados en tomar una participación o incluso el control del 100% de la compañía, según informa Expansión.

Otros candidatos

También se espera que la banca pueda ser protagonistas de nuevas salidas a bolsa. La mejor percepción hacia el sector en los últimos meses podría facilitar el salto al parqué a entidades como Unicaja, Ibercaja y BMN, obligadas por el Banco Central Europeo (BCE) a convertirse en entidades cotizadas. Unicaja ha solicitado una extensión de su plazo, que concluía este mismo año, mientras que Ibercaja cuenta con tiempo hasta 2020 para buscar el momento adecuado de dar el salto al parqué.

En este terreno, sin embargo, existen otras muchas opciones abiertas. Sin ir más lejos, el futuro de BMN parece pasar por una fusión por Bankia o por su absorción por algún otro banco cotizado. En cuanto a los casos de Unicaja e Ibercaja, han sido constantes los rumores sobre posibles operaciones corporativas. En las últimas semanas ha ganado fuerza la opción de una integración con Liberbank.

Más incierto es el futuro bursátil de otras compañías como Globalia u Orange España. En el caso del grupo turístico, matriz de Air Europa, su presidente, Juan José Hidalgo, ha descartado en los últimos meses ejecutar la operación, delegándola en sus futuros sucesores.

Orange España no descarta salir a bolsa, tras la integración de Jazztel, pero señala que no hay urgencia

En cuanto a la filial española del grupo de telecomunicaciones galo, la posibilidad de una OPV ha estado muy presente desde que adquirió Jazztel y la excluyó del parqué. Algunas fuentes apuntan a que en los últimos meses se está esforzando por reforzar su cartera de clientes para mejorar su aspecto de cara a una eventual salida a bolsa. Sin embargo, desde la dirección de la compañía aseguran que no hay ninguna urgencia para cerrar una operación de este tipo, aunque no la descartan.

Lo que parece claro es que para que éstas y otras muchas compañías se animen a dar el salto al parqué durante 2017 será necesario que el mercado se muestre una evolución mucho menos convulso que en 2016. Quizás así, algunas de las salidas a bolsa olvidadas a lo largo del año, como las de Borges o Volotea, vuelvan a replantearse buscar acomodo entre las paredes del parqué español.