Iberdrola y una treintena de bancos ultiman los detalles para refinanciar el lunes dos créditos sindicados por importe de 2.500 millones de euros cada uno y una ampliación de éstos por un una cifra cercana a los 1.000 millones. En total, la compañía eléctrica se garantiza financiación por 6.000 millones con una peculiaridad: son ‘créditos verdes’ y el precio dependerá de su capacidad para reducir las emisiones de C02, confirman a El Independiente fuentes próximas a la transacción.

Actualmente, Iberdrola tenía comprometidos los citados 5.000 millones a un tipo de interés de 45 puntos básicos sobre Ibor (interbank offer rate). La nueva refinanciación busca que las líneas de crédito tengan un vencimiento de cinco años a partir de la nueva firma, prevista para el lunes, con un precio inferior al actual, ligando el diferencial a un indicador de emisión de Co2. Iberdrola ha declinado hacer comentarios.

BBVA, una de las entidades más activas en la concesión de bonos y créditos verdes, es el agente que coordina la operación

El agente que está coordinando la operación es BBVA, una de las entidades financieras más activas en la concesión de bonos y créditos verdes.

Con esta operación, Iberdrola, que ha adoptado el compromiso de reducir la intensidad de emisiones en un 50% con respecto a niveles de 2007 para el año 2030, continúa avanzando en su estrategia de lograr que buena parte de su pasivo tenga formato verde, de acuerdo a la apuesta de la compañía por un mix energético bajo en carbono. En 2016, fue el mayor emisor verde mundial a nivel de empresa.

La compañía que dirige José Ignacio Sánchez Galán fue la primera compañía española en emitir un bono verde en abril de 2014. Desde entonces, se han realizado seis emisiones de este tipo e Iberdrola fue en 2016 el primer colocador del mundo a nivel empresa de este tipo de deuda sostenible.

Con esta operación, la eléctrica avanza en su estrategia de lograr que buena parte de su pasivo tenga formato verde

Actualmente, Iberdrola cuenta con 7.200 millones de euros de financiación verde, incluyendo el crédito verde suscrito con BBVA el pasado mes de febrero por importe de 500 millones, que también fue el primero de este tipo en el mundo suscrito por una energética.

Esta apuesta de Iberdrola por este tipo de financiación se está extendiendo a sus filiales. Así, AVANGRID –filial del grupo en EEUU que cotiza en la Bolsa de Nueva York- emitió su primer bono verde el pasado mes de noviembre por importe de 600 millones de dólares.

Una de las principales características de los bonos verdes es que los fondos obtenidos se destinan a financiar y refinanciar proyectos sostenibles y socialmente responsables, utilización que es validada por la agencia independiente Vigeo Eiris.

Ha adoptado el compromiso de reducir la intensidad de emisiones en un 50% en 2030 con respecto al nivel de 2007

«Por ello, los bonos verdes suelen generar una mayor demanda, ya que se incorpora el interés de los inversores socialmente responsables (ISR). De hecho, más del 50% de las operaciones de este tipo que realizamos se suelen colocar entre este colectivo de inversores, por lo que Iberdrola consigue, de este modo, diversificar su base inversora con costes tan competitivos o más que los de un bono tradicional», explican desde la compañía energética.

«Los ISR valoran que el destino de la financiación de la que proveen sean proyectos socialmente responsables, lo cual en el caso de Iberdrola corroboran no solo a través de la validación por parte de Vigeo Eiris, sino también del reporte anual que realizamos en nuestro Informe de Sostenibilidad. La información aquí descrita permite al inversor identificar los impactos medioambientales positivos que su participación en el bono ha logrado generar (ahorro de CO2 emitido)», añaden.