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El Banco de España aboga por aplicar quitas a empresas con problemas pero viables

Sede del Banco de España.

El Banco de España defiende que las empresas que tengan problemas por la crisis del Covid-19 pero que sean viables deben ser salvadas. Eso sí, en lugar de liquidarlas, cree que someterlas a reestructuraciones de deuda a través de quitas, carencias u otros sistemas generarían menores pérdidas para la banca.

«Para las empresas en esta situación que no presenten problemas de viabilidad empresarial a largo plazo, la reestructuración de su deuda (mediante carencias, alargamientos de los plazos de devolución, quitas o la conversión de la deuda en acciones) podría ser una alternativa factible», apunta el supervisor en su último Informe de Estabilidad Financiera.

Así, prefiere que los bancos ayuden a las empresas a salvarse a través de fórmulas como las quitas de deuda u otros tipos de reestructuración a que sean liquidadas.

Esta alternativa, para el Banco de España, presentaría menor riesgo para la estabilidad financiera, pues generaría a los bancos menores pérdidas que las que conllevaría la liquidación de la empresa.

«Aunque esta vía supone la materialización de pérdidas para los acreedores, en muchos casos, estas serían probablemente más acotadas que las que experimentarían con la liquidación empresarial», apunta el supervisor.

La institución añade más tarde que la supervivencia de una empresa gracias a una reestructuración de deuda «evita el coste económico que supondría su cierre en términos de pérdidas de empleo y tejido productivo».

Empresas inviables

En cuanto a las empresas con problemas por el Covid-19 que no tengan viabilidad futura, el Banco de España lleva algunas semanas advirtiendo que es necesario dejarlas salir de forma «ordenada» del mercado. Para ello, pide actualizar la Ley Concursal y hacer más ágiles los procesos de liquidación.

En el Informe de Estabilidad Financiera reconoce que estas compañías están «abocadas al cierre y a la liquidación de sus activos».

«Ello supondrá un coste a corto plazo tanto para los acreedores, que harán frente a pérdidas, como para la economía en su conjunto por la destrucción de empleo y de tejido productivo», apunta e insiste en que «una pronta resolución de estos procesos será beneficiosa para el crecimiento económico a largo plazo al facilitar una reasignación de los recursos hacia las empresas más productivas o con mayor potencial de crecimiento».

En todo caso, el Banco de España reconoce que, teniendo en cuenta las actuales proyecciones económicas, «presumiblemente no todas las empresas podrán recuperar, al menos en el corto plazo, un nivel de actividad similar al que tenían antes de la pandemia».

Esto se traduce en malas noticias para la banca, pues las empresas que no puedan recuperar sus ingresos y/o las que hayan elevado de forma considerable su deuda durante esta crisis «podrían encontrarse con dificultades para hacer frente a sus obligaciones financieras».

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