Con la campaña de la Renta 2025 en marcha, miles de contribuyentes en España se preguntan cuándo recibirán el dinero si su declaración sale a devolver. Aunque la Agencia Tributaria no fija una fecha concreta de pago, sí establece un marco temporal claro y unos criterios que determinan la rapidez del ingreso.

Declaración de la Renta ya en marcha

La campaña de la Renta 2025 se encuentra ya en marcha desde el pasado 8 de abril. Permanecerá abierta hasta el 30 de junio de 2026, periodo en el que los contribuyentes deben presentar su declaración del IRPF correspondiente al ejercicio anterior. Desde el inicio del plazo ya es posible presentar la declaración por internet. Mientras, la atención telefónica comenzará el 6 de mayo y la atención presencial en oficinas arrancará el 1 de junio, siempre con cita previa.

La declaración puede realizarse a través de la sede electrónica de la Agencia Tributaria, mediante la aplicación móvil o a través de los canales de asistencia habilitados. En todos los casos, es necesario identificarse mediante Cl@ve, certificado digital o número de referencia. Una vez presentada la declaración y en caso de que el resultado sea a devolver, se activa el proceso de comprobación y, posteriormente, el ingreso por parte de la Agencia Tributaria.

¿Cuánto tarda Hacienda en devolver el dinero?

Aunque Hacienda puede comenzar a devolver el dinero pocos días después del inicio de la campaña, no existe una fecha fija ni un calendario de pagos establecido. En la práctica, cuando los datos son correctos y no hay incidencias, la devolución suele realizarse en un plazo de entre una y tres semanas.

En los casos más ágiles, especialmente en declaraciones presentadas por vía telemática al inicio de la campaña, el ingreso puede llegar incluso en 48 horas, aunque no es lo habitual. Una vez ordenado el pago, el importe suele reflejarse en la cuenta en pocos días hábiles mediante transferencia bancaria.

No todas las devoluciones se pagan al mismo ritmo

Uno de los puntos clave es que Hacienda no paga estrictamente por orden de presentación, sino en función de la complejidad de cada declaración. Suelen resolverse antes las declaraciones sin errores ni discrepancias en los datos fiscales, las que tienen información automatizada y sencilla y las que no tienen deducciones complejas.

Por el contrario, pueden retrasarse las declaraciones con varios pagadores o fuentes de ingresos, deducciones autonómicas o personales complejas, errores en el número de cuenta o incidencias en los datos fiscales, así como aquellas sometidas a comprobación.

Pese a que la mayoría de devoluciones se realizan en pocas semanas, la normativa del IRPF establece que Hacienda dispone de un plazo máximo de seis meses para efectuar el pago. Ese plazo se cuenta desde el final del periodo de presentación voluntaria, es decir, desde el 30 de junio de 2026. Esto sitúa el límite legal en torno al 31 de diciembre de 2026. Si la declaración se presenta fuera de plazo, el cómputo se inicia desde la fecha efectiva de presentación.

¿Qué pasa si Hacienda se retrasa?

Si la Agencia Tributaria supera ese plazo sin haber realizado el ingreso, está obligada a abonar intereses de demora de forma automática, sin necesidad de reclamación por parte del contribuyente. Estos intereses se aplican desde el día siguiente al vencimiento del plazo hasta la fecha en la que se ordena el pago.

Motivos habituales de retraso

No todas las devoluciones se tramitan al mismo ritmo. Entre las causas más frecuentes de demora se encuentran:

  • Compensación de deudas pendientes con Hacienda
  • Errores en la declaración o en el número de cuenta bancaria
  • Comprobaciones adicionales de datos fiscales por parte de la Agencia Tributaria
  • Aplicación de deducciones complejas o autonómicas
  • Declaraciones con múltiples fuentes de ingresos o varios pagadores

Cómo consultar el estado de la devolución

El contribuyente puede seguir en todo momento el estado de su declaración a través de la sede electrónica o la app de la Agencia Tributaria. Los estados más habituales son los siguientes.

En definitiva, aunque Hacienda dispone legalmente de hasta seis meses para devolver el dinero de la Renta, la realidad es que la mayoría de contribuyentes recibe el ingreso en un plazo mucho menor. La clave para agilizar el proceso sigue siendo presentar la declaración cuanto antes, revisar bien los datos y evitar errores que puedan derivar en comprobaciones adicionales.