El Consejo Económico y Social (CES) ha presentado este miércoles su 33.ª Memoria Anual sobre la Situación Socieconómica y Laboral de España, correspondiente al año 2025. Durante el acto, el presidente del CES, Antón Costas, ha otorgado un "sobresaliente" al desempeño de la economía española en 2025, pese a tratarse de un ejercicio marcado por la incertidumbre internacional, la debilidad económica de los principales socios comunitarios y el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, cuyas políticas arancelarias han dado el pistoletazo de salida a una nueva era de "desglobalización".

PUBLICIDAD

Pese a ello, el Producto Interior Bruto (PIB) de España creció un 2,8%, "por quinto año consecutivo, por encima de la media de la Unión Europea", que se situó en el 1,5%. No obstante, estos buenos datos macroeconómicos no se han trasladado a la vida cotidiana: "La ciudadanía mantiene una visión pesimista respecto a la situación económica española", resumen en la Memoria.

En este sentido, Costas ha explicado que esta visión se debe a que "el puente entre crecimiento y bienestar se ha roto". Es decir, tradicionalmente el crecimiento económico venía acompañado de mejoras en el bienestar de la ciudadanía, situación que no se ha producido en la presente fase expansiva de la economía española.

Circunstancia que desde el CES explican por dos factores principales: el encarecimiento de la viviendaque catalogan como "el agujero negro que se come la mejora de los salarios reales"— y el aumento del coste de la vida en general. Según el presidente del CES, existen "bienes y servicios cuyos precios se mantienen congelados desde la anterior etapa de inflación", que se inició durante la pandemia y se intensificó con la invasión rusa en Ucrania, y que desde entonces se mantinen en niveles elevados. Además, Costas apuntó a título personal y no como una conclusión recogida en la Memoria, que "probablemente, en muchos mercados tenemos un problema de competencia", sin especificar en cuáles.

En este escenario, si bien la Memoria recoge que prácticamente todos los indicadores vinculados a la calidad de vida han mejorado, también señalan que este avance no ha sido tan intenso como los registrados en la economía y el empleo. "Aunque hay menos dificultades para llegar a fin de mes, hay más problemáticas para afrontar gastos imprevistos", resume el presidente.

Y es que, en lo referente a la creación de empleo, España despunta entre las economías desarrolladas. Solo en 2025 aportó "el 45% de todo el crecimiento del empleo generado en la Unión Europea" gracias al dinamismo de los flujos migratorios, que ha concentrado el 80% del aumento de la población activa en 2025.