La Fundación de las Cajas de Ahorro (Funcas) ha presentado este jueves un informe sobre el impacto de los fondos europeos Next Generation en la economía española. Un análisis, que ha elaborado con la colaboración de la consultora Afi (Analistas Financieros Internacionales), del que se extrae que los fondos europeos han explicado entre el 10% y el 14% del avance del PIB español anual en el periodo 2021-2025.

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La contribución de los fondos europeos al crecimiento no ha sido homogénea a lo largo del periodo, sino que se ha concentrado en los años de mayor ejecución. Según el análisis, su impacto fue más limitado en los primeros ejercicios —con una aportación inferior al 10% en 2022—, alcanzó su máximo en 2023, cuando llegó a explicar cerca del 25% del crecimiento del PIB real, y posteriormente se moderó, situándose en torno al 15% en 2024 y al 18% en 2025. Una evolución que responde al propio diseño del programa, en el que la ejecución de las inversiones y el cumplimiento de los hitos se intensifican con el paso del tiempo, lo que traslada el mayor impulso fiscal a los años centrales del periodo.

Ante los datos, el economista de Funcas, Miguel Ángel González, ha señalado durante la rueda de prensa de la presentación del informe que los fondos europeos han tenido "un impacto apreciable en términos de contribuir a la recuperación pospandemia desde una perspectiva económica". No obstante, también ha señalado que "otros factores habrían tenido una contribución superior", entre los que ha destacado el dinamismo del mercado laboral y la recuperación del turismo.

Inversión empresarial por debajo de los niveles prepandemia

Además del impacto de los fondos en la recuperación económica pospandémica, el informe también aborda un segundo objetivo: la transformación del modelo productivo. No hay que olvidar que España se situaba como la tercera economía con mayor volumen potencial de fondos asignados —hasta 163.000 millones de euros inicialmente—, tan solo por detrás de Grecia y Croacia.

En este sentido, en el ámbito de las inversiones, se ha producido un desfase significativo entre la evolución de la inversión pública y la privada. Mientras que la inversión pública ha registrado un fuerte crecimiento desde el inicio del programa —un 51,1% respecto a 2019—, la inversión empresarial aún no ha recuperado los niveles previos a la pandemia.

Esta divergencia sugiere al economista de Funcas que, pese al impulso del sector público, la traslación al conjunto del tejido productivo ha sido limitada, ya que "no se habría producido el cierto arrastre esperable". Pese a ello, González ha advertido de que "el efecto transformador todavía no se ha materializado plenamente", ya que este tipo de cambios estructurales requieren más tiempo para trasladarse a la economía real.

La productividad apenas mejora un 0,4%

Más allá de la inversión, el informe también evalúa la transformación productiva a través de la transición verde y la productividad. En estos dos casos, España sí ha mejorado su posición respecto de los niveles prepandemia, especialmente en la dimensión "verde". En concreto, el peso de las energías renovables en el consumo final ha aumentado en 1,3 puntos porcentuales entre 2021 y 2025, un avance superior al registrado por otras grandes economías europeas como Alemania y Francia, que también han mejorado en este ámbito, aunque en menor medida.

Sin embargo, el progreso "es más modesto" en términos de productividad. España ha registrado una ligera aceleración respecto a su tendencia prepandemia —con un incremento de 0,4 puntos porcentuales en la productividad real por hora trabajada, siendo además la única de las cuatro grandes economías de la Unión Europea —Alemania, Francia, Italia y España— que mejora este indicador.