Las grandes compañías energéticas han cerrado con Iberdrola el carrusel de presentación de resultados del pasado ejercicio 2025. El balance vuelve a escribirse con incrementos de beneficios. Solo entre las cuatro grandes compañías, Repsol, Endesa, Naturgy e Iberdrola, ganaron 12.405 millones de euros, un 11% más que el año anterior. Pero sin duda, fue Iberdrola la que volvió a pulverizar las cifras al ganar casi tanto como las otras tres compañías. Sus 6.285 millones de beneficio son el triple de los 2.023 de Naturgy y los 2.198 de Endesa y aún más si se compara con los 1.899 de Repsol.
Es la tónica que se ha ido repitiendo en los últimos años. Lo ha hecho cada vez con mayor diferencia a medida que el modelo de negocio de la energética vasca que lidera Ignacio Sánchez Galán ha ido consolidando su apuesta por la internacionalización y las energías renovables.
Iberdrola es hoy la primera eléctrica española y la primera ‘utility’ o empresa de servicios públicos por capitalización bursátil de Europa. Una posición que ha ido consolidando a medida que su expansión ha ido en aumento, fundamentalmente en mercados como el Reino Unido, los Estados Unidos y Brasil. Hoy, el 65% de su negocio es internacional y la previsión es que incluso pueda crecer aún más.
La 'era Galán': de eléctrica local a líder en Europa
El viraje de la compañía se produjo con la llegada de Ignacio Sánchez Galán a la presidencia. Tras suceder a Íñigo de Oriol al frente de la energética, el desarrollo y prioridades de la compañía se centraron en cerrar el ciclo de las centrales de carbón y apostar por el sector eólico y solar fotovoltaico y por la internacionalización.
Ahora, la apuesta por el desarrollo de las redes se ha convertido en el nuevo objetivo a potenciar y en el que invertir. La compra de compañías en diversos países ha sido solo una de las plataformas para seguir creciendo e invirtiendo cada vez más. La compra de ScottishPower marcó el inicio de una expansión internacional a la que luego han seguido Avangrid en Estados Unidos y el proyecto Neoenergia en Brasil. Solo el año pasado el 60% del total de inversión —14.460 millones— se realizó en Estados Unidos y Reino Unido, las dos grandes apuestas de Iberdrola para el futu.
Hace dos décadas la capitalización de la empresa se estimaba en 30.000 millones de euros. Desde 2006 ese valor ha ido en aumento hasta alcanzar hoy los 135.000 millones de capitalización. Un valor en bolsa que se ha multiplicado por cuatro. Sánchez Galán siempre ha insistido en la necesidad de abrir nuevos mercados y ser ambiciosos en los objetivos. Los accionistas ven en él una fuente de rentabilidad a sus inversiones que no dejan de crecer. Solo en los últimos cinco años la compañía ha ganado casi 25.000 millones de euros.
Redes y expansión: el foco en EEUU, Reino Unido y Brasil
A sus 75 años, Sánchez Galán, salmantino de nacimiento, fue reelegido en 2023 para continuar en la presidencia de la compañía hasta al menos el año 2027. Cuando asumió la presidencia la acción de la compañía estaba en 5,68 euros y hoy rebasa los 20 euros por título.
En la lista de grandes compañías de energía en España, tras Iberdrola figura Endesa. Su capitalización bursátil ronda los 36.100 millones de euros. Al frente de la compañía se encuentra José Bogas, 71 años. Este veterano del sector es junto a Sánchez Galán la ‘vieja guardia’ del sector que ha pilotado la transición energética y proceso de descarbonización en España.
Endesa: la veteranía de Bogas y la apuesta por la red
Endesa ha vivido un lustro con altibajos. En 2021 la compañía se encontraba en una situación delicada y de debilidad: su acción valía 22,7 euros. Hoy los títulos de Endesa cotizan por encima de los 35 euros. La capitalización de la energética ha pasado de 24.100 millones en 2021 a 37.300 millones en la actualidad.
El año pasado fue un buen ejercicio. Endesa mejoró un 16% sus beneficios, hasta los 2.198 millones. Y el CEO de la compañía anunció que el plan estratégico de aquí a 2028 contempla cifras récord de inversión: 10.600 millones de euros, de los que algo más de la mitad se destinarían a reforzar la red eléctrica siempre que se mejore la retribución de las redes aprobada por la CNMC.
Naturgy: beneficios históricos bajo el mando de Reynés
Naturgy es la tercera de la lista por capitalización. Su valor, 24.500 millones de euros. También se encuentra en un momento dulce. El 2025 fue el año de beneficios récord: 2.023 millones de euros. Sus acciones han pasado en un lustro de valer 18 euros a algo más de 25,8 euros.
El presidente ejecutivo de la compañía, Francisco Reynés, es algo más joven. Cuenta con 62 años y el consejo de Administración le ha confirmado en el cargo hasta 2030. Dentro de los ‘barones’ de la energía en nuestro país es uno de los que menos tiempo lleva en los más altos puestos directivos. Ejerce como CEO de Naturgy desde 2018.
Reynés ha cerrado los últimos cinco ejercicios con incrementos de beneficios. En 2021 logró unas ganancias de 1.214 millones para la compañía y desde allí, con la excepción de 2024 cuando redujo un 4,2% los beneficios, los ha incrementado hasta superar los 2.000 millones por primera vez el año pasado.
Repsol y Josu Jon Imaz: el desafío de la multienergía
Por último, Repsol es la compañía con una menor capitalización. La petrolera que ahora se ha reconvertido en compañía ‘multienergía’ tiene una capitalización bursátil de 22.200 millones de euros. Pese a que la presidencia corresponde a Antonio Brufau, es el vasco Josu Jon Imaz quien ejerce como CEO y quien lleva el timón de la compañía. Tras su paso por la política, Imaz dio el salto al mundo de la empresa y ha logrado consolidarse como uno de los grandes directivos del sector.
A sus 62 años de edad, ejerce como CEO de Repsol desde 2014. En estos casi doce años, este doctor en ciencias químicas y expresidente del PNV, se ha fijado como reto convertir una petrolera tradicional como Repsol en una compañía "multienergía". Bajo su mando, Repsol ha entrado con fuerza en la comercialización de electricidad y en la producción de combustibles renovables (biocombustibles).
El año 2025 logró 1.899 millones de beneficio, una cifra alejada de los 4.251 millones de 2022 o los 3.168 millones de 2023. La caída de los márgenes de refino y la volatilidad del petróleo y el gas han afectado el comportamiento de la compañía.
Ahora, Imaz ha fijado su prioridad en el mercado venezolano. El nuevo tiempo que la Administración Trump ha abierto en el país caribeño tras la detención de Maduro ha abierto una nueva oportunidad para Repsol. Imaz fue uno de los directivos en participar en la operación de recuperación del mercado del petróleo de Venezuela. Las licencias obtenidas por Repsol para la compra y explotación de crudo pueden convertirse en una vía importante de recuperación. Imaz ya ha asegurado que se compromete a incrementar un 50% la producción en Venezuela en solo un año y a triplicarla en tres años.
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