Las tórridas temperaturas que inundan a buena parte del país no sirven de freno para que España encare un año récord de turistas. El Gobierno ya no descarta que se alcance la cota histórica de los 100 millones y el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, ya lo califica de "probable".

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Pese a la estrategia del Gobierno y las grandes de la industria turística de centrar el crecimiento en el gasto y no en el número de visitantes, las previsiones indican que ese umbral podría superarse favorecido por diversos factores tras desaparecer las incertidumbres que hasta hace pocas semanas planteaba la guerra abierta por Estados Unidos en Irán.

Y, en ese contexto, España aprovecha su imagen como 'destino seguro' y se beneficia de un cierto arrastre de visitantes que optan por nuestro país en lugar de destinos del Mediterráneo oriental, más cercanos a la zona de tensión en Oriente Próximo.

Solo entre junio y septiembre, España recibirá cerca de 43 millones de turistas. Se trata de un crecimiento del 6% frente a los mismos meses de 2025. Esa cifra irá acompañada de un gasto de cerca de 64.000 millones de euros, lo que supone un incremento que alcanza el 10%.

Los datos que ha expuesto Hereu invitan a pensar en un crecimiento sólido en el número de visitantes. En 2022 fueron 72 millones; en 2023, 85 millones; en 2024, otros 94 millones; y 2025 cerró con 96,8 millones. Solo entre enero y mayo, España ya ha recibido un 3,2% más de visitantes extranjeros (36,8 millones) frente a los primeros cinco meses de 2025 y el desembolso que realizan se dispara un 7,8%, hasta los 50.257 millones de euros.

No en vano, los alojamientos son sensiblemente más caros y esto estaría reduciendo algo la estancia media. Pero todo apunta un nuevo subidón de tarifas este verano respecto al anterior. Las últimas cifras disponibles del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes así lo atestiguan. El Índice de Precios Hoteleros subió un 5,0% en mayo respecto al mismo mes de 2025. En ese mes se firmó el mejor dato de la serie histórica, con la entrada de 10,2 millones de viajeros internacionales. En un 9,5% más que el ejercicio anterior.

La Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat) cuenta con que las perspectivas macroeconómicas sigan empujando en positivo. Su informe Smart Observatory Verano – Otoño 2026 constata que las principales economías europeas mantienen previsiones de crecimiento positivas y una evolución favorable del empleo. A ojos de la patronal hotelera, esto permite seguir sosteniendo la capacidad de consumo turístico pese a que pervivan algunos signos de incertidumbre.

Su análisis refleja que los mercados con mejor comportamiento son los países del Este de Europa (+9%), Países Bajos (+6,8%) y Estados Unidos (+6,6%). Asimismo, constata una recuperación del mercado alemán (+2,4%). La demanda se reparte de forma robusta entre los tradicionales destinos vacacionales de costa y las zonas más urbanas o incluso la España más rural.

El informe de Cehat también contempla que la temporada estival continúa apoyándose en una sólida conectividad aérea. En los tres meses de la temporada alta, los vuelos programados hacia España crecerán un 6,1% entre julio y septiembre, impulsadas especialmente por Italia (+10,8%), Reino Unido (+7,7%) y el conjunto de mercados internacionales (+11,4%). Y todo pese a la retirada de Ryanair de algunos aeropuertos y el incremento del precio de los billetes por la subida del queroseno.

Restricciones en aeropuertos

Uno de los grandes problemas de alcanzar la cota de los 100 millones de visitantes anuales no es solo la saturación de los destinos más demandados, sino también la tensión que esa afluencia masiva produce a infraestructuras como el ferrocarril o los aeropuertos. Precisamente Aena, el gestor semipúblico, pretende imponer restricciones de cara al verano de 2027 a los vuelos en horas punta para evitar la saturación de las terminales.

Y esa saturación que se traduce después en masificación en algunos destinos es lo que los grandes del sector piden tiempo prevenir, a fin de que la industria que aporta más de un 12% no acabe muriendo de éxito. Esa es la clave si por primera vez en la historia, España supera la barrera psicológica de los 100 millones de turistas.

De momento, el Gobierno presume de los datos positivos del turismo que "se reflejan en el empleo". Lo hacen con más de 3 millones de afiliados, un 3,2 % más en tasa interanual y una reducción de la temporalidad en torno al 20% (1 de cada 5 trabajadores), frente a la relación 1 de cada 3 de hace un año.