Exta sí, exta no, exta me gusta me la como yo” del célebre Chimo Bayo hizo convulsionar a miles de jóvenes en la pista de la Spook Factory, el templo por excelencia de la Ruta del Bakalao. Junto éste, Dj de la talla de Fran Lenaers, Dj Nano o Juan Carlos Rucián García hicieron enloquecer a hordas de adolescentes en la única de las grandes discotecas de la movida valenciana que sigue en pie y que hoy se ha convertido, por casualidad, en propiedad del fondo buitre GoldenTree.

A principios de este año, el grupo americano cerró una de sus primeras operaciones en España al adquirir una cartera de activos tóxicos de Bankia, Proyecto Giants, tal como adelantó El Independiente.

La firma americana especializada en gestión de deuda se hizo con un lote de activos adjudicados y deuda inmobiliaria de pymes, entre los que se incluía la conocida discoteca valenciana que abrió hace más de 30 años sobre los cimientos de la sala San Francisco de Pinedo.

Con esta operación, el banco nacionalizado se ha librado de 290 millones de activos problemáticos, al tiempo que GoldenTree se ha convertido de rebote en legítimo propietario de una discoteca de culto entre los seguidores de la Ruta Destroy. Los Bosé, Pedro Almodóvar, Francis Montesinos, Loquillo, Enrique Búnbury, Javier Bardem, Tino Casals y Antonio Banderas, entre otros, figuraban entre los VIP que visitaban la conocida como sala del murciélago cuando pasaban por Levante.

Según los últimos datos del registro mercantil, Spook factory está en liquidación, su último administrador fue Bernardino Solís, un clásico de la noche, y en 2016 registró pérdidas por cerca de 80.000 euros.

La sala, con capacidad para 2.500 personas, fue reformada íntegramente en 2012 y rebautizada como Spook club VLC. Hoy alberga diferentes fiestas los fines de semana con una oferta musical que va más allá de los sonidos makineros que la hicieron célebre durante los 80 y principios de los 90.

Golden Tree es una de las mayores gestoras independientes de deuda con 25.500 millones de dólares de activos bajo gestión, según consta en su web corporativa. Cubre todo el universo crediticio, como bonos de alto rendimiento, préstamos apalancados, deuda en dificultades, productos estructurados, mercados emergentes, capital riesgo y acciones de crédito. Gestiona el patrimonio de inversores institucionales, como fondos de pensiones públicos y privados, dotaciones de fundaciones y fondos soberanos.