El presidente de Mercasa (la empresa pública de mercados y servicios de la cadena alimentaria), Eduardo Ameijide, ha dimitido en el marco de la Operación Lezo después de que la compañía haya cesado a dos de sus directivos, Pablo González (hermano del ex presidente madrileño detenido, Ignacio González) y María Jesús Prieto.

Ameijide ha presentado su dimisión con la concencia “plenamente tranquila”, ha asegurado, y con el objetivo de permitir a la compañía pública desarrollar sus acttividades con la “mayor normalidad”. “Ante esta situación, que compromete el buen nombre y la reputación de Mercasa, así como el mío propio, aunque mi conciencia está plenamente tranquila y no tengo nada que ocultar, considero que debo presentar mi dimisión con carácter irrevocable”, señala Ameijide en la misiva que ha enviado a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y al Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, accionistas de la empresa pública.

“Con esta decisión quiero descargar a Mercasa de la tensión que se pudiese derivar por mi continuidad. Esto me permitirá defender mi proceder al frente de la misma y mi honorabilidad con mucha mayor libertad y dedicación”, ha subrayado Ameijide, que asegura tener la voluntad de seguir colaborando con la Administración de Justicia hasta el total esclarecimiento de las investigaciones en curso.

La SEPI ha explicado que “la decisión de renovar parte de la dirección de Mercasa” deriva de la investigación abierta a estos directivos y del compromiso de ofrecer la máxima colaboración, “sin ningún tipo de trabas”, a la Administración de Justicia. Asimismo, la SEPI ha señalado en un comunicado que espera que los responsables de Mercasa afectados por esta investigación puedan acreditar “una actuación ajustada a la más estricta legalidad y conforme a Derecho”.

La dimisión de Ameijide como presidente de Mercasa se formalizará en el consejo de administración de la empresa, que está convocado para el próximo martes 25 de abril.