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El PP catalán pide congreso regional en noviembre para reforzar el liderazgo del partido

La entrada en el Parlament Daniel Serrano, ex secretario general acusado de abuso sexual, vuelve a tensionar al Partido Popular en Cataluña

Alejandro Fernández, al ser nombrado presidente del PP catalán junto a Casado.

Alejandro Fernández, al ser nombrado presidente del PP catalán junto a Casado. EFE

La crisis del PP ha impactado de pleno en las frágiles expectativas de los populares catalanes, inmersos a su vez en una crisis sin precedentes desde que fueron arrollados por Cs en las elecciones autonómicas de 2017. Unos resultados que solo hicieron que empeorar hace un año, con las catalanas del 14F, cuando el PP se convirtió en octava fuerza del Parlament, relegados sus tres diputados al el grupo mixto.

La derrota del 14F forzó una renovación a fondo de las estructuras locales, con el relevo de los cuatro presidentes provinciales y el aislamiento del presidente del PP catalán, Alejandro Fernández. Ahora, el partido se prepara para recuperar espacios perdidos en las próximas elecciones municipales, unos comicios en los que competirá por el mismo espacio electoral con los naranjas, y la entrada de Vox y Valents.

Desde el partido reconocen que su auténtica preocupación es Vox. Saben que el partido de Santiago Abascal tiene serias dificultades para establecer una estructura territorial en Cataluña, pero reconocen que la marca les garantiza entrar con fuerza en las capitales catalanas, especialmente tras la crisis desatada en el PP nacional.

Liderazgo en Cataluña

En este contexto, defienden la necesidad de celebrar el congreso del PP catalán previsto inicialmente para el próximo noviembre. «Ahora depende de la nueva dirección nacional» reconocen. Pero en la actual situación del partido, urge un liderazgo claro en Cataluña, tanto si éste sigue ostentándolo Alejandro Fernández como si se presenta un candidato alternativo.

Tras la dimisión de Daniel Serrano de la secretaría general por una acusación de acoso sexual en plena campaña electoral, y la sustitución de los presidentes provinciales tras las elecciones del 14F, el partido ha quedado fracturado en dos grupos: quienes defienden el liderazgo de Fernández y los fieles a Manuel Reyes, ex alcalde de Castelldefels y presidente del PP de Barcelona.

Fue la vicesecretaria nacional de Organización, Ana Beltrán, la que anunció en twitter el relevo de Oscar Ramírez, Marisa Xandri, Maria Ángels Olmedo y Francesc Caballero al frente del PP en Barcelona, Lleida, Girona y Tarragona respectivamente. Por su parte, el ex diputado Santiago Rodríguez asumía la secretaría general para «poner orden» en el partido en Cataluña. La dirección nacional responsabilizaba así a la ejecutiva de Fernández de la derrota electoral.

Partido fracturado

Le achacaban la derrota y cuestionaban la formación de las listas, que derivó en un grupo integrado por Fernández y dos independientes: Lorena Roldán, ex candidata de Cs, y Eva Parera, número dos de Manuel Valls en Barcelona, ahora líder del nuevo partido que compite con el PP: Valents. No han sido las únicas decisiones cuestionadas a Fernández, al que se afea también su apuesta por Cayetana Álvarez de Toledo como cabeza de lista por Barcelona en las generales.

Pese a haber sido uno de los primeros apoyos de Pablo Casado en las primarias que le encumbraron al frente del partido, Fernández había perdido el apoyo de la dirección nacional. Especialmente por sus sonados enfrentamientos con el número dos del partido, Teodoro García Egea. La caída de Casado podría dar una nueva oportunidad a Fernández al frente del PP en Cataluña.

Los «damnificados» por la dirección de Fernández se han alineado rápidamente con Reyes, visto como el candidato alternativo a la presidencia del partido. Aunque él asegura que no tiene más ambición que reforzar la estructura del partido en Barcelona y recuperar la alcaldía de Castelldefels.

Adiós a Parera, hola a Serrano

La próxima semana estallará previsiblemente una nueva bomba en el seno del PP catalán. El regreso de Daniel Serrano como tercer diputado en el Parlament. Entrará en sustitución de Eva Parera, pese a la oposición de buena parte del partido.

Con un proceso judicial pendiente, el regreso de Serrano es visto como un nuevo lastre en el grupo popular en el Parlament. Cuando dimitió de la secretaría general, en plena campaña electoral, aseguró que «si era elegido» no cogería el acta. No dijo nada de un eventual relevo a la número tres. Mano derecha de Fernández, su regreso avivará las tensiones entre las familias del partido.

El cambio se produce, además, tras la salida forzada de Parera. La presentación de Valents, con la incorporación de cuadros ex populares a la nueva estructura para competir en las próximas municipales ha forzado finalmente el divorcio.

Un divorcio que muchos en el partido venían exigiendo desde que la ex diputada apoyó los presupuestos de Ada Colau y el PSC en el Ayuntamiento de Barcelona, el pasado diciembre. El hecho de que se filtrara su salida del grupo parlamentario desde Madrid da muestra de hasta donde llegaba la incomodidad provocada por su presencia en el Parlament «a costa» del PP.

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