Ángel Ron, expresidente de Popular, se ha alineado con los accionistas que perdieron su dinero con la caída del banco, al tiempo que ha arremetido contra el papel que desempeñaron en la crisis del banco Antonio del Valle, accionista mexicano que orquestó su salida de la entidad, y Emilio Saracho, su sucesor en el cargo.

En el marco de la Comisión que investiga la crisis del sector financiero, Ron se ha posicionado junto a los 300.000 accionistas y bonistas que han perdido su inversión con la resolución del banco, entre los que se encuentra él. “Es justo ponerse de lado de los que eran únicos dueños del banco, una sociedad privada. Es penoso que los accionistas hayan perdido todo, sin justiprecio; un atropello flagrante. Ha sido una expropiación. Yo también he perdido un millón de euros”, ha señalado durante su comparecencia en el Congreso.

Es penoso que los 300.000 accionistas y bonistas hayan perdido todo, sin justiprecio”

“Se requiere una investigación profunda para encontrar a los responsables y buscar una reparación. Podemos debatir sobre si la gestión fue mejorable, pero cuando dejé el banco, su valor era de más de 3.000 millones, y meses antes recibimos una oferta no vinculante de más de 5.000 millones de BBVA”, ha asegurado.

En este sentido ha reiterando en varias ocasiones que Popular murió por falta de liquidez, pero en ningún caso por problemas de solvencia. “No hay ni un sólo documento que diga que fue un problema de solvencia porque no fue así”, ha subrayado. “Popular cumplía el aciago 6 de junio todos los ratios de solvencia. La JUR lo dice en su informe. Era solvente, cumplía los mínimos regulatorios y desapareció en un proceso inadecuado”, sentencia.

Popular cumplía el aciago 6 de junio todos los ratios de solvencia y desapareció en un proceso inadecuado”

En cuanto a su salida del banco, Ron ha explicado que la guerra interna que se vivió en el consejo fue “el principio del fin” de la entidad. “Durante 2016 hubo batalla por control de poder del banco, encabezada por un grupo de accionistas mexicanos, con Antonio Del Valle al frente. Había interés en controlar el banco a bajo precio. Las amenazas llegaron a tal punto que pedí a los consejeros que cedieran a la presión”, confiesa Ron.

“Desde dentro estaban sembrando el mercado de noticias negativas que estaba haciendo caer el precio de la acción. Entre esas amenazas, el accionista mexicano quería convocar una junta extraordinaria, a lo que se negaron inversores institucionales porque hubiese sido un escándalo. No tengo claro que el mexicano con 4% hubiese ganado esa junta pero nunca se llegó a saber”, ha relatado.

Las amenazas de Del Valle llegaron a tal punto que pedí a los consejeros que cedieran a la presión”

El expresidente ha asegurado que Emilio Saracho, su sucesor, “conocía las intenciones del grupo mexicano y aun así asumió el cargo”. Ron ha manifestado que Saracho aseguraba no conocer fundamentos de la banca comercial. “Dijo que no sabía ni venía a gestionar; que él sabía crear valor y que lo iba a hacer con una ampliación de capital o una transacción a bajo precio. Y, que si no lo hacía, montaría una tómbola”.

Según ha relatado Ron, Saracho aseguraba que la acción estaba cara para hacer la operación. “Como banquero de inversión, tenía que infundir pánico a autoridades, reguladores, al mercado”, manifestaba abiertamente Saracho. Decía que recibiría apoyo o “estrellaría el avión en la puerta del BCE”.

Saracho quería bajar el precio de la acción y alardeaba de asustar a las autoridades para recibir apoyo

Sobre las dudas que la ampliación de capital de 2016, Ron ha señalado que de los 2.500 millones que se captaron en la operación, el consejo puso 500 millones. “Si hubiera habido dudas en las cuentas, no se hubiera puesto ese dinero”, apunta.

Ron ha asegurando que las posiciones cortas tuvieron parte de responsabilidad en la debacle de la acción. “Las posiciones cortas sí tuvieron influencia. A Liberbank se le suspendieron y a Popular no. No creo que la solución sea prohibirlas, pero sí hay que poner transparencia”, ha asegurado, al tiempo que apuntaba a Antonio Del Valle como uno de los inversores que se ha lucrado adoptando posiciones bajistas.

Preguntado sobre si fue un error no ceder activos tóxicos a Sareb, Ron recuerda las fuertes pérdidas que está aflorando la sociedad de gestión de activos tóxicos. “Popular contribuyó al rescate del sector financiero al entrar en el capital de Sareb, pero no cedió activos. A los que invertimos allí nos garantizaron un 15% de rentabilidad… Y veremos cómo acaba la historia de Sareb”, se pregunta.