El pasado 12 de mayo, Clece celebró en Madrid la segunda edición de La Red Humana, tras una primera cita que tuvo lugar en 2025 en Sevilla. El acto sirvió para reconocer la labor de las entidades sociales y públicas con las que la compañía colabora en la integración laboral de personas procedentes de colectivos desfavorecidos.
El encuentro, que tuvo lugar en el Auditorio Caja de Música situado en el Palacio de Cibeles, reunió a alrededor de 225 personas entre representantes de instituciones públicas, entidades del tercer sector y profesionales de Clece. Manu Sánchez, humorista y cómico andaluz, actuó como maestro de ceremonias de una jornada que intercaló el agradecimiento con momentos de especial carga emocional.
Desde el inicio, el mensaje fue claro: "Detrás de cada dato, de cada acuerdo y de cada programa de integración laboral, hay trayectorias vitales que cambian cuando se abre una oportunidad real de empleo", indicó Sánchez.
Cifras que respaldan un modelo de gestión social
Esta cita dejó patente la dimensión del compromiso de Clece con la sociedad, con unos datos que hablan por sí solos. En su plantilla de más de 90.000 personas, 10.700 proceden de colectivos desfavorecidos, lo que supone el 12% de sus profesionales.
Esto ha sido posible gracias a una colaboración en red que se ha ido tejiendo junto a entidades sociales y públicas que apoyan a los candidatos en su proceso de búsqueda de empleo para lograr su integración en el mercado laboral. Se trata de una apuesta sostenida por la inclusión y la igualdad de oportunidades.
Este compromiso se materializó desde la apertura del acto con la participación de José Manuel Blanco, coordinador de Empleo de la Asociación Paideia, y Claudia Peralta, técnica de Inserción Sociolaboral de la Fundación Atenea, en una mesa redonda en la que se analizaron los retos y el impacto real que supone la integración laboral.
Durante el coloquio se puso sobre la mesa el papel de rescate que desempeñan las organizaciones del tercer sector en el proceso de inserción, especialmente cuando se atiende a personas que arrastran complejas situaciones de exclusión social, vulnerabilidad económica o violencia. En este sentido, Peralta destacó la necesidad de consolidar este tipo de alianzas estratégicas con empresas firmemente comprometidas con la inclusión. "Nuestra labor social es inviable sin una colaboración estable con compañías que, como Clece, crean firmemente en las segundas oportunidades", resaltó. Por su parte, Blanco incidió en el valor del acompañamiento técnico y humano previo, recordando que "el empleo es el destino final", pero el éxito de la inserción radica en el "puente de confianza y preparación" que se construye conjuntamente entre la entidad y la empresa.
Tras el coloquio, Carolina García, delegada social de Clece en la zona centro, hizo entrega a ambas organizaciones de una mención especial por los méritos logrados en el ámbito de la inclusión. En el caso de la Asociación Paideia, Clece puso en valor su extraordinaria labor de acompañamiento e integración laboral, con una tasa de inserción del 70% en 2025. Por su parte, la Fundación Atenea recibió su mención especial por su constante impulso de espacios de acceso al empleo, promoviendo la realización de ferias laborales y el desarrollo de acciones de intermediación.
El espíritu del acto, resumido en una sola intervención
Si hubo una intervención que condensó el espíritu del acto de forma especial fue la de Ada Polo, una de las miles de personas que ha podido salir adelante gracias a la vinculación entre las entidades del tercer sector y Clece. Su duro testimonio no solo emocionó al auditorio, sino que también sirvió para poner rostro a unas cifras que, en muchas ocasiones, se perciben como abstractas. Polo relató cómo llegó a España desde Venezuela con su hijo tras sufrir violencia, en una situación de extrema vulnerabilidad y prácticamente sin recursos.
Ada recordó una etapa marcada por la exclusión social durante sus primeros meses en España, donde tuvo que reconstruir su vida desde cero en numerosas ocasiones. En su relato explicó también el apoyo que le brindaron diversas organizaciones hasta que llegó la oportunidad de acceder a un empleo en Clece, que cambió el rumbo de su historia. "Clece no me dio solo un trabajo, me tendió la mano que necesitaba para empezar de nuevo", subrayó emocionada.
Sus palabras dejaron una de las ideas más potentes del acto: el empleo no es solo una fuente de ingresos, sino una herramienta que favorece la autonomía, la reconstrucción y la confianza. En ese sentido, su experiencia se convirtió en un reflejo del propósito compartido por todas las entidades presentes: transformar situaciones de vulnerabilidad en oportunidades reales de inclusión.
Reconocimientos a entidades sociales, el momento clave del encuentro
La primera de estas distinciones fue para Cruz Roja, reconocida en este acto por las más de dos décadas de colaboración con Clece. David de Miguel, responsable de Inclusión Social y Empleo de Cruz Roja en Madrid, recibió el premio de manos de la propia Ada Polo, a quien desde la entidad que él representa prestaron apoyo en su momento a través de sus programas de acogida. Esta imagen reflejó perfectamente el resultado de la colaboración en red tejida entre las entidades sociales y la empresa para hacer posible la integración laboral de quienes más lo necesitan. Precisamente, De Miguel, en sus palabras de agradecimiento por la distinción recibida, destacó "la importancia de la colaboración público-privada para construir oportunidades que cambian vidas".
Por otra parte, la Asociación Dual recibió un reconocimiento por la creación de Aula Clece, un proyecto formativo, fruto de su colaboración con la compañía, orientado a la obtención de certificados de profesionalidad en el ámbito sociosanitario. Al recoger el galardón, la gerente de la Asociación Dual, María Padrino, destacó que la formación de los candidatos es "clave para que el trabajo se traduzca en una oportunidad real de empleo y en una mejora del futuro de las personas".
Clece entregó también a Pinardi Boscosocial otro de los reconocimientos de la jornada, en este caso poniendo en valor su colaboración al contribuir con el mayor volumen de personas preseleccionadas para ocupar vacantes en la compañía, superando los 2.500 candidatos desde 2015. La distinción la recogió Javier Doval, coordinador general de la Federación de Plataformas Sociales Pinardi, que afirmó que Clece, las administraciones y las entidades buscan el mismo objetivo: "que todas las personas tengan la oportunidad de cumplir su sueño".
Tras la entrega de los reconocimientos, el presidente de Clece, Cristóbal Valderas, fue el encargado de clausurar la emotiva jornada. Su discurso comenzó con un mensaje de agradecimiento hacia todas las entidades, tanto públicas como sociales, con las que la compañía mantiene una estrecha vinculación. "Sin la colaboración en red, sin el tercer sector y las instituciones públicas, no seríamos nadie", recalcó.
Asimismo, subrayó que "la colaboración con las entidades públicas y sociales es fundamental para avanzar hacia una sociedad más justa e igualitaria y para generar oportunidades laborales reales para personas que encuentran mayores barreras de acceso al empleo". En este sentido, Valderas se refirió a esta alianza entre el tercer sector, la Administración pública y las empresas con propósito como un "triunvirato de éxito" que trabaja con el objetivo compartido de lograr el "bien común de la sociedad".
Durante su intervención, también destacó los datos que respaldan esta colaboración y evidencian su impacto real: desde 2014, más de 58.000 personas procedentes de colectivos desfavorecidos han conseguido un empleo en Clece, una cifra que no solo refleja el alcance de este compromiso, sino también la capacidad de la colaboración para transformar vidas y generar oportunidades reales de inclusión.
La Red Humana puso de manifiesto la importancia de la colaboración en red como fórmula de éxito para transformar realidades. En un contexto en el que la integración laboral sigue siendo uno de los grandes retos sociales, Clece apuesta por un modelo en el que empresas, instituciones públicas y entidades sociales avanzan juntas para que nadie se quede atrás.
Te puede interesar