Alerta en el sector agroalimentario por el conflicto de Irán. El precio de los fertilizantes se ha disparado en cuestión de una semana por efecto del repunte del coste del gas y amenaza con repetir una situación de incremento de precios similar a la que se vivió tras la guerra de Ucrania.
La urea, que cotiza en los mercados de Oriente Medio, se ha disparado un 33%. Desde la organización de jóvenes agricultores Asaja recuerdan que alrededor del 40% de los fertilizantes nitrogenados procede de países del Golfo Pérsico, "lo que aumenta la sensibilidad del mercado ante cualquier restricción comercial o encarecimiento de costes".
Y ya sin conflicto venían subiendo de precio en el último año. ASAJA señala que existen problemas de acceso a determinados mercados, como Estados Unidos o Trinidad y Tobago, que limitan el suministro disponible. Por otro, la imposición de aranceles a los fertilizantes nitrogenados procedentes de Rusia y Bielorrusia, que seguirán aumentando progresivamente hasta alcanzar su máximo en los próximos años, está reduciendo aún más la oferta.
Así que desde las organizaciones agrarias avisan ya de que esas subidas, unidas a las del gasóleo profesional, traerán irremediablemente un incremento de costes que se irá trasladando a través de toda la cadena hasta llegar al consumidor en la cesta de la compra.
De extenderse la situación desatada por Estados Unidos e Israel, el impacto en los supermercados podría no tardar en llegar, ya que cuando los precios suben, se trasladan de forma más rápida al lineal que cuando las materias primas bajan.
"Desde el Gobierno seguimos muy de cerca la evolución de los precios del petróleo, del gas y de los fertilizantes, porque tienen un impacto directo en los costes de producción agraria y pesquera, así como en el transporte y la conservación de los alimentos a lo largo de toda la cadena alimentaria", sostuvo este lunes el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas.
Desde Asaja piden al Gobierno ayudas de Estado para los agricultores, similares a las aprobadas en 2024, con el objetivo de compensar el incremento de costes. Asimismo, la organización solicita un paquete de ayudas por parte de la Unión Europea, al margen de los fondos de la Política Agraria Común (PAC), que permita afrontar el encarecimiento de los insumos.
"Si continúan aumentando los costes de producción, el impacto no solo recaerá sobre los agricultores, sino que terminará repercutiendo también en el consumidor, a través de un aumento del precio de los alimentos en la cesta de la compra", advierte en un comunicado la organización que preside Pedro Barato.
Para el secretario general de Coag, Miguel Padilla, "el mercado de inputs agrícolas ( gasóleo, fertilizantes, electricidad para riego ) presenta una concentración elevada que otorga a los grandes operadores un poder de fijación de precios que va muy por delante de lo que marcaría una competencia real".
Por su parte, el secretario general de UPA Andalucía, Jesús Cózar Pérez, lamenta que el precio del gasóleo agrícola y de los fertilizantes se haya disparado en cuestión de días, "poniendo en riesgo la actividad del campo en plena campaña". " “La energía es un insumo estratégico para el campo. El Estado debe adoptar medidas porque el mercado no funciona con normalidad y debe garantizar el suministro y activar ayudas para compensar el incremento de los costes", concluye.
Desde el Gobierno, dicen tener todas las opciones abierta. El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, aseguró el jueves en una entrevista en Cope que no está descartada la opción de aplicar una rebaja del IVA a la cesta de la compra si fuera necesario.
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