Leo Messi se embolsa 40 millones de euros al año; Neymar, 36 millones, y Cristiano Ronaldo, 32 millones. Ganan más que una persona en toda su vida. De hecho, una español del montón, que perciba el sueldo medio de 23.000 euros, necesitaría 1.600 vidas para lograr lo que el futbolista argentino consigue en un año. Aun así, Messi, Neymar y Ronaldo tienen más opciones de arruinarse que usted.

Al menos, según la consultora Schips Finanz, que asegura en un informe que el 50% de los futbolistas de las ligas europeas se arruina poco después de dejar el terreno de juego. En EEUU, las cifras son más alarmantes. En el país más consumista del mundo el 78% de los jugadores de la liga de fútbol americano se queda sin nada dos años después de dejar el deporte. Y, en el caso de la NBA, el 60% de los jugadores de baloncesto pasan penurias económicas a los cinco años de retirarse.

El 50% de los futbolistas de las ligas europeas se arruina poco después de colgar las botas

La gestión patrimonial es clave para que este colectivo, que amasa su riqueza durante un periodo de tiempo muy breve, pueda mantener su nivel de vida, pese a la caída en picado de sus ingresos una vez termina su carrera profesional.

Francisco Gómez-Trenor, director general de la firma suiza Mirabaud & Cie España, explica que «los ingresos de los deportistas aumentan considerablemente en muy poco tiempo, pero su juventud e inexperiencia en materia financiera pueden llevarles a realizar inversiones demasiado arriesgadas o a ignorar la planificación patrimonial. La duración media de una carrera deportiva es de apenas 15 años en los que generan los ingresos que han de proporcionar una base sólida de sustento, tras la carrera deportiva, que no suele ir más allá de los 30 o 35 años».

Por su parte, Juan Carlos Solano, director general de Andbank, destaca que, «dado que los ingresos que generan en pocos años han de permitirles vivir el resto de su vida, suelen tener aversión al riesgo y preferir inversiones conservadoras. Su futuro consiste en convertirse en rentistas o en emprendedores de nuevos negocios».

La inversión en ladrillo y en startups ligadas al deporte figuran entre las apuestas favoritas de los atletas

El directivo apostilla que, más allá de la planificación patrimonial, realizan una labor didáctica y de tutelaje, hasta el punto de controlar sus niveles de gasto.

Y es que los coches deportivos, las joyas y demás excesos con un coste de muchos ceros se pueden convertir en el día a día de quienes, siendo muy jóvenes, se convierten en ricos con dificultad para gestionar su popularidad. Entonces, ¿dónde invierten para rentabilizar su fortuna, en lugar de dilapidarla?

Javier Arizmendi, tras pasar por los clubs del Atlético de Madrid, el Getafe CF o el Deportivo de la Coruña, colgó las botas y se anudó la corbata para asesorar a sus excolegas en materia financiera desde la firma de inversión Tressis. Especializado en gestionar el dinero de deportistas, sobre todo futbolistas, explica cómo éstos, en línea con otros clientes de muy alto patrimonio, canalizan sus inversiones a través de carteras de fondos o Sicav, pero subraya su marcada propensión a invertir en ladrillo y activos tangibles, como el capital riesgo.

«En general, la inversión inmobiliaria pesa en las carteras más de que lo que correspondería. Les gustan los activos tangibles y la movilidad geográfica les anima a disponer de inmuebles en diversas localizaciones. Más allá de la vivienda, invierten en oficinas y locales comerciales que generan rentas periódicas», señala Arizmendi.

Los asesores diseñan planes de inversión a largo plazo y, sobre todo, tutelan los gastos de sus clientes

Junto a ello, apunta al capital riesgo como una vía de inversión que encaja en la parte más ilíquida de las carteras de este colectivo. «Es un activo tangible, pegado a la economía real, y es más fácil de explicar que la inversión en activos financieros. Además, sirve para diversificar el riego, ya que no está correlacionado con la evolución de los mercados», indica.

En cuanto a inversiones en empresas, es paradigmático el caso de Mathieu Flamini, probablemente, el futbolista más rico del mundo. Acaba de fichar por el Getafe, pero en 2008 fundó junto a otro socio GFBiochemichals, la primera empresa capaz de producir ácido levulínico, un químico que puede sustituir al petróleo. La compañía está valorada en 30.000 millones de euros.

Por otro lado, el banquero privado señala que la moda de invertir en bodegas y jamones, que durante un periodo se extendió entre futbolistas sin demasiado éxito, ya ha pasado. «Ahora, lo que se lleva es apostar por startups tecnológicas, muchas de ellas ligadas al mundo deportivo, donde los atletas pueden aportar su conocimiento», explica.

El capital riesgo y el sector de la hostelería atraen a los deportistas, ahora que ha pasado de moda comprar bodegas

Gerard Piqué, Cristiano Ronaldo, Sergio Ramos, Andrés Iniesta y Álvaro Arbeloa figuran entre los futbolistas-empresarios que apuestan por la tecnología.

El defensa blaugrana tiene su propia firma de videojuegos, Kerad Games, y la empresa de ‘eSports’ eFootball.Pro. Ronaldo tiene una participación mayoritaria en la portuguesa Thing Pink y una posición en Mobitto, una app que ayuda a encontrar descuentos en comercios y restaurantes.

Iniesta ha invertido en First1Vision, startup que desarrolla una cámara integrada en la camiseta de los deportistas para obtener visión de lo que ocurre en el terreno de juego. Y Sergio Ramos es uno de los inversores de Móvil Fever, app que busca planes de ocio cerca del usuario.

Flamini es el futbolista más rico del mundo tras fundar una empresa de biotecnología valorada en 30.000 millones

También Álvaro Arbeloa participa en varias startups tecnológicas, como We are Knitters, orientado a aficionados del ganchillo; Lánzanos, plataforma de crowdfuning, y Reclamador.es, plataforma para cursar reclamaciones. Ahora, además, el ex jugador del Real Madrid y de la Selección Española se estrena como entrenador de un equipo muy particular: el Mambo FC integrado por youtubers. Sus hermanos, Yago y Raúl, dirigen Hello Media, un conglomerado de empresas especializadas en marketing y redes sociales.

Sobre las preferencias de inversión de los deportistas, Juan Carlos Solano, de Andbank, señala que «básicamente apuestan por fondos de inversión, atractivos por su eficiente fiscalidad y por su capacidad de diversificación y control de riesgo. Subraya la «inclinación de los deportistas por determinadas inversiones inmobiliarias y negocios de hostelería» y apunta los «seguros de vida unit linked como una buena herramienta de planificación patrimonial, sobre todo para aquellos deportistas con movilidad geográfica internacional».

El asesoramiento fiscal es clave, especialmente ahora que los deportistas están en el foco de Hacienda

Jokin Ubillos, director de Orienta, sostiene que «por regla general, a los deportistas les gusta disponer de un asesor que les aconseje sobre sus inversiones, proponiéndoles oportunidades en proyectos próximos a la economía real y coordinando otros aspectos como los legales y fiscales con sus asesores en este terreno, todo ello desde la perspectiva de una total seguridad de la operativa».

El ejecutivo considera que, «al tratarse de gente joven, son por lo general más partidarios de las inversiones en fondos de renta variable, para formar un patrimonio que les permita abordar con mayor tranquilidad el final de su carrera deportiva».

En los últimos años varios deportistas han estado en el punto de mira por haber defraudado presuntamente a Hacienda. El fisco reclama a Ronaldo más de 14 millones de euros, a Dani Pedrosa, cerca de 8 millones, y a Radamel Falcao, 5,6 millones.

A este respecto, expertos consultados aseguran que la mayoría de los deportistas no quiere estar fuera de la ley, simplemente, se fía en exceso de determinados asesores y la interpretación de la normativa también puede ser objeto de debate.

Asesores patrimoniales explican que «la normativa fiscal cambió hace muchos años, cuando la mayoría de los deportistas cedían sus derechos de imagen a sociedades, tributando en consecuencia a un tipo impositivo menor que el que se aplicaba a las personas físicas. En cambio, hoy en día, solamente pueden ceder el 15% de sus retribuciones a sociedades».

Por otro lado, explican que los deportistas extranjeros también tenían importantes beneficios fiscales, pues tributaban a un tipo fijo del 24% los primeros años, algo que también beneficiaba a los clubes, ya que las retribuciones de los deportistas en la mayoría de los casos se pactan netas de impuestos, y no es lo mismo pactar una retribución que tributa al 24% que una que tributa al 52%.

«En estos años, sobre todo en el caso de jugadores extranjeros, se han creado estructuras fiscales para localizar fuera de España ingresos por derechos de imagen generados fuera de España, sin tener en cuenta que esos ingresos deben tributar en nuestro país. Esa es la consecuencia de un asesoramiento muy arriesgado y de la confianza ciega en determinados asesores».