Jornada de fuertes caídas para la banca española en bolsa. El sector ha protagonizado este jueves una jornada con fuertes retrocesos. El más grande, el batacazo de Bankinter, con pérdidas de un 7%. La entidad que dirige Gloria Ortiz presentó unos resultados que no cumplieron las expectativas del mercado. Los inversores castigaron a la compañía, pero todas las grandes entidades del Ibex-35 también se tiñeron de rojo.
El selectivo español acusó el golpe del sector financiero y cerró con una bajada del 2,21%, hasta los 18.913,5 puntos. Todo ello en un contexto de creciente preocupación por la deuda pública francesa, el encarecimiento del petróleo y las perspectivas económicas europeas. El batacazo de los bancos llega, eso sí, a las puertas de las presentaciones de resultados de la próxima semana.
Pese a obtener un beneficio neto de 901 millones entre enero y septiembre, un 11% más que en el mismo periodo de 2025, Bankinter cayó 7,56%, hasta los 14,13 euros por acción. Así, el castigo de los inversores deja prácticamente congelada su evolución bursátil en lo que va de año, con una revalorización de apenas el 0,99%.
Los analistas aseguran que aunque el beneficio acumulado apunta a un récord, los ingresos y el resultado antes de provisiones se han situado por debajo de las estimaciones del mercado, debido fundamentalmente a unas menores aportaciones de las comisiones y las operaciones financieras.
Los analistas de Barclays consideran que los resultados han sido más débiles de lo previsto, aunque destacan que la estabilidad del margen de intereses y unas menores provisiones por pérdidas crediticias han permitido compensar parcialmente la debilidad de los ingresos. Por su parte, desde Renta 4 señalan que las cifras no muestran grandes cambios en la evolución operativa del banco, pero sí una desviación respecto a las expectativas del tercer trimestre.
Desde XTB califican los resultados de aceptables, aunque advierten de que las subidas de los tipos de interés podrían terminar afectando a la demanda de nuevos créditos. En su favor, la entidad tiene una posición relativamente favorable si se produce un eventual deterioro económico. No en vano, tiene una política conservadora de concesión de préstamos y una baja tasa de morosidad. La consejera delegada de Bankinter, Gloria Ortiz, ha vinculado el desplome bursátil a la volatilidad generalizada del sector, tanto en España como en Europa.
Pero el castigo a Bankinter se ha terminado extendiendo al resto de entidades españolas. CaixaBank ha perdido un 5,72%, Santander un 4,06%, Unicaja un 4%, Sabadell un 3,75% y BBVA un 3,73%.
Pese a las correcciones, buena parte del sector mantiene un balance bursátil positivo en 2026. Santander acumula una revalorización cercana al 19%, Unicaja supera el 17% y BBVA avanza alrededor de un 15%. CaixaBank, por su parte, gana aproximadamente un 13% de valor en el parqué, mientras que Sabadell presenta una subida más moderada, próxima al 5%.
Santander presentará sus resultados el 28 de octubre, BBVA y Sabadell lo harán el 29 y CaixaBank y Unicaja, el día 30. Todos los ojos estarán puestos en la evolución de los márgenes, las comisiones, el crédito y la capacidad de generación de capital.
Tampoco se libran de la incertidumbre internacional. La rentabilidad del bono francés a diez años ha superado el 5% y su prima de riesgo frente a Alemania ha rebasado los 170 puntos básicos, niveles que no se veían desde 2011. Cunden las dudas sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas del país galo, aunque el gobernador de su banco central llama a la calma.
Sin embargo, hay otros factores como la subida del precio de petróleo, que marca máximos desde mayo. El barril de Brent ha superado los 112 dólares por barril, lo que no hace sino alimentar aún más los temores inflacionistas. Una deuda pública más cara, mayores costes energéticos y posibles dificultades para el crecimiento del crédito hace que los inversores operen con mayor cautela.
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