Economía

El recorte de la desgravación hunde un 41% las aportaciones a planes de pensiones

La causa del descenso se encuentra en la reducción del límite máximo de aportación de 8.000 a 2.000 euros. En 2021 los titulares de EPSV aportaron un total de 2.539 millones de euros, lejos de los 4.314 millones del año anterior.

El secular pobre desempeño en términos de rentabilidad de los planes de pensiones ha favorecido el inmovilismo y la desidia de los partícipes.

La reducción del límite máximo de aportación a planes individuales de pensiones, desde 8.000 hasta 2.000 euros, ha propiciado una reducción de las aportaciones brutas a estos instrumentos de ahorro del 41 % en 2021 respecto al año anterior. Según un comunicado difundido este viernes por Inverco, la patronal de los fondos de inversión, el año pasado las aportaciones brutas ascendieron a 2.539 millones de euros, frente a los 4.314 millones del año 2020. Y también están por debajo de las registradas en 2019 y 2018, ejercicios en el que se aportaron a planes individuales de pensiones 4.090 y 3.586 millones, respectivamente.

En diciembre, mes en el que suelen aumentar para beneficiarse de las desgravaciones fiscales del ejercicio, se produjo un descenso del 62 %. En consecuencia, el saldo neto de aportaciones a planes (aportaciones menos prestaciones) cierra 2021 en negativo (92 millones) por primera vez desde que se tienen datos.

La reducción de las aportaciones era algo esperado por el sector. Según una encuesta de Inverco del pasado mes de diciembre, el 62 % de las gestoras de planes de pensiones preveía descensos en las aportaciones y el 94 % aseguraba que la reducción de beneficios fiscales ya les había afectado negativamente.

Para la mayoría, un 70 % de las gestoras que participaran en la encuesta, lo más valorado por sus clientes es la desgravación fiscal, por delante de la rentabilidad que obtienen, sobre todo a largo plazo. Sin embargo, la desgravación ha sido cuestionada por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), el organismo de control presupuestario creado por España a iniciativa de la UE, que en julio del año pasado concluyó que no cumple con su objetivo de fomentar el ahorro a largo plazo.

Menos en 2022

Según el organismo, el ahorro acumulado de estos planes es reducido y el beneficio fiscal, que casi solo lo utilizaban las rentas altas, no es atractivo si se tienen en cuenta las comisiones y los tipos tributarios. En este 2022, la desgravación de los planes individuales aún se reduce más y será como máximo de 1.500 millones, aunque se eleva la de los planes colectivos hasta 10.000 euros anuales.

En cuanto al patrimonio, el año pasado aumentó en 7.335 millones, hasta alcanzar un total de 89.323 millones, lo que supone un nuevo máximo histórico.

La rentabilidad a un año ascendió al 8,7 %, dado el mal comportamiento del año 2020, marcado por la caída del valor de activos por el impacto de la pandemia; mientras que a tres años se sitúa en el 6,5 %. En periodo temporales más prolongados se mantienen las cifras de los últimos informes: La rentabilidad a largo plazo (15 años o más) está entre el 2 y el 3 % y, en el medio plazo (10 y 15 años), entre el 2,3 % y el 4,5 %.

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