Lo ha reconocido sin ambages: relegar la energía nuclear fue "un error estratégico" que la Unión Europea ahora debería revertir. Quien lo ha proclamado esta mañana ha sido la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, tras anunciar que la UE movilizará 200 millones de euros para promover la inversión privada en tecnologías nucleares al inicio de la próxima década.

PUBLICIDAD

El plan anunciado por Von der Leyen pasa por el desarrollo de tecnologías innovadoras para acelerar la fabricación de pequeños reactores modulares (SMR) que puedan estar operativos a comienzos de 2030. Este movimiento supone un cambio en el plan de transición energética, que basaría su futuro en el impulso a las energías limpias y a tecnologías de carácter atómico que permitan minimizar la dependencia de combustibles fósiles como el gas y el petróleo.

PUBLICIDAD

Los Small Modular Reactors (SMR) son dispositivos de menor tamaño y potencia que los empleados en las centrales convencionales. Este tipo de tecnología ya se utiliza en grandes buques o submarinos nucleares. Los microreactores de este tipo generan menos de 10 megavatios de electricidad y pueden instalarse directamente en los lugares donde se van a emplear.

El papel de Teresa Ribera y el cierre nuclear

El desarrollo del plan correspondería a la vicepresidenta de la UE y exministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera. Fue precisamente durante su mandato cuando el Gobierno español apuntaló el calendario de cierre nuclear en nuestro país, una decisión que ahora queda en el aire ante el nuevo paradigma europeo.

Durante su intervención en el foro nuclear celebrado hoy en París, Von der Leyen ha asegurado que los nuevos sistemas nucleares innovadores pueden convertirse en "garantes" de la independencia y seguridad de suministro. La presidenta recordó que la energía nuclear ha pasado de representar un tercio del 'mix energético' en 1990 a apenas un 15 % en la actualidad.

El Ejecutivo comunitario estima que la transición energética precisará de 660.000 millones de euros de aquí a 2030. Ribera ha recordado hoy que la crisis por la guerra de Irán evidencia que la energía limpia producida en Europa es la única solución duradera para romper el ciclo de dependencia y la volatilidad de precios.

Por su parte, el vicepresidente responsable de Industria, Stéphane Séjourné, ha afirmado que desarrollar una sólida industria nuclear europea es "esencial para descarbonizar nuestra industria y reforzar la independencia energética de Europa".

Más inversión y menos impuestos en la factura

La Comisión ha presentado también medidas financieras, como bonos híbridos y el apoyo del Banco Europeo de Inversiones (BEI), que prevé movilizar más de 75.000 millones de euros en los próximos tres años. Parte de este esfuerzo se dirigirá a las redes con un fondo de infraestructuras estratégicas de 500 millones.

Además, se anima a los Estados miembros a rebajar la fiscalidad sobre la electricidad hasta los mínimos permitidos. Según la Comisión, reducir los cargos no energéticos podría abaratar los recibos de los hogares hasta un 14 %, lo que supone unos 200 euros al año de media.

Impulso a la energía ciudadana

En cuanto a la energía ciudadana, la Comisión propone facilitar que los hogares produzcan y compartan su propia energía. Entre las medidas destacan la posibilidad de cambiar de proveedor en 24 horas (ahorrando hasta 152 euros al año) y mejorar la transparencia de los contratos. Un hogar podría ahorrar entre 260 y 550 euros anuales generando su propia electricidad.

El próximo lunes, los titulares de Energía de los países de la UE se reunirán en Bruselas para abordar estos costes, identificados como el principal obstáculo para la competitividad industrial, especialmente tras el agravamiento del conflicto bélico en Oriente Medio.