Las grandes empresas tecnológicas confirman su plan de constituir lo antes posible una nueva asociación sectorial, tras la decisión de la Asamblea General de Ametic de rechazar la modificación de los estatutos para incorporar el voto ponderado en función de las cuotas que abona cada asociado.

La modificación de los estatutos fue reclamada por un grupo de empresas que abandonó Ametic a finales del año pasado -entre ellas Telefónica, Vodafone, Orange, Ericsson o El Corte Inglés- como condición para replantearse su regreso a la asociación. Los grandes grupos querían que los derechos de voto se repartieran en función de las cuotas pagadas, lo que suponía tomar el control de la asociación al proporcionar la mitad de sus ingresos.

La asamblea de Ametic decide mantener la fórmula de ‘una empresa, un voto’ y rechaza que los gigantes del sector tomen el control de la asociación

Fuentes de las grandes operadoras subrayan que en la Asamblea de hoy no han podido votar las empresas que dejaron la asociación y han lamentado la pérdida de tiempo que ha supuesto defender la propuesta de nuevos estatutos ahora rechazada. Las fuentes consultadas por Efe consideran chocante que los socios de Ametic estén de acuerdo en que las cuotas a pagar por los asociados dependan del tamaño de las empresas, pero luego defiendan que el voto de todas pese lo mismo.

La Asamblea General de la patronal tecnológica Ametic ha rechazado incluir el voto ponderado en función de las cuotas que abonan los asociados en sus estatutos y mantendrá la política de «una empresa, un voto”. La propuesta, según ha señalado la asociación, equivaldría a que una veintena de empresas tuvieran el control de Ametic, que cuenta con 300 asociados directos y 4.500 indirectos.

La modificación necesitaba de una mayoría calificada del voto de la Asamblea General para ponerse en práctica pero ha recibido un 80% de votos en contra. Un grupo de empresas, entre ellas Telefónica, Orange y Ericsson, que habían causado baja voluntaria en la asociación, habían solicitado la redacción de esta propuesta para presentarla en la Junta Directiva del pasado 12 de enero. La aprobación de la propuesta era una «condición irrenunciable» para volver a plantearse el reingreso de estas empresas en la patronal.

La crisis dentro de la patronal tecnológica se gestó tras la decisión de José Manuel de Riva de presentarse a la reelección, idea que no gustó entre las grandes empresas por la falta de acuerdo en cuanto a la gestión. No obstante, a pesar de la retirada de su candidatura, el sector crítico reclamó el voto ponderado en función del peso económico de la compañía para permanecer en la patronal tecnológica.