No es una Junta de Accionistas más. Redeia y su filial, Red Eléctrica, pasan hoy el examen de sus accionistas sobre su gestión en un año complicado para el operador del sistema eléctrico español. Su presidenta, Beatriz Corredor, defenderá su liderazgo al frente de la entidad a lo largo de este año transcurrido desde el apagón del 28 de abril y en el que se ha empeñado en defender la inocencia absoluta de la compañía. Lo ha hecho enfrentándose no solo a las grandes energéticas, a las que ha puesto en el punto de mira de las responsabilidades por el apagón, sino también a la CNMC, que investiga a Red Eléctrica por posibles incumplimientos “muy graves” como uno de los posibles responsables del ‘cero energético’.

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La Junta llega en un momento de especial incertidumbre en los mercados y con la acción de la compañía en claro retroceso. Acumula un desplome del 24% en el último año, en el que ha visto cómo su cotización ha pasado de 19,1 euros por acción antes del apagón a 14,5 euros al cierre de ayer. En lo económico, la entidad cerró el pasado ejercicio con un beneficio de 505,6 millones de euros, lo que supuso un incremento del 37,5%, y un plan de inversiones de 1.551 millones (un 40% más), destinadas en su inmensa mayoría a la mejora de la red de transporte eléctrico.

Guerra abierta con el regulador

El último episodio de confrontación lo escribió Corredor ayer. Red Eléctrica arremetió con dureza contra la CNMC, después de que el regulador le abriera el pasado 17 de abril un expediente sancionador por posibles incumplimientos "muy graves" que podrían haber contribuido al apagón. Incumplimientos que pueden ser castigados con multas de entre 6 y 60 millones de euros. En términos generales, la CNMC cuestiona la programación del 'mix energético' que REE llevó a cabo para aquel 28 de abril, así como su actuación durante la crisis que precipitó el 'cero energético'.

En víspera de presentarse ante sus accionistas, Corredor llegó a asegurar ayer que la CNMC no actúa de modo parcial al cuestionar “las debidas garantías de imparcialidad y objetividad” con las que el organismo estaría actuando en su investigación. Consideró que se imputa a REE “sin la más mínima precisión necesaria sobre los hechos”, provocando una situación de “indefensión”. Red Eléctrica volverá a defender hoy su absoluta inocencia, una posición que ha completado con insinuaciones hacia las energéticas en el reparto de responsabilidades. La compañía se mantiene firme en su negativa por consignar cantidades económicas para hacer frente a posibles indemnizaciones, convencida de que “no existe infracción alguna que pueda serle atribuida”.

El relato de la 'inocencia total'

En todas sus comparecencias públicas, Corredor ha manifestado que la actuación de Red Eléctrica fue correcta en los días previos, durante y después del 28 de abril. Coincidiendo con el primer aniversario del incidente, la compañía llevó a otro nivel su estrategia de la ‘inocencia total’ al publicar el documental 28 de abril, un año después. A lo largo de 22 minutos, los máximos responsables de REE apuntalan un relato de autoexculpación en el que inciden en una idea: no fueron ellos, sino el comportamiento “anómalo de una instalación de generación” y la posterior "desconexión de hasta nueve instalaciones" las que precipitaron el apagón.

A lo largo de todo el documento no se cita de modo expreso a ninguna compañía, tan solo insinuaciones. En sentido contrario, califican de "ejemplar" y "extraordinaria" la actuación de REE aquel día. Para los accionistas de la compañía, uno de los motivos de mayor preocupación es el proceso judicial que se pueda poner en marcha, y que podría tener un coste millonario. Por ello, el pulso del relato se ha convertido en esencial, sumándose al cruce de informes emitidos por el Gobierno, la CNMC o ENTSO-E. Las principales energéticas, por su parte, siempre han puesto la mirada en los errores de programación que habría cometido el operador del sistema.

Sobrecostes y colapso de la red

Otro de los frentes sobre los que hoy se referirá Corredor es el estado de la red eléctrica, su capacidad y su control de tensión. El refuerzo de los servicios de ajuste, incorporando nuevas plantas de energías renovables, es uno de los pasos en los que ahora está inmersa la compañía. Sin embargo, el proceso se está retrasando y el número de plantas habilitadas es aún bajo: 142 (de las cuales casi un centenar son fotovoltaicas), mientras cerca de 400 solicitudes siguen tramitándose.

Esa baja potencia de control ha obligado a mantener el modo reforzado de operación, dando mayor peso a energías convencionales como los ciclos combinados. Hasta este mes de mayo, este protocolo ha supuesto un sobrecoste de 850 millones de euros que se paga a través de las facturas de los consumidores. A este problema se suma el colapso de los nodos de conexión, una situación que impide satisfacer la demanda de nuevos parques solares, eólicos o proyectos industriales. Red Eléctrica sostiene que muchas solicitudes son ‘ficticias’ y saturan la red de modo artificial, por lo que recientemente se han endurecido los avales y se ha comenzado a priorizar los proyectos con un estado de ejecución más avanzado para liberar capacidad.