Los resultados de los exámenes de solvencia a los que se ha sometido la banca europea están a punto de conocerse. La Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) ha analizado la resistencia de 48 bancos de la Unión Europea, al tiempo que el BCE ha realizado pruebas de estrés a otros 37 entidades que supervisa ​​directamente, utilizando la misma metodología, plantillas y escenarios que la EBA. En España, se han sometido al escrutinio de los reguladores europeos Santander, BBVA, CaixaBank y Sabadell. Bankia ha sido eximida por haber estado inmersa en el proceso de fusión con BMN en 2018.

Estos exámenes valoran la solvencia y capacidad de las entidades de hacer frente a dos escenarios de crecimiento económico -central (baseline) y adverso-, entre 2018 y finales de 2020.

El escenario macroeconómico adverso implica una contracción acumulada del PIB de la Unión Europea del 2,7%, una tasa de paro del 9,7% con una inflación del 1,7% para 2020 y una caída acumulada de los precios del sector inmobiliario residencial del 20% en la región. La contracción de la actividad, por ejercicios, se fija en un 1,2% en 2018 y 2,2% en 2019, antes de alcanzar un crecimiento del 0,7% en 2020, lo que representa de forma acumulada una desviación del 8,3% respecto del escenario base de las pruebas, que contempla un crecimiento del 2,2% este año, del 1,9% en 2019 y del 1,8% en 2020.

El escenario adverso es más severo que el proyectado en las anteriores pruebas de la EBA en 2016, donde la desviación entre un escenario y otro era del 7,1%. La coyuntura más ‘estresada’ también incluye tipos de interés más elevados a corto y largo plazo específicos de cada país, fuertes caídas en los precios del sector inmobiliario, mayor desempleo, menor inflación, y pérdidas por riesgo de crédito por exposición a deuda soberana.

Proyecciones en España

Más allá de las proyecciones para el conjunto de la Unión Europea, el escenario central en España presupone un crecimiento del PIB del 2,4% este año y del 2,1% en 2019 y 2020. La tasa de desempleo se sitúa en el 14,8% en 2018 y los dos siguientes años en el 13,1% y 11,4%, respectivamente. La inflación en este escenario base alcanza el 1,5%, 1,4% y 1,7% en los tres años que se proyectan.

La EBA plantea un incremento de los precios del sector inmobiliario residencial este del año del 5,2% y del 4,9% y 4,7%, durante los dos años posteriores. En el caso de activos comerciales, el aumento de precios sería del 4,6%, 4,4% y 4,2%.

En cuanto a los tipos de interés, Europa sitúa el escenario base de los costes de financiación en España en el 1,7% este año, 2,1% en 2019 y 2,4% en 2020.

El escenario central en España presupone un crecimiento del PIB del 2,4% este año y del 2,1% en 2019 y 2020

El escenario adverso en España, contempla una contracción del PIB en 2018 del 0,3% y del 1,5% en 2019 hasta alcanzar un crecimiento del 1,1% en 2020. En tasa acumulada, la caída de la actividad es del 0,8%. En la peor coyuntura, la EBA vislumbra tasas de paro superiores al 15% durante los tres años objeto de análisis. La inflación se sitúa en el 1% este año, 0% en 2019 y 0,3% en 2020.

En cuanto a los precios del mercado residencial español en este escenario, la EBA cifra un leve alza del 0,6% en 2018 y severas contracciones del 8,3% y 7,2%, respectivamente, en 2019 y 2020. En total, la caída en precios alcanza el 14,3% en tres ejercicios. En el caso de activos comerciales, la reducción del precio sería de 8,9%, 5,9% y 2,1%. Finalmente, los tipos de interés en la coyuntura más severa se sitúan en 2,9% en 2018, y 3,3% y 3,5% en 2019 y 2020, según las proyecciones de Europa.

Otros elementos clave en los actuales test de estrés son la contabilidad según la nueva regulación, los balances estáticos, y el riesgo operacional y de mercado.

La nueva valoración de instrumento financieros NIIF 9 requiere que los activos se clasifiquen en el momento de su registro inicial en ters categorías de valoración: coste amortizado, valor razonable con cambios en otro resultado integral (patrimonio) y valor razonable con cambios en pérdidas y ganancias. Los bancos deberán tener en cuenta los deterioros crediticios no solo a 12 meses vista, sino también de por vida.

Además, los activos y pasivos que vencen dentro del horizonte temporal del ejercicio deben ser reemplazados por instrumentos financieros similares en términos de tipo, divisa, calidad crediticia y vencimiento original.

Los bancos no pueden aumentar su ingresos netos por encima de su valor de 2017, o reducir sus gastos administrativos anuales y otros gastos operativos.

Las proyecciones de pérdidas que puedan surgir de nuevos eventos de riesgo de conducta y de otros riesgos operacionales están sujetas a un suelo mínimo, computado en el escenario base como el promedio de las pérdidas históricas generadas por el banco durante 2013 y 2017.

El impacto del riesgo de mercado se evalúa a través de un examen completo de todas las posiciones después de incorporar factores de riesgo de mercado ‘estresados’ ​​compatibles con el escenario adverso. Se excluye el impacto del riesgo divisa en el libro bancario y las coberturas relacionadas, mientras que bajo la exención comercial, los bancos pueden aplicar coberturas relacionadas con los elementos.