ERC y JxCat han evidenciado este jueves la fragilidad de su gobierno y de la mayoría independentista en el Parlament con tres votaciones sobre el referéndum, el Aeropuerto de El Prat y la mesa de diálogo con el Gobierno. Republicanos y neoconvergentes han sorteado la «trampa» de la CUP sobre un nuevo referéndum con una resolución propia que defiende la consulta acordada y una ley de amnistía. Pero se han roto en los otros dos temas, con propuestas del PSC y CatEC-Podemos han salvado la unidad de la coalición de gobierno.

El primer Debate de Política General de Pere Aragonés demuestra así la debilidad de su ejecutivo, que aspira a aprobar los presupuestos en los próximos dos meses, pese a haber aprobado una veintena de resoluciones conjuntas sobre proyectos del Govern.

«Si alguien considera que sólo un referéndum pactado puede sustituir al 1-O, cómo piensa conseguirlo si no quiere dialogar» se ha preguntado la portavoz republicana, Marta Vilalta, en la argumentación previa de sus votos. Minutos después, ERC sumaba sus votos a los del PSC y los comunes en apoyo de una resolución de los morados en defensa de la mesa de diálogo.

Junts ha votado en contra de esa resolución, aunque se ha abstenido en otra similar, firmada por Esquerra, en la que se defendía que la mesa de diálogo debe ser «entre gobiernos», y que ha sido aprobada por los mismos votos.

JxCat, con el PSC por el aeropuerto

La respuesta ha llegado poco después con una resolución pactada por JxCat y los socialistas catalanes en defensa del proyecto de ampliación del Aeropuerto de El Prat. La resolución se remite al acuerdo del 2 de agosto, cerrado por el conseller Jordi Puigneró (JxCat) y la ministra de Transportes, Raquel Sánchez (PSC), con Aena.

El texto aprobado es una transacción de sus respectivas propuestas en el que defienden la posibilidad de recuperar el proyecto de inversión de 1.700 millones de euros. El Consejo de Ministros aprobó esta semana el plan director de inversiones de Aena (Dora) para los próximos cinco años, sin incluir estas inversiones.

«Nos duele ver que se llega a acuerdos que incumplen pactos entre socios», se ha lamentado Vilalta. «Se vuelve a imponer la sociovergencia, Aena impone chantajes y otros lo aceptan» ha criticado, denunciando que Junts renuncie con ese texto a reclamarr la gestión para la Generalitat «y la defensa de La Ricarda».

Divorcio de la CUP

Tampoco ha habido encuentro con la CUP. Los antisistema se han quedado solos en su propuesta de fijar una fecha para la celebración de un referéndum esta legislatura. «El Parlament se compromete a llevar a cabo un referéndum de autodeterminación antes de que finalice la XIV legislatura y, por lo tanto, insta al gobierno de la Generalitat a iniciar inmediatamente los debates y trabajos necesarios para garantizar su realización».

El texto ha provocado además el enfado de los de Junts, porque ha obligado a la presidenta de la Cámara, Laura Borràs, a defender el debate de un texto cuestionado por todos los grupos constitucionalistas, que han anunciado recursos de amparo ante el Tribunal Constitucional.

La mayoría independentista de la Mesa del Parlament se ha impuesto para tumbar las peticiones de reconsideración presentadas por PSC, Vox, Cs y PPC. Pero el portavoz de Vox, Juan Garriga, ha acusado al independentismo de «volver al ataque» con esta resolución de la CUP. Garriga ha advertido que llevarán la votación al Tribunal Constitucional y ha avanzado que si el Constitucional les da la razón presentarán una querella contra la mesa por permitir su votación.

Equilibrios de JxCat y ERC

ERC y JxCat han pactado, por contra, una resolución que responde a la CUP, señalando que «solo un referéndum de autodeterminación acordado con el Estado español puede sustituir el mandato político del referéndum del 1 de octubre de trabajar para hacer real la república catalana».

Además, reivindican una «amnistía como única solución para poner fin a toda la represión política» contra el independentismo y avalan la constitución un «gran Acuerdo Nacional por la Autodeterminación», con el «compromiso inequívoco de que desde el diálogo y el embate democrático al Estado se pueda alcanzar el ejercicio de la autodeterminación y la amnistía durante la próxima legislatura».

La propuesta hace equilibrios entre la «apuesta por el diálogo y la negociación política» que abandera ERC y la «necesidad de una confrontación cívica y pacífica para forzar al Estado a asumir la realidad hasta ahora negada», como sostiene JxCat.