La cuenta atrás para la renovación de Isidro Fainé al frente de la Fundación La Caixa está activada. El banquero catalán dejó ver entre líneas en el congreso que la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE) celebró el jueves en Zaragoza que su voluntad es mantener su presidencia al frente de la fundación con mayor presupuesto de España; 655 millones de euros destinados a obra social. El mandato del financiero catalán caduca en febrero, aunque puede renovarse en cualquier momento del año. La incógnita es si Moncloa optará por mover ficha para torpedear la renovación.

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Fainé decidió hace meses apartar a Ángel Simón apenas un año después de nombrarlo consejero delegado de CriteriaCaixa, el holding con 37.252 millones en activos a través del que gestiona una de las mayores carteras de participaciones del país. Por ejemplo, en Telefónica. Simón fue testigo de excepción en enero del cese de su expresidente, José María Álvarez-Pallete, en una reunión en La Moncloa junto al jefe de la Oficina Económica de Pedro Sánchez, Manuel de la Rocha. Fainé fue informado de la decisión por Sánchez solo un día antes, sin apenas margen para oponerse a la misma.

En el mes de marzo, el financiero catalán propició el regreso de la sede a Cataluña, tras la salida que acometió en pleno auge del procés. Y en abril, Fainé nombró patrono de la Fundación al presidente de Naturgy, Francisco Reynés. Y fue a él al que designó a finales de ese mes para ocupar como vicepresidente ejecutivo el hueco dejado por Simón. Este último, próximo al PSC y al presidente de la Generalitat Salvador Illa, había perdido la confianza del todopoderoso banquero catalán al tiempo que cumplía el mandato de elevar el volumen de adquisiciones y participaciones en empresas estratégicas.

Reynés preside la gasista de la que Criteria controla casi un 24%. Se le considera más cercano al Partido Popular de Alberto Núñez Feijóo, con el que fuentes financieras señalan que se habría producido un cierto acercamiento con Fainé. Y fue precisamente uno de los protagonistas del congreso que organizó en la capital aragonesa la confederación de directivos que preside Fainé. Un evento al que año tras año asiste el rey Felipe VI acompañado del ministro de Economía. Pero en esta ocasión no hubo presencia de la Casa Real y el Gobierno se limitó a enviar una discreta representación por parte del titular de Industria, Jordi Hereu.

"Espero que nos veamos el próximo año en Barcelona", expresó Fainé desde el atril, en referencia a la ciudad que acogerá la próxima edición del congreso. En círculos financieros se interpreta como una forma de mostrar su deseo de continuar al frente de la Caixa.

¿Puede impedirlo el Gobierno? El ministerio de Economía ejerce por ley lo que se denomina el Protectorado de las Fundaciones Bancarias. El patronato que controla mayoritariamente Fainé debe proponer un candidato a la presidencia. Pero el Gobierno puede evaluar su idoneidad para el puesto y plantear objeciones. Técnicamente, existe el precedente de Braulio Medel en Unicaja, que dejó el cargo después de que el Protectorado que dependía de la cartera entonces en manos de Nadia Calviño enviara una carta en la que ponía de manifiesto sus dudas sobre "la necesaria idoneidad y honorabilidad comercial y profesional, para el desempeño de sus funciones" del directivo sevillano.

Gráfico de la Fundación La Caixa y CriteriaCaixa
E. I. Gráficos

Fainé cumplirá 84 años a mediados del próximo año. Y fuentes financieras consideran que las opciones más plausibles pasan por que Moncloa opte por la guerra total, o bien, prefiera no obstaculizar la renovación del cargo que ostenta desde 2007 a cambio de intentar condicionar de algún modo a la Fundación y sus inversiones.

De momento, la institución tiene trazado un Plan Estratégico 2025-2030, con el que prevé un aumento gradual del presupuesto anual hasta alcanzar los 800 millones de euros al final del ciclo. En total, la Fundación prevé invertir más de 4.000 millones de euros entre 2025 y 2030, con un presupuesto del que destinará entre un 55% y un 65% a la parte social; otro 15-25% a investigación y becas; y un 15-20% a cultura. Criteria, además, ha adaptado recientemente su plan estratégico al de la Fundación. El 'brazo inversor' de la Caixa controla participaciones en empresas tan potentes como CaixaBank, la constructora ACS o la inmobiliaria Colonial.

Además del cargo de Fainé, en la Fundación tendrán que renovar mandato patronos como Pallete o el ex consejero delegado de Inditex y ahora presidente de Nestlé, Pablo Isla. También están en la lista otros como Isabel Estapé, Isabel Gabarró, Eugenio Gay Montalvo, Francesc Homs o el editor de La Vanguardia, Javier Godó.

Marc Murtra, al que el Gobierno designó como sucesor de Pallete en Telefónica, tiene mandato hasta 2029. Junto a Reynés, fue uno de los principales ponentes del XXIV Congreso anual de CEDE, en el que justificó el Expediente de Regulación de Empleo que pretende aplicar para más de 6.000 trabajadores en la teleoperadora.

Por su parte, Fainé señaló en su discurso la "polarización política" como uno de los retos actuales. Y recordó que "dirigir una empresa hoy exige estar dispuesto a moverse entre la incertidumbre y las oportunidades, saber anticiparse a los cambios del mercado, manteniendo siempre la confianza en nuestras capacidades". Hasta ahora, el financiero catalán parece estar convencido de las suyas en un momento de creciente injerencia política en la cúspide del tejido empresarial.

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