El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha fijado este lunes durante Los Desayunos del Ateneo una de las principales exigencias del sindicato de cara a la negociación del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para 2027: una subida superior al 5%. Actualmente, el salario mínimo se sitúa en 1.221 euros brutos mensuales, por lo que un incremento del 5% lo elevaría en 61,05 euros, hasta los 1.282 euros al mes.
No obstante, se trata de una aproximación, CCOO y UGT todavía no han concretado qué porcentaje reclamarán al Gobierno, aunque Sordo ha defendido que el incremento debe ser suficiente para mantener el salario mínimo en el 60% de la media salarial, en un contexto marcado por el alza de la inflación debido al impacto de la guerra en Irán y el encarecimiento de la vivienda.
Además, el líder de CCOO ha señalado que la previsión de que los salarios medios crezcan "por encima del 4-5%" en los próximos años justifica que el SMI avance por encima de ese umbral. "Vamos a ser ambiciosos", según recoge Europa Press. El sindicato sitúa así el punto de partida para una negociación que el Gobierno prevé abordar durante el último trimestre del año y en la que, tal y como adelantaron la semana pasada el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, y el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, se tendrá en cuenta la evolución de los precios durante 2026.
No obstante, la subida del SMI no será el único frente abierto en la negociación. CCOO condiciona su respaldo a que el Gobierno modifique previamente la regulación sobre la absorción de los complementos salariales, de forma que el incremento del salario mínimo no pueda quedar neutralizado mediante pluses. Sordo ha advertido de que el sindicato no se sentará a negociar a corto plazo si esta cuestión no se resuelve, una exigencia que lleva sobre la mesa de Trabajo desde el año pasado.
Ruptura de la desaceleración de subidas
De esta forma, tanto los sindicatos como el Gobierno preparan a los empresarios para una nueva subida del SMI que podría volver a situarse entre las más elevadas de los últimos años. El salario mínimo ha experimentado una fuerte revalorización desde la pandemia, en un periodo marcado primero por el impacto de la crisis sanitaria y después por el shock inflacionista provocado por el estallido de la guerra en Ucrania. Tras permanecer congelado en 2021, el SMI aumentó un 1,6% en septiembre de ese año y un 3,6% en 2022, para después acelerar hasta el 8% en 2023, coincidiendo con el fuerte repunte de los precios.
Desde entonces, la intensidad de las subidas había comenzado a moderarse: el SMI creció un 5% en 2024, un 4,4% en 2025 y un 3,1% en 2026, hasta alcanzar los actuales 1.221 euros brutos mensuales. Sin embargo, la negociación para 2027 amenaza con frenar esta senda de incrementos más contenidos, ya que la inflación, vuelve a presionar el poder adquisitivo de los salarios.
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