UGT defendió este jueves, durante un desayuno informativo, que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) debería situarse en torno a los 1.444 euros mensuales para cumplir con el objetivo del 60% del salario medio. La posición del sindicato llega después de que el Ministerio de Trabajo anunciara este miércoles una propuesta de subida del 3,1% para 2026, que elevaría el SMI hasta los 1.221 euros en 14 pagas, frente a los 1.184 euros vigentes en 2025.

PUBLICIDAD

El sindicato centra el debate en la interpretación del concepto de salario neto recogido en la Carta Social Europea, que establece ese umbral del 60%. Para UGT, el salario neto no puede entenderse como el resultado final tras aplicar deducciones fiscales y cotizaciones, sino como el salario en sí mismo, con independencia de la situación personal de cada trabajador. "El salario neto es el salario. Salario hay uno. Las deducciones son las personales de cada uno", afirmó el secretario general de UGT, Pepe Álvarez. "¿Cómo alguien puede pensar que el salario neto es el mismo para una persona que tiene dos hijos o tres hijos que para una persona que no tiene ninguno?", añadió.

PUBLICIDAD

Álvarez atribuyó esta confusión a una mala traducción del marco europeo y subrayó que se trata de una norma común para todos los países de la UE, con sistemas fiscales muy distintos. En ese contexto, puso como ejemplo Alemania, donde las empresas pagan el salario íntegro y es el trabajador quien posteriormente liquida sus impuestos con la administración tributaria, a diferencia de lo que ocurre en España.

"No hay que inventar un nuevo salario medio ad hoc para el salario mínimo interprofesional. Ya existe", señaló Álvarez, quien defendió que el sindicato seguirá presionando para que el SMI se acerque progresivamente a ese 60%. "Hemos ido ganando esta batalla que inicialmente hicimos bastante solos y vamos a continuar con ella, porque nos parece una batalla de justicia", afirmó.

Según los cálculos del sindicato, ese umbral del 60% se sitúa en 1.444,29 euros mensuales tomando como referencia los datos de Eurostat correspondientes a 2024. Ese importe equivale al 60% de un salario medio bruto anual de 33.700 euros, el último dato disponible.

El umbral salarial se fija en el seno del comité asesor del SMI, del que UGT forma parte, que utiliza los datos de la Encuesta de Estructura Salarial (EES) y los actualiza con la Encuesta Trimestral de Coste Laboral (ETCL) debido al desfase temporal con el que se publica la primera. Esta metodología ha sido cuestionada tanto por los sindicatos como por la patronal. En diciembre, la CEOE defendió que debería utilizarse la Encuesta de Población Activa (EPA) del INE y criticó que el método actual "infla" el salario medio sobre el que se calcula el SMI, un argumento que los economistas del comité asesor rechazan por la falta de detalle de esa encuesta.

Los "parches" fiscales del SMI

En el tramo final de su intervención, Álvarez se refirió a la fiscalidad del salario mínimo, que según explicó este miércoles el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, finalmente, en 2026 no tributará en el IRPF. Aunque UGT no considera un impedimento firmar un acuerdo que vuelva a evitar que el SMI tribute en el IRPF, insistió en que esta solución no es estructural. "No vamos a dejar de decir que esto es un parche", afirmó, en referencia a la deducción que permitiría neutralizar la retención del impuesto.

El sindicato reclama una reforma del IRPF que corrija lo que considera una carga excesiva sobre las rentas más bajas. Álvarez calificó de "abusivas" las cotizaciones de los salarios más bajos en comparación con las de contribuyentes con ingresos superiores a 20.000 o 25.000 euros y pidió revisar los tramos del impuesto para evitar saltos que, a su juicio, hacen que el sistema no sea "justo ni equitativo".