La agencia de ráting S&P considera que las tensiones de liquidez de Popular aceleraron el proceso de resolución, pero que los problemas que arrastraba la entidad parecían hacer inevitable este proceso.

“La Junta de Resolución Europa, el sábado previo a que se interviniese el banco, antes de que se desatase la salida de depósitos, estaba trabajando en un escenario de resolución, lo que indica que era una opción”.

Y es que, tal como explica Elena Ipaguirre, directora de servicios financieros de S&P, “aunque sus ratios de capital phase in estaban bien en el momento de la intervención, los fully loaded  (completamente implementados) estaban por debajo de los requerimientos, lo que significa que hubiera tenido que generar un volumen significativo de capital cuando se implementase este ratio y el banco no tenía capacidad”.

Considera que “independientemente del desencadenante que llevó a la resolución al banco, los problemas que veíamos en Popular, como los elevadísimos activos improductivos y que no se había avanzado lo suficiente en su reducción, iba a ser un lastre enorme para su capacidad de generar beneficios y fortalecer el capital en el futuro”.

La agencia considera que las opciones del banco para reforzar su capital eran muy bajas

Y subraya: «Ésa era la debilidad real de Popular. Que eso haya llevado a que en una semana la confianza del inversor y del cliente se debilite de tal manera, que genere esa debilidad, es algo intrínseco a entidades con un perfil financiero delicado porque eso te hace muy vulnerable».

Ipaguirre ha señalado que «el nuevo equipo gestor buscaba vías para generar ese capital, que eran una operación corporativa o una operación en mercado, pero las opciones de fortalecer el capital en las magnitudes que se necesitaba con emisiones eran muy pequeñas».

La directiva valora muy positivamente la compra de Popular por parte de Santander. “Fortalece su posición en mercado español, le da posición relevante en el mercado de pymes, que es el segmento en el que todos los bancos se están enfocando, ratifica su poder de fijación de precios y ofrece posibilidad de mejora de eficiencia importantes”, señala.