Josep Oliu, presidente de Sabadell, no respalda la iniciativa del Gobierno de lanzar una nueva Ley hipotecaria, tal como adelantó El Independiente. «Creo que no hace falta un cambio en la Ley hipotecaria, pero no es un tema mío. Se pueden hacer modificaciones, pero la ley española es bastante buena, incluso, muy buena, y gracias a esta norma los españoles han podido ahorrar y tienen su piso. La ley tiene -o tenía- un elevado grado de seguridad jurídica», considera el directivo.

No hay razón para cambiar la ley, que es buena y ha cumplido su función social»

En su opinión, «no hay que pretender cambiar las leyes por casos concretos». La actual Ley hipotecaria «tiene muy buenos efectos sociales y, se puede cambiar una cosa u otra, pero hay problemas sociales que no dependen de la ley».

En esta misma, Jaime Guardiola, consejero delegado del grupo, ha recalcado que, «en España, tenemos el mayor porcentaje de vivienda en propiedad de Europa, el mayor porcentaje financiado de Europa y las hipotecas son las más baratas de Europa».

En alusión a la inseguridad jurídica que pueden generar las sentencias en contra de las cláusulas suelo u otras cláusulas que puedan considerarse abusivas, Guardiola ha apuntado que «aunque probablemente hay cosas que se pueden mejorar, se debe preservar el bien último [del sistema hipotecario], que es facilitar financiación barata, que permita al acceso a la vivienda».

Defensa de las cláusulas suelo

Sabadell sigue defendiendo la legitimidad de sus cláusulas suelo. «Hemos hecho mayores provisiones por las cláusulas suelo para contentar a los auditores», ha apuntado el presidente. Pero, «en conciencia, creemos que nuestras cláusulas son transparentes y de acuerdo a lo que dicta la jurisprudencia».

Aun así, «en el mundo hay un movimiento que nos perjudica. Eso es lo que nos ha llevado a abrir un proceso de negociación con los clientes, cambiando las condiciones de las hipotecas. Como hemos hecho siempre, estamos dispuestos a negociar y mirar caso por caso».

Ssbadell ha valorado el impacto máximo de todas las cláusulas suelo, si se juzgasen no válidas, en 490 millones de euros. Con la nueva dotación de 130 millones que acaba de hacer, la entidad tiene un colchón de 410 millones que cubrirían la totalidad de los préstamos vivos. Oliu, no obstante, asegura que «el impacto será menor».

Objetivo: crecer un 10% en 2017

Oliu ha subrayado los objetivos para 2017, un «año de transición». Pone el foco en «reducir los activos problemáticos en 2.000 millones para normalizar la morosidad». Paralelamente, «haremos ejercicio de contención de costes en España y Reino Unido».

En el mercado británico reconoce estar ante un doble reto: «Por primera vez, el coste del servicio informático de pago a Lloyds nos va a costar más por el cambio de plataforma, pero es un efecto puntual de 2017». Junto a ello, «Sabadell tiene que empezar a hacer las primeras provisiones por TSB».

El primer espada del grupo ha asegurado que esta merma se compensará con la mejora de resultados en España.   «Nuestro objetivo para 2017 es crecer a nivel de grupo a doble dígitos bajo, pero más de un 10%, en 2017».

Sabadell gana 710 millones en 2016, un 0,3%, tras provisionar por las cláusulas suelo

Sabadell, que hoy presentaba sus resultados de 2016, gana 710,4 millones de euros en el ejercicio, un 0,3% más que el año anterior, tras realizar dotaciones extraordinarias que incluyen el posible impacto de las cláusulas suelo

Las dotaciones para insolvencias y otros deterioros ascienden a 1.427,1 millones de euros a cierre de 2016, frente a los 2.333,2 millones de 2015, lo que supone un 38,8% menos, en un año en que la morosidad se situó en el 6,14%, frente al 7,79% de cierre de 2015 y el 6,6% del tercer trimestre de 2016.

El margen de intereses fue de 3.837,8 millones el año pasado, un 19,8% más, y el ratio de capital CET1 fully loaded alcanzó el 12%, frente al 11,4% de 2015; el margen bruto fue de 5.470,7 millones, que supone un retroceso de 0,1% y el margen antes de dotaciones de 2.411,5 millones, tras caer un 15,8%.