El Gobierno planea eliminar de manera «paulatina» la reducción por tributación conjunta en el IRPF al considerar que «genera un desincentivo a la participación laboral del segundo perceptor de renta», que suelen ser mujeres. En la práctica, supone la eliminación de un beneficio fiscal de unos 3.400 euros para los matrimonios que optan por la declaración conjunta, que la AiReF estima en más de 4 millones de personas y 2 millones de hogares.

La medida, basada en recomendaciones de este organismo que argumentan que esta figura es minoritaria en países del entorno europeo, afecta directamente a los matrimonios con rentas medias o bajas, en las que sólo uno de los cónyuges trabaja o el segundo percibe rentas muy bajas. Sin embargo, el Gobierno la vende en Europa como necesaria para promover un «sistema tributario moderno» que permita «transformaciones en ámbitos como la igualdad de género».

Esta medida, recogida en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y adelantada por el diario El País, se adoptará mediante el establecimiento de un régimen transitorio. El Gobierno no le había dado publicidad pese al evidente y significativo impacto en las declaraciones de la renta de millones de hogares en España.

De hecho, tras conocerse, el aluvión de críticas políticas y sociales ha llevado al Gobierno a intentar salir del paso asegurando que la decisión la tomará un comité de expertos en febrero de 2022. «El Gobierno lo único que va a estudiar, con el asesoramiento técnico de los expertos, es la forma de evitar que esta reducción fiscal acentúe la brecha de género existente en el mercado laboral, sin que en ningún caso esta posible reforma tributaria vaya a suponer un aumento de la carga fiscal de las familias», cita El País en fuentes gubernamentales, aunque el texto enviado a Bruselas es inequívoco e incluye «la paulatina desaparición de la reducción por tributación conjunta mediante el establecimiento de un régimen transitorio, debido a que genera un desincentivo a la participación laboral del segundo perceptor de la renta (principalmente mujeres)».

La reducción en la base imponible del IRPF por tributación conjunta asciende, en el caso de unidades familiares integradas por ambos cónyuges, a 3.400 euros, y en las monoparentales, a 2.150 euros.

La Agencia Tributaria prevé recibir en la campaña de la renta de 2020 casi 3,5 millones de declaraciones conjuntas, un 7,1 % menos, una tendencia a la baja que se mantiene desde hace años ya que esta reducción se aplica principalmente en caso de que uno de los cónyuges no trabaje. Sin embargo, la presencia de este tipo de situaciones en la sociedad sigue siendo muy amplia.

Pensiones

Apoyándose en el objetivo de avanzar en «igualdad», el Plan señala que la futura reforma de pensiones «revisará el procedimiento de integración de lagunas de cotización», es decir, de los periodos en los que no se haya trabajado, «para atender a la realidad de unas trayectorias laborales cada vez más fragmentadas».

Esta fragmentación de las carreras laborales, que acaba afectando al cálculo de la pensión, está muy asociada a la temporalidad, añade, lo que afecta especialmente a jóvenes y mujeres.

Reforma laboral

Entre las medidas en materia laboral previstas en el Plan de Recuperación figura una simplificación de las modalidades de contratación, una regulación adecuada de los contratos de formación, la promoción de los contratos fijos-discontinuos para actividades estacionales o la penalización de la excesiva utilización de contratos de muy corta duración.

También prevé un Plan 2021-2027 de trabajo digno para las personas jóvenes y programas de formación en proyectos de interés público y social, de primera experiencia profesional en las administraciones públicas o de investigación.