El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, ha argumentado este jueves que, más allá de la invasión rusa en Ucrania, el incremento de los precios de la energía es consecuencia, en "una parte importante", de la acción, "no de este Gobierno, sino de muchos gobiernos y desde muy atrás", y que ha supuesto "una mala planificación de la estrategia energética española", que ha incluido el cierre de centrales nucleares y de plantas de carbón, mientras que se abren en otros países europeos.

En este sentido y durante su intervención en la clausura de la Asamblea General Ordinaria de la Confederación de Empresarios de Córdoba (CECO), Garamendi ha señalado que "Francia es un 70 por ciento nuclear", a la vez que "en Holanda se está construyendo una planta nuclear", mientras que "en el Reino Unido van a pasar del 15 al 25 por ciento en energía nuclear, y en Bélgica se está gestionando también el tema nuclear".

En contraposición, según ha señalado Garamendi, "en España, desde hace años, estamos cerrando nuestras plantas" nucleares, a lo que se suma que, "en los últimos tres años hemos cerrado once plantas de carbón y solo queda una, cuando en Alemania se están construyendo plantas de carbón".

Sostenibilidad

Estas son cuestiones que, a juicio del presidente de la CEOE, "dependen de una política energética común, que es Pacto de Estado, que es compatible con la sostenibilidad, que es compatible con las energías renovables, por las que hay que apostar, pero la realidad es que esto es como cuando navegas", pues, "cuando no puedes utilizar la vela, porque no hay viento, el motor hay que arrancarlo, y esta es la realidad, nos guste o no nos guste". En consecuencia, Garamendi entiende que habrá que ver "cómo seguimos transitando por esa evolución de la sostenibilidad, que es verdad que ahí está el futuro, pero sabiendo que nosotros tenemos el presente que también debemos gestionar".

Por otro lado, el presidente de CEOE, tras señalar que hay que aprovechar "el Plan Marshall" que constituyen los fondos europeos Next Generation, ha avisado que "estamos lejísimos de lo que son los objetivos de innovación europeos", pues deberíamos estar en el tres por ciento de inversión y estamos solo en el 1,3".

A ello hay que sumar "un apoyo explícito a la industria, pues, cuando un territorio tiene una industria potente, el paro es menor del diez por ciento", avisando Garamendi que, en cualquier caso, "es muy difícil avanzar hacia el futuro si a la gente no la tenemos preparada", pues, aunque "tenemos un paro muy alto", resulta que "hay más de 100.000 puestos muy especializados sin cubrir", pues "faltan" ingenieros y electricistas, y "también falta gente en la construcción" y "en el sector del metal", para ocupar "puestos culificados, indefinidos y bien pagados".